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18 de febrero de 2014

El Cuerpo según Lacan

"Deberíamos forjar un nuevo paradigma en el que la anormalidad esté contemplada", 
señaló el francés Eric Laurent.

"Intermission" de Magritte

Psicoanálisis. En un congreso lacaniano se discutió el papel del cuerpo como territorio de encuentros, conflictos y goces en el mundo real y en el virtual.

Por: Martina Menzio
Un cuerpo puede convertirse en un territorio inefable, peligroso e inconstante. Aunque en estos tiempos, en los que la función paterna está en crisis, poseer el propio no es tarea sencilla y son vastos los ejemplos que dan cuenta de las múltiples formas, muchas signadas por la fascinación a la violencia extrema, por las que intentamos hacernos de uno: “cuerpos que se atiborran de comida de manera compulsiva para sostenerse; que se cortan para sentir o se golpean para no sentir; que se mutilan para desprenderse del falo como significante, otros donde los cosmetizan para recuperar el brillo fálico. Unos donde el tatuaje construye un cuerpo; otros en los que en lugar de un cuerpo se constituye un borde”. Así resuenan las palabras del psicoanalista Patricio Álvarez en la presentación del VI ENAPOL, el Encuentro Americano de Psicoanálisis de la Orientación Lacaniana, recientemente llevado cabo en el Hotel Panamericano bajo un tema de inmensa actualidad, no sólo para el campo psicoanalítico: “Hablar con el cuerpo. La crisis de las normas y la agitación de lo real”. Denominación inquietante que hace referencia a una frase que se desprende del texto La Tercera, de Lacan: lo real, aquella dimensión que escapa a lo simbólico, se encabritará (se desbocará) ante los avances de la ciencia y será misión del analista hacerle frente. Y es que en la sociedad contemporánea, signada por la falta de reglas y de un universal organizador “los cuerpos son librados más bien a sí mismos, librados a la ley del goce, ante la pérdida del significante amo que instala sus disciplinas de marcación y educación”, en palabras del reconocido psicoanalista francés Eric Laurent, uno de los fundadores de la Asociación Mundial de Psicoanálisis (AMP) y uno de los referentes internacionales, además del español Miquel Bassols y el brasileño Sergio Laia, que participaron como disertadores en estas intensas jornadas el 22 y 23 de noviembre pasado.


Hubo conferencias y mesas redondas, con debates e intercambios de ideas entre los más de 1600 inscriptos (profesionales oriundos de Brasil, Chile, México, Perú, Ecuador, Venezuela y Bolivia); se presentaron 300 casos y 14 conversaciones clínicas centradas en las investigaciones promovidas por las escuelas de Brasil (EBP) y Centroamérica (NEL), y también con la presencia de colegas chilenos y uruguayos. De manera simultanea y distribuidos en diferentes salones del hotel, los grupos de trabajo, abordaron con avidez tópicos como “el uso del cuerpo en los autistas”, “el niño amo”, “la construcción del cuerpo infantil”, “tatuajes”, “sexualidades”, “cambio de sexo”, “el cuerpo cosmético”, “mutilaciones”, “cuerpo de mujer”, “histeria”, “trauma”, “tiempo”, “bulimia y obesidad” o “el cuerpo y la genética”, solo por recorrer algunos de los temas que conforman el entramado de nuestros cuerpos presentes y conquistados. 

“Habitados -destaca Ricardo Seldes, presidente del ENAPOL- por ese real incomprensible y que agazapado en el síntoma suele hablar de manera muy silenciosa, en un escenario en el que pareciera que la tristeza no es tolerable y en el que cualquier insatisfacción pretende ser borrada”. En momentos en los que el ‘I like’ de Facebook reduce los goces de cada uno nosotros a uno sólo. Mesurable, detectable, predecible. Conceptos en los que también se detuvo Laurent, al retomar la polémica que rodeó la publicación de la quinta edición del DSM (el manual de trastornos mentales de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría), criticado por ser un compendio excesivamente costoso, rígido y anclado en una lógica positivista. “A medida que el mundo se globaliza se tiende a medicalizar toda diferencia, a normalizar a partir de la medicalización. La homogenización de los diagnósticos explicaría el consiguiente crecimiento exponencial de ciertas patologías como la bipolaridad y el autismo. Deberíamos forjar un nuevo paradigma, en el que la anormalidad esté contemplada, ya que todos somos un poco excéntricos a toda categoría”. Ante el empecinamiento de aplastar, amalgamar y corregir las particularidades, el analista deberá entonces enfrentarnos a nuestra singularidad, incluso a partir de la lectura del síntoma que hace cuerpo.

 “El psicoanalista se instala como un sostén, un lazo capaz de afirmar al paciente que busca hacer pie en un mundo desarticulado y de relaciones líquidas”, apunta Alicia Arenas, en tanto Jorge Forbes, acentúa que “lo real en cada uno no está en el mundo y que aún ante un horizonte complejo, somos, en nuestra condición de sujetos, como ya lo decía Lacan, responsables”. La ecuatoriana Piedad Ortega de Spurrier apuesta a la necesidad de los especialistas de pensar la inscripción del goce fijado en el cuerpo; de evocar un nuevo uso del significante más cerca del vacío: “En el campo del goce existe un trozo indominable para cualquier empresa de dominio. Las palabras tienen una carga de goce y la experiencia analítica debería orientarse a que se produzca una reducción a lo insoluble”.
Fuente: Revista Clarín

1 de diciembre de 2013

Comunicado de la FAPOL

        Elisa Alvarenga
    Presidenta de FAPOL


ASOCIACIÓN MUNDIAL de PSICOANÁLISIS
FAPOL
Federación Americana de Psicoanálisis de la Orientación Lacaniana

Comunicado

La “Buenos Aires Lacaniana” tuvo lugar, por segunda vez,  del 19 al 25 de noviembre de 2013. En un clima de muy “buena agitación”, llegaron colegas de los diversos lugares de  América, para compartir una intensa semana de trabajo.
Las actividades comenzaron el día 19 con la Conversación Clínica del ICdeBA. Durante la misma, fueron  discutidos tres casos de presentaciones de enfermos, que contaron con los comentarios de Eric Laurent.
El mismo día, en una sala de la Facultad de Psicología de La Universidad de Buenos Aires llena de alumnos, escuchamos la Conferencia de Eric Laurent sobre "Los autistas, sus objetos, sus mundos", que abrió nuevas líneas de investigación. Un acceso a dicha conferencia está disponible a través de un link difundido por las listas de la AMP y las Escuelas de América.
El día 20 de noviembre tuvieron lugar dos actividades: por la mañana, la Jornada del CEREDA, sobre el tema "Cuerpo, secreto y saber en la infancia"; por la tarde, la Jornada del CIEN, "Me incluyo desde afuera". En ambas actividades, que tuvieron amplia resonancia, se sintió la ausencia de Judith Miller, siempre presente en la orientación y preparación de las actividades del Campo Freudiano. Sin embargo, el día 21, en la Primera Conversación del TyA América, felizmente pudimos escuchar la  carta que ella envió y que permitió percibir su deseo, el que obró como causa de esta animada Conversación. 
Los días 20 y 21 de noviembre tuvo lugar el Seminario de Formación del INES de la NEL, que reúne anualmente a sus docentes. Esta vez sobre el texto "Lituratierra" de Jacques Lacan, y teniendo como docente invitado a Miquel Bassols.
El mismo día, el 21, los colegas de la EBP realizaron el Seminario “Haun - Lecturas del Seminario 19 de Jacques Lacan”. Fue un Seminario muy concurrido, y que contó con la participación de Eric Laurent y colegas de la EBP, de la EOL y de la NEL. En una sala completa, los colegas de Brasil expusieron, con rigor, sus lecturas del Seminario y del aforismo "Hay de lo Uno".
Ambas actividades siguieron el modo de funcionamiento de los Coloquios-Seminarios propuestos por Jacques-Alain Miller a los colegas argentinos ya en 1991. Dividido en el Argumento, la Disciplina del comentario, la Lógica de la cura y la Perspectiva del concepto, la elaboración colectiva se suma en dicho dispositivo al espíritu de investigación.
Ese mismo día también tuvo lugar el Seminario del Instituto Óscar Massota, el IOM2, destinado y con la participación de los colegas argentinos procedentes de las diversas provincias y ciudades del interior del país.
Los días 22 y 23 fueron dedicados a la razón mayor de nuestra presencia en Buenos Aires, el VI ENAPOL. Su tema, "Hablar con el cuerpo. La crisis de las normas y la agitación de lo real", convocó a colegas de todas las latitudes y longitudes de la FAPOL, que incluye a la EOL con sus Secciones, dos grupos de Chile asociados a la AMP, algunos colegas de Uruguay, la NEL, que reúne Sedes y Delegaciones en diversas ciudades de países hispanohablantes de  América (como Bolivia, Perú, Colombia, Venezuela, Guatemala, México, Cuba y Miami), y la EBP, con sus Secciones y Delegaciones a lo largo y ancho del Brasil.  
Es decir, tres Escuelas, alrededor de las cuales gravita una comunidad de trabajo que quiere estar a la altura de la época, estuvieron presentes en el programa, donde “hablar con el cuerpo” nos remite a la presencia de la pulsión, que exige la presencia del analista para el tratamiento de los síntomas contemporáneos.
El tema del VI ENAPOL fue inspirado por la Conferencia de cierre del Congreso europeo PIPOL V proferida por Jacques-Alain Miller, donde él recuerda que en psicoanálisis, cada vez que presentamos un caso, estamos incluidos en él. El analista permite así al analizante servirse de él para que pueda encontrar lo que tiene de más singular; por eso el discurso analítico va en contra de la masificación.
De este modo, a medio camino entre el PIPOL VI y el IX Congreso de la AMP, que versará sobre el tema "Un real para el siglo XXI", el VI ENAPOL nos abrió el apetito para viajar y estar en Paris en abril de 2014. 
El argumento de Eric Laurent, que retoma la histeria en la última enseñanza de Lacan, el esfuerzo de Lacan para ir más lejos que el inconsciente, o aún, la pragmática del decir, resonó en nuestra práctica y animó a los colegas de las tres Escuelas de América durante varios meses de trabajo.
El fruto de dicho trabajo fue debatido en 14 Conversaciones. La Comisión científica, presidida por Ricardo Seldes, supo inventar así esta nueva modalidad de trabajo, que anudó a colegas más allá de las diferencias de lengua y lugar. Estructuras huérfanas del Nombre del Padre, Diferencia y diversidad de los sexos, Niños amos, Cuerpo y tecnociencia, fueron algunos de los temas, provocativos, que nos hicieron trabajar.
Nuestro agradecimiento entonces a  la Dirección ejecutiva del ENAPOL y a la Comisión organizadora por el inmenso trabajo realizado, y a todos aquellos que contribuyeron para que estuviéramos reunidos estos días, haciendo efectiva una política del psicoanálisis que hace de estas tres Escuelas, una parte esencial de la Escuela Una.
Al entusiasmo del trabajo se sumó la alegría de los encuentros: en los cafés, almuerzos y recepciones. 
No dejaré de mencionar algunos números: casi 1600 participantes, cerca de 1000 argentinos, 380 brasileños y 200 procedentes de la NEL, así como 283 trabajos, dos plenarias y una Conferencia de Eric Laurent sobre "La agitación de las normas y su consecuencia real", nos abren nuevas perspectivas en dirección al Congreso de la AMP. 
Finalmente, los días 24 y 25, participamos en las Jornadas de la EOL. Bajo el título "Encrucijadas del análisis. Una cita con lo real", se reunieron 1200 participantes y casi 100 trabajos en mesas simultáneas. Estas Jornadas particularmente nos brindaron la posibilidad de escuchar los testimonios del pase de los nuevos AE y AE en ejercicio de la EBP y la EOL. Comentados por Miquel Bassols, Leonardo Gorostiza y Eric Laurent, dichos testimonios nos sorprendieron con sus distintas lógicas de vida y nos conmovieron por la singularidad de la lógica de cada cura, y aún producen resonancias en los cuerpos de cada uno de aquellos que participaron de esta apasionante BAL 2.
Desde el punto de vista institucional, el Consejo de la FAPOL se reunió el 20 de noviembre con la Dirección ejecutiva del ENAPOL, y discutió, entre los Presidentes y Directores de la EOL, la EBP y la NEL, un dossier en torno a "El arte del control".
La idea que guió la conversación fue que el control de la práctica analítica pueda convertirse en un deseo que –más allá de un imperativo superyoico- se transmita en las tres Escuelas de América, en un deseo tan fuerte como el que hizo acontecer el VI Encuentro Americano de Psicoanálisis de la Orientación Lacaniana.

Elisa Alvarenga
Presidenta de FAPOL
29 de noviembre de 2013

18 de noviembre de 2013

Entrevista a Eric Laurent -CORPOaTEXTO Flash

CUERPOaTEXTO FLASH/
CORPOaTEXTO FLASH
Boletín 80


 Los acontecimientos de la


Entrevista a 
ERIC LAURENT
EN TELAM


Por Pablo E. Chacón

“La época vive una fascinación por la violencia

contra uno mismo y contra los otros”

 

El psicoanalista francés Eric Laurent, a horas de aterrizar en la Argentina para participar de las jornadas anuales de la Escuela de Orientación Lacaniana (EOL), dijo que en gran parte del mundo contemporáneo se vive una fascinación por la violencia contra uno mismo y contra los otros. 

Precisamente, también participará de la 6ta. edición del ENAPOL, esta vez presidido por el argentino Ricardo Seldes, que sesionará bajo el título de Hablar con el cuerpo. La crisis de las normas y la agitación de lo real.

Laurent también presentará su último libro, La batalla del autismo. De la clínica a la política, que editó la casa Grama. Analizante de Jacques Lacan, es uno de los fundadores de la Asociación Mundial de Psicoanálisis (AMP). Publicó más de veinte libros.

Este es el diálogo que tuvo con Télam desde París.


T: Agitación de lo real es un título inquietante. ¿Cómo entenderlo respecto a la cuestión del cuerpo?
L: Bueno, espero que sea un título unheimlich (inquietante). Se trata de despertar la atención sobre un punto que Lacan hizo para esclarecer ciertas aporías en Freud. En Freud, la zona de contacto entre la ciencia y el psicoanálisis era el funcionamiento de la economía libidinal. Después de 1920,  la economía del deseo tenía como horizonte a la pulsión de muerte y un nivel cero de energía -esto es, el principio del Nirvana, como decía Sabina Spielrein. Esta perspectiva permitía sostener la hipótesis de la vigencia de la segunda ley de la termodinámica, que introduce la inercia entrópica como horizonte energético final. Así, esa hipótesis definía algo como un real en el psicoanálisis. Lacan, a su vez, intentó definir la pulsión de muerte a partir de lo que tiene lugar en la experiencia analítica, sin introducir hipótesis suplementarias. Primero mostró que se podían ignorar aspectos vitales pensados como imaginarios, de la pura repetición significante. En la enseñanza de Lacan (tal como dice Jacques-Alain Miller) aquel fue uno de los paradigmas del goce.
Y siguió: trató (y consiguió) aislar un modo de repetición que no fuera la repetición significante. Definió al Uno del goce que se repite en el horizonte de la experiencia analítica pero que no obedece a las leyes de la repetición significante, y tampoco a la lógica del fantasma. Ese horizonte aparece en los análisis de larga duración. Y esa repetición diagrama un universo sin ley, sin necesidad, que Lacan pensó como encuentro con la contingencia. De esto trata la agitación de lo real. No del imaginario del movimiento browniano que obedece a las leyes de la mecánica estadística sino del encuentro de los cuerpos con la contingencia del goce que introduce la consideración del sinthome.

T: La dietética, la pedagogía, el biopoder, la genética, etcétera. ¿De qué manera esas prácticas, esos saberes, tocan al cuerpo del sujeto del discurso de la ciencia?
L: En el Seminario XIX, Lacan hace observaciones muy llamativas sobre esto. Por ejemplo, constata que el conocimiento del cuerpo es obtenido primero por la sabiduría de quienes querían aliviarse de la presión del deseo. Son las prácticas que se centraron en la hygiene como principio fundamental del conocimiento de sí. El souci de soi, como decía (Michel) Foucault, permitió la elaboración de un saber sobre el goce a través del control del cuerpo. Y que no tuvo lugar sólo en la filosofía griega, que en la variedad de sus escuelas, siempre tuvo una dimensión de técnica del cuerpo; también en la religión judaica, en la cual el Qohelet es un libro de sabiduría. Atenas y Jerusalén se encuentran en la perspectiva del saber higiénico.
La otra vía de conocimiento del cuerpo, que no se controla con la hygiene, es la enfermedad. Capturado por la enfermedad, el cuerpo revela posibilidades de sufrimiento y de salvación impensables. Pero la alianza entre la medicina y la ciencia ha inventado una nueva experiencia de la enfermedad, que pone al cuerpo en un aparataje inédito, con técnicas cada vez más sofisticadas. El verdadero cuerpo biónico no es tanto el cuerpo sano que sueña extender el poder de sus órganos: es el cuerpo enfermo que se transforma en objeto de experimentación, de nuevas generaciones del mismo medicamento, y/o de máquinas de control y suplencia que componen nuevos organismos. Claro que esto diseña experiencias inéditas de goce corporal de las cuales existen cada vez más testimonios, en los análisis, en los relatos literarios del atravesamiento de una enfermedad potencialmente letal. Las reacciones del cuerpo, su resiliencia tanto como su abandono, tienen un efecto sorpresa que inclina a la medicina contemporánea a salir de la simple consideración sobre los grandes números, la Evidence Based Medicine, para atender una perspectiva de la singularidad. Esta perspectiva moviliza a la genética y a los saberes sobre el cuerpo en un horizonte que trata de encarnar, de hacer presente lo más rápido posible la empresa eponímica de digitalizacion del mundo que es Google. Sus últimas jornadas de estudio tenían como título Hacer retroceder la muerte.

El psicoanálisis nombra otro saber sobre el goce: de la repetición del síntoma y del fantasma hacia la contingencia del sinthome.

T: ¿Existe una diferencia entre el sujeto, capturado por el discurso de la ciencia, y lo real que agita a ese sujeto, ese real que se presenta como inasimilable, irrepresentable, imposible de mensurar?
L: Esa diferencia fue definida por Lacan como una respuesta. Propuso un sujeto respuesta a lo real. Decirlo así implica separarse de las concepciones previas del sujeto. Por ejemplo, el sujeto supuesto por el existencialismo consideraba la reciprocidad imaginaria del  y el Yo como una dimensión fundamental: el sujeto era una respuesta al otro fundamental, una suerte de hermano inteligible desde el principio ético de no hacer al otro lo que no quieres que te hagan. Lacan cambia esa perspectiva fundando el sujeto en relación a lo que usted bien define como inasimilable, irrepresentable, imposible de mensurar. Se trata de un sujeto más vinculado a su angustia que a su prójimo. A condición de considerar que la angustia no es angustia de la muerte sino angustia frente al goce articulado de lo vivo, angustia frente al deseo del Otro.
 
T: Cuando se dice todos solos, todos autistas, todos adictos, ¿qué se quiere decir estrictamente, si se piensan esos sintagmas desde el psicoanálisis?
L: Si se piensan esos sintagmas desde el psicoanálisis, aparecen como aporías. En un primer nivel, se puede decir que trazan un horizonte común, esto es, cómo se vive la pulsión en la época del discurso de la civilización. En la época del individualismo de masa, existe un registro de soledad para todos que la puede explorar incluso la sociología. La sociología describe a un sujeto encerrado en modos de vivir múltiples pero solitarios, con lazos líquidos hacia el otro (Zygmunt Bauman), relaciones vacíasefímeras al otro de la hipermodernidad (Gilles Lipovetsky) o al refugio de la performance adictiva hasta el cansancio de sí mismo (Alain Ehrenberg) que pueden llevar a la melancolía, al delirio báquico o al terrorismo. Este horizonte común está subvertido por Lacan cuando enuncia: Todo el mundo es loco, es decir, delira, porque reenvía a la manera singular con la cual cada uno delira en este común. En este sentido, el sujeto del delirio singular es una respuesta a lo real que testimonia de otra experiencia que la que describen los sociómanos de Philippe Sollers.

T: ¿Es posible que el sujeto del común (del que habla Toni Negri), bajo estas condiciones, sea capaz de pensar una política emancipatoria, teniendo en cuenta los reparos que Lacan tenía al respecto?
L: Definir al sujeto a partir de lo común es partir de una noción del todo que la experiencia analítica no anula pero pone en cuestión. En ese sujeto del común hay algo demasiado vinculado al (sujeto) husserliano de la fenomenología. Así, se piensa la experiencia del mundo posible a partir de una presencia de evidencias mudas, compartidas como axiomas silenciosos de la experiencia y de la continuidad de la existencia. Es lo que el psiquiatra alemán Wolfgang Blankenburg postuló como  las evidencias que definen el sentido común.

Su obra describe lo que sucede clínica y fenomenológicamente cuando se pierde la evidencia natural. En su segunda tópica, Freud también englobó al Yo en función de un Todo transmitido -subraya Lacan- por el sociólogo Gustave Le Bon y su teoría de las masas. Las hipótesis de  Massenpsychologie und Ich Analyse (Psicología de las masas y análisis del yo) son criticadas por Lacan desde sus principios. Es conveniente partir de la experiencia del no-todo, el aparato de goce de uno, su síntoma, su fantasma, el delirio singular. Es desde ese punto que se puede considerar un uso no masificante de las identificaciones. Esta dimensión de la cosa se hace evidente cuando se revisa la experiencia del sujeto femenino. Algunas feministas hablan de sororidad como los hombres de fraternidad. Otras subrayan que la originalidad de la posición femenina es la preocupación por el otro, el care, palabra inglesa difícil de traducir en todas sus acepciones. Pero Lacan encontró otra manera de presentar la originalidad de la relación femenina con la identificación. Dijo que las mujeres no tienen la misma tendencia a la identificación narcisista que los hombres porque pueden ser el síntoma de otro cuerpo. Esa alteridad es abierta por el desplazamiento del objeto, punto crucial de lo que Freud aisló como una de las particularidades del Edipo femenino. Entonces, las mujeres no tienen la misma relación que los hombres con la experiencia de la identificación y del Todo. Cuando (Jacques-Alain) Miller habla de la feminización del mundo, esa dimensión aparece cada vez más como un componente de las políticas del todo, sea en la multiplicidad de los modos de vivir la pulsión, o en el pasaje de los derechos humanos a los derechos uno por uno, que implica una desacralización de lo universal.

T: Finalmente, en la película Das experiment, de Oliver Hirschbiegel, ¿existiría alguna clave para entender por qué el psicoanálisis de orientación lacaniana está condenado a sobrevivir en este mundo que decidió sepultar la relación del sujeto con su finitud, y se entregó a la acción-reacción del cognitivismo social?

L: Sin dudas. Hirschbiegel tiene una sensibilidad especial para explorar la emancipación de las formas del Todo.  Últimamente se interesó por la princesa Diana Spencer como objeto de experimentación social, el uso que ella hizo de su posición de excepción en relación con un todo, la figura de Princess of the People, como la llamó el responsable de las comunicaciones del ex premier Tony Blair. Hirschbiegel inició su carrera concentrándose en la novela de Mario Giordano, Black Box, inspirada en el experimento de psicología social de Philip Zimbardo en la Universidad de Stanford, California, en agosto de 1971. Wikipedia presenta así la cuestión: El experimento de la cárcel de Stanford es un conocido estudio psicológico acerca de la influencia de un ambiente extremo, la vida en prisión, en las conductas desarrolladas por el hombre, dependiente de los roles sociales que desarrollaban (cautivo, guardia). Fue llevado a cabo en 1971 por un equipo de investigadores liderado por Philip Zimbardo de la Universidad Stanford. Se reclutaron voluntarios que desempeñarían los roles de guardias y prisioneros en una prisión ficticia. Sin embargo, el experimento se les fue pronto de las manos y se canceló en la primera semana. Las preocupaciones éticas que envuelven a los experimentos famosos a menudo establecen comparaciones con el experimento de Milgram, que fue llevado a cabo en 1963 en la Universidad de Yale por Stanley Milgram, un antiguo amigo de Zimbardo. El estudio fue subvencionado por la Armada de los Estados Unidos, que buscaba una explicación a los conflictos en su sistema de prisiones y en el del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos. Zimbardo y su equipo intentaron probar la hipótesis de que los guardias de prisiones y los convictos se autoseleccionaban, a partir de una cierta disposición que explicaría los abusos cometidos frecuentemente en las cárceles. Los participantes fueron reclutados por medio de anuncios en los diarios y la oferta de una paga de 15 dólares diarios por participar en la simulación de una prisión. De los 70 que respondieron al anuncio, Zimbardo y su equipo seleccionaron a los 24 que estimaron más saludables y estables psicológicamente. Los participantes eran predominantemente blancos, jóvenes y de clase media. Todos eran estudiantes universitarios. El grupo de 24 jóvenes fue dividido aleatoriamente en dos mitades: los prisioneros y los guardias. Más tarde los prisioneros dirían que los guardias habían sido elegidos por tener la complexión física más robusta, aunque en realidad se les asignó el papel mediante el lanzamiento de una moneda y no había diferencias objetivas de estatura o complexión entre los dos grupos. La prisión fue instalada en el sótano del departamento de psicología de Stanford, que había sido acondicionado como cárcel ficticia. 

Acá tenemos una experiencia fuerte de relación entre identificación y goce, o un goce de la identificación que conduce  a los sujetos hombres a no a ser síntomas de otro cuerpo sino el estrago de esos cuerpos. En La batalla del autismo recuerdo la experiencia, en la década anterior, de Stanley Milgram, en Yale: se trataba de evaluar el grado de obediencia de un individuo a una autoridad que considera legítima y analizar los procesos de sumisión a la autoridad, en especial cuando ésta induce a acciones que plantean problemas de conciencia al sujeto. Esta experiencia estaba destinada a saber hasta qué intensidad de electroshocks estaban dispuestos a llegar unos adultos para castigar a otros cuando prescribía el castigo en cuestión (y cuyos efectos eran simulados por actores sin que los participantes lo supieran). De quienes se prestaron, muy pocos se resistieron a intensificar el daño. Francia no es el único país donde se ha reflexionado sobre las consecuencias de efectivizar órdenes absurdas de una autoridad convertida en superyoica, obscena y feroz.

Ahora bien, la repetición del resultado de estas experiencias operan como el revés hard de los desplazamientos de la sensibilidad actual. Películas como Zero dark thirty hacen participar sin distancia de sesiones de tortura por el bien común. Y como éxito de librería está Cincuenta sombras de Grey, que da una idea del interés de la época en una supuesta verdad, superior al dolor, como experiencia de goce en el cuerpo. Roman Polanski también captó esto con su Venus à la fourrureLa entrega a la acción-reacción del cognitivismo social, como usted dice, no testimonia un rechazo del sujeto sino una manera contemporánea de vivir la pulsión, en sintonía con la fascinación epocal de la violencia contra uno mismo y contra los otros.

16 de noviembre de 2013

Ricardo Seldes apuesta a renovar la práctica psicoanalítica, sosteniendo sus fundamentos.
Presente de real encabritado
El psicoanalista de orientación lacaniana se refiere al cuerpo en el análisis, pero también a la presencia del analista, al modo de Las Meninas, de Velázquez. Un Encuentro Americano de profesionales que comparten una orientación clínica.
                                                                     
Por José Manuel Ramírez*

El viernes 22 y el sábado 23 se realizará en Buenos Aires el VI Enapol, Encuentro Americano de Psicoanálisis de la Orientación Lacaniana, bajo el título "Hablar con el cuerpo. La crisis de las normas y la agitación de lo real", y el XVIII Encuentro Internacional del Campo Freudiano. Ricardo Seldes, presidente del VI Enapol, miembro de la Escuela de la Orientación Lacaniana y de la Asociación Mundial de Psicoanálisis, habló con Rosario/12 del Real encabritado de la época actual.

--¿Cuál es la significación del Encuentro?
--Tenemos la chance de producir eso, un encuentro entre colegas que trabajan en lugares tan lejanos de toda América y en situaciones tan diversas, algunas de máxima dificultad social. Es una comunidad que comparte una orientación clínica y epistémica que es la orientación lacaniana, una sola orientación que existe por el esfuerzo y el trabajo de Jacques-Alain Miller desde hace 30 años para asegurar la renovación de la práctica psicoanalítica, y al mismo tiempo sostener sus fundamentos.

-Usted habló de "presentar el cuerpo" en la convocatoria. ¿Qué lugar se da al cuerpo en este momento histórico del psicoanálisis?
--Fue al iniciar esta exploración del misterio del cuerpo que habla. Explicar mi chiste es revelar de qué elementos está compuesto: es la comunidad que "pone el cuerpo" en esta investigación; es también ubicar el momento del encuentro entre el cuerpo del analizante y el del analista en las entrevistas preliminares y su transformación; es lo que Lacan llama la presencia del analista en los momentos silenciosos de la sesión; y agregaría que poner el cuerpo es implicar la referencia de Lacan de que es el cuerpo el que da consistencia al ser hablante, ese cuerpo que habla a veces de un modo silencioso, sin palabras en contra de cualquier efecto de comunicación. Es la dimensión freudiana de lo pulsional, la relación del cuerpo y el decir, de los cuerpos habitados por un real incomprensible.

-La crisis de las normas es un hecho actual y podríamos decir mundial. ¿Qué efectos en el mundo y en el psicoanálisis produce esa crisis?
--Quizás los efectos más contundentes sea el encontrarnos con sujetos que buscan grupos de similares para encontrar una identidad. Es un fenómeno mundial. Son supuestas identificaciones que tomarían como esencial el modo de gozar imaginado como universal. Nuestra tarea como psicoanalistas no es interrogar a los que nos consultan en función de esa supuesta identificación sino a partir de la pulsión, la que pregunta acerca de lo imposible de cada uno. Es una respuesta necesaria en una época en la que se pasa del vale-todo, al intento de producción de significantes amos para sostener un refuerzo fundamentalista de la tradición. Digamos que el psicoanálisis propone una mutación del goce del síntoma pensado como acontecimiento de cuerpo, del singular.

-¿A qué se llama agitación de lo real, concepto que forma parte de la convocatoria en marcha hacia el próximo Congreso de 2014?
-Como ha recordado Leonardo Gorostiza, Presidente de la AMP, la inspiración del título es la referencia de Lacan en La Tercera cuando dice que lo real se encabritará (se desbocará) por acción de la ciencia y que la misión del psicoanalista –de quien no depende lo real- será hacerle frente. Para eso, yo agrego, es preciso psicoanalistas que tengan una posición fuerte ante la angustia, lo que de ninguna manera quiere decir intentar eliminarla. Dosificarla me sigue pareciendo la mejor expresión.

-Si, como destaca J.-A. Miller, está el analista en el cuadro clínico (como en el cuadro Las Meninas), ¿qué relación del analista al cuerpo sintomatizado, dolorido del analizante?
--El analista está presente pero como el pintor se encuentra en "estado de ausencia". Lacan ha dialogado con Foucault sobre el tema en el seminario 13. El misterio de este cuadro, hay un misterio como el del cuerpo hablante, es que el pintor sólo puede verse en el instante en el que está en pausa. Si no fuera así, no lo veríamos, estaría oculto en la tela, detrás del espejo. Ha dado unos pasos para atrás para mirar a su modelo, y/o al espectador. Cuando retome la pintura volverá a desaparecer detrás de la tela y volverá a ser invisible para nosotros.

-¿Y qué decir de las transformaciones del cuerpo en la actualidad?
--El cuerpo es sumamente sensible a las leyes del mercado, las del consumo, que siempre tiene el lema de exigir lo nuevo. Los cuerpos no escapan a eso cuando lo que vemos es que hay catálogos en internet que permiten elegir cómo modificarlos, mejorarlos aunque a veces se produzca un efecto paradojal que requiere más y más intervenciones. Trabajaremos sobre esto.

-¿Qué expectativas tiene sobre Enapol?
--Muchas, ya contamos con más de 1500 inscriptos. La mayoría de ellos tendrá algún tipo de intervención o ha colaborado en el trabajo preparatorio para asegurar la calidad clínica e investigativa del ENAPOL. Y todavía aguardamos los resultados de las conversaciones que se producirán en esos días de trabajo intensivo.

*Psicoanalista. Responsable edición Página de Psicología Rosario 12.
Página/12 Rosario

4 de noviembre de 2013

Bordes N° 29







Enrico Robusti

BORDES
No. 29
25 de Octubre de 2013

Boletín de la NEL hacia el VI Encuentro Americano de Psicoanálisis de la Orientación Lacaniana
XVIII Encuentro Internacional del Campo Freudiano

HABLAR CON EL CUERPO
LAS CRISIS DE LAS NORMAS Y LA AGITACIÓN DE LO REAL
Buenos Aires, 22 y 23 de noviembre de 2013


EN ESTE BOLETÍN:
·     Editorial.- 
Ruth Hernández B.

·     Sobre el cuerpo. 
Ronald Portillo.

·     Acerca de la bejahung en la anorexia. 
Paulina Moreno

OPINIONES Y COMENTARIOS

·     Comentario al texto de Ronald Portillo: Sobre el cuerpo. 
Ayesa Balliache.

·     Comentario al texto de Ronald Portillo: Sobre el cuerpo
Isabel Velásquez
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"Nos comemos el tiempo, Luis. Lo devoramos insaciablemente; tan veloz pasa todo que cuando nos damos cuenta ya no estamos aquí. Procuramos sorprender el instante, conservar el recuerdo, una imagen soñada, tránsfuga de no se sabe qué aquelarre… La frase bíblica que dice que nuestra vida es un relámpago, una centella, un flash diría un fotógrafo, no deja de ser eminentemente cinematográfica. Un flash y otro flash y otro flash… Y otra pregunta tonta, inútil seguramente: ¿Puede ese relámpago de lucidez, que a veces es la vida, transmitirse?... Me gustaría decirte cuánto me inquietan esas imágenes, ese sueño terrible de carne que se desplaza, carnaza sin vida, carne muerta… Y esas irrupciones de personajes ocasionales que aparecen y desaparecen para contarnos cualquier historia infantil: el pasillo de la casa materna, la luz amarillenta, los armarios llenos de misterios, las luminosas puertas del final de un corredor…
Lo hemos soñado juntos, seguramente… ¿o acaso es verdad lo del “ruido de los pensamientos” que decían los místicos? "

Carlos Saura
Carta a Luis Buñuel (fragmento)


EDITORIAL

Ruth Hernandez B.
NEL Caracas

¡Se acerca el día!
En este número abrimos con imágenes de Enrico Robusti, que parecen sacadas de guiones de Buñuel o de Saura. Su arte es multifacético, onírico, constantemente al borde de las pesadillas.

Ronald Portillo, siguiendo a Lacan, nos trae un trabajo que retoma la idea de síntoma como manifestación del cuerpo, en contraposición a la noción freudiana clásica de retorno de lo reprimido. No se encuentran palabras para inscribir al síntoma en un discurso, ocupa el lugar de la palabra que falta, el lugar del significante que falta en el conjunto de los significantes: S(A/). Esta escritura designa, desde  su aparición en el grafo del deseo,  la ausencia de un significante que pueda venir a dar cuenta de lo real pulsional. De ahí el desplazamiento que hace Lacan de síntoma a sinthome, siendo éste el elemento  que viene a procurar el anudamiento de los tres registros  (RSI).

Paulina Moreno nos trae una reflexión sobre la anorexia a partir de los textos de Recalcati. Por un lado, el orden simbólico divide al sujeto y lo aliena al significante; y, por otro lado, el cuerpo simbólico subordina al cuerpo biológico y lo humaniza. Se adquiere sentido y se cede un poco de goce. Recalcati nos dice que la anorexia está más del lado de la separación que de la alienación significante. Una separación que tiende a desligarse del Otro. Y para ello se sirve de la nada. ¿Para qué le sirve al sujeto anoréxico separarse del/rechazar al Otro? Si en la anorexia se produce un rechazo del Otro simbólico, si no se incorpora y se lo ‘escupe’, ¿podemos pensar que la misma maniobra se aplica para la Bejahung? Son preguntas que trabaja Paulina.

El trabajo de Ronald Portillo ha dado de qué  hablar. Ayesa Balliache e Isabel Velásquez nos envían su comentario sobre el mismo.

¡Buena lectura!

FUENTE: Nueva Escuela Lacaniana - Bordes