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10 de diciembre de 2014

Eva Lilith N.º 44




Boletín de las VIII Jornadas de la NEL      
  
Eva-Lilith  

No. 44
  
28 de noviembre de 2014


Todavía saboreando el gusto de las VIII Jornadas de la NEL, desde el Boletín Eva-Lilith difundimos para ustedes los textos de las mesas de Arte, de lo Femenino hoy y del Cartel. ¡Que los disfruten!


Eva-Lilith se despide


Eva-Lilith, el Boletín de las VIII Jornadas de la NEL se despide, así como lo posible, que cesa de escribirse, Lilith la doble de Eva que resonó en más de 40 textos -sin adición- nos acompañó durante cinco meses aproximadamente.


Lo femenino, un asunto no sólo de mujeres, deja como pivote irreductible un saldo en el borde de este Boletín que resuena en la transmisión de sus cincuenta autores: analistas practicantes AP - analistas miembros de la Escuela AME - analistas de la Escuela AE - miembros y asociados de las 16 sedes y delegaciones de la NEL que en la diversidad de una lengua y un trabajo compartido, son el producto de sus textos que extraen una enseñanza para tentarnos a morder "... ¿qué?...la manzana, objeto oral que quizás no está para otra cosa más que para deportar a Adán sobre el verdadero sentido de lo que ha pasado mientras dormía"[1].

También nuestro sincero agradecimiento a los colaboradores de las listas de nuestra Escuela y otras Escuelas de la AMP, a los responsables del Blog de la NEL y al Blog de sus VIII Jornadas, a las redes sociales que cada lector consideró retransmitir algunos de nuestros números; y muy especialmente a los medios de difusión de la AMP que hicieron eco de nuestro entusiasmo.


Finalmente, gracias a una de las preguntas que a cada momento nos animó a los responsables de la comisión editorial de este Boletín, nos despedimos hasta la próxima! No sin antes compartir con ustedes éste interrogante  ¿Qué puede ser primordial antes de Eva, a saber Lilith...?
 

Raquel Cors
José Fernando Velásquez
 
María Hortensia Cárdenas

Usted puede acceder a las web de nuestras VIII Jornadas donde encontrará los textos de los 50 autores de Eva-Lilith www.jornadasnel.com



  1. Adolfo Ruiz
  2. Aliana Santana
  3. Alicia Arenas
  4. Ana Lúcia Lutterbach Holck
  5. Ana Viganó
  6. Ángela Fischer
  7. Ani Bustamante
  8. Antonio Aguirre
  9. Beatriz García Moreno
  10. Beatriz Udenio
  11. Carlos Márquez
  12. Cecilia Gasbarro
  13. Clara Holguín
  14. Claudia Subieta
  15. Claudia Velásquez
  16. Diego Tirado
  17. Edwin Jijena
  18. Elida Ganoza
  19. Fernando Gómez Smith
  20. Flory Kruger
  21. Gabriela Urriolagoitia
  22. Giancarla Antezana U.
  23. Gladys Martínez
  24. Gloria González
  25. Héctor Gallo
  26. José Fernando Velásquez
  27. Juan Fernando Pérez
  28. Julieta Ravard
  29. Laura Arciniegas S.
  30. Liliana Bosia
  31. Lorena Greñas
  32. Luz Elena Gaviria
  33. Marcela Almanza
  34. Marcus André Vieira
  35. María Cristina Giraldo
  36. María Hortensia Cárdenas
  37. Marita Hamann
  38. Martha Carolina Forero
  39. Mayra de Hanze
  40. Mercedes Iglesias
  41. Miguel Gutiérrez Peláez
  42. Miquel Bassols
  43. Mónica Febres Cordero de Espinel
  44. Mónica Pelliza
  45. Orlando Mejía
  46. Raquel Cors Ulloa
  47. Raúl Castañeda Cerezo
  48. Susana Dicker
  49. Tania Aramburo Guerrero
  50. Viviana Berger



  1.         Jacques Lacan, Seminario 14, "La lógica del fantasma", clase del 24 de mayo de 1967, inédito.


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Comisión Editorial Boletín Eva-Lilith


Raquel Cors Ulloa
María Hortensia Cárdenas
José Fernando Velásquez

26 de noviembre de 2014

Eva-Lilith No. 43


Boletín de las VIII Jornadas de la NEL      
Eva-Lilith  
No. 43
26 de noviembre de 2014
 Todavía saboreando el gusto de las VIII Jornadas de la NEL, desde el Boletín Eva-Lilith difundimos para ustedes los textos de las mesas de Arte, de lo Femenino hoy y del Cartel. Que los disfruten!

La feminización del mundo*

Por: María Eugenia Cardona, Ulises Orestes Cuellar Bermudez, Fernando Schutt, Claudia Subieta, Ricardo Torrejón y Gabriela Urriolagoitía.
Al menos dos momentos creemos necesarios para arribar a lo que llamamos feminización del mundo en el Discurso de la Modernidad:
Primer momento:
Devaluación de la función paterna como condición necesaria pero no suficiente:
A finales del siglo XVIII, las casas en EE.UU se quemaban por los rayos. Para ellos era un “acto de dios”[1]. Inventado el pararrayos (producto de la ciencia)  los colonos lo instalan pero las iglesias no. Por algún tiempo, las iglesias siguieron quemándose, hasta que dejaron caer el acto divino e instalaron pararrayos.[2] La gente no abandonó sus respectivas iglesias por adquirir este beneficio. No obstante, el discurso religioso quedó limitado respecto a este particular fenómeno natural del cual se adquirió cierto control que no se obtiene rezando. Se trata, para las ciencias modernas, de una reducción simbólica de sus campos de estudio vía matemática, apelando a las letras, excluyendo el sentido y produciendo cambios en nuestra relación con lo real. Esta deflación que los efectos de la ciencia moderna produjeron en las versiones del padre, es necesaria pero no suficiente para plantear la lógica del no-todo que vinculamos con la feminización del mundo porque, todavía era contemplativa y universalista, y en este sentido, parcialmente restauradora del padre que ella misma devaluaba.
El uso que Lacan hace de la barra que separa significante y significado en la fórmula saussureana, adquiere el valor de letra ya que permite releer el inconsciente freudiano, sus formaciones, el falo, y formular al sujeto como un efecto, entre otras cosas. Nos dice: “(…) ninguno de los efectos del inconsciente se sustenta sino gracias a esa barra: pude demostrárselos en la instancia de la letra”.[3]  Esta nos permite atravesar los fantasmas, devaluando los nombres del padre. Pero, ni todo el síntoma responde a la lógica del significante, ni atravesar el fantasma implica necesariamente la lógica del no-todo. Esta vía, nos deja del lado del análisis interminable, devaluando al padre aristotélico-tomista, arraigado en el sentido común, pero operante.
 
Segundo momento: Los efectos de la lógica en los fundamentos matemáticos:
La matematización de las ciencias produce la devaluación de los nombres del padre. Pero, parece que encontrar los límites de cierta matematización, abre las puertas a la feminización.
Bertrand Russell en su Introducción a la filosofía matemática[4], explica los límites de la misma. Uno de estos límites se produce cuando en una función, la predicación coincide con lo predicado. Un ejemplo sería la paradoja que produce el catálogo de todos los catálogos en el conjunto “Todos los catálogos”, ya que es a la vez el conjunto y un elemento del conjunto.

 

Tal como Miller plantea en el seminario sobre la lógica del significante[5], hay dos opciones: 1- O lo excluimos como elemento, entonces hacemos la excepción que permite cerrar el conjunto. Es decir: a condición de que ƎX  (solución equivalente al lado masculino de las formulas de la sexuacion. O 2- lo incluimos como un elemento más del conjunto. Entonces no hay excepción, -ƎX , pero, no se puede cerrar el conjunto ya que siempre faltará  un elemento, es decir,  , que equivale al lado femenino de las formulas de la sexuación.

Dos varones feminizados (más allá de Juanito):
En el Seminario 18, Lacan menciona que Edgar Allan Poe, en La carta robada, “Juega con el hecho de que la carta tiene un efecto feminizante”[6]; tanto para el ministro D_  como para Dupin, al momento de tener la carta/letra[7]. Lacan diferencia la letra del significante. En el cuento no se sabrá nunca el contenido de la letter/carta pues con astucia este se ha ocultado. Entonces, lo que ocurre no es del orden del significante sino de la letter/letra. El ministro D_, al percatarse que la carta no está en su poder, se transformará nuevamente en aquel “(…) hombre que se atreve a cualquier cosa”.[8] En este caso, feminizado, implica haber dejado de lado ese “capaz de hacer cualquier cosa”. Por otra parte, dice Lacan, “(…)[a] Dupin, la carta a su vez lo feminizó lo suficiente como para impedirle contenerse en ese momento”[9]. De dejarle la pista que le indicaba al ministro que él había sido quien lo privó del poder que la carta le confería. El haber sustraído al Otro la carta /letra, posibilita para ambos personajes un goce más allá del limitado por el falo. Lo que en ese espacio lógico sucede no es del orden del significante sino del efecto de la letra, en la dimensión de lo escrito, y fuera de significación.
Orden Dual:
Lacan en el seminario 19 dice: “La mujer es no toda porque su goce es dual”[10], y aclara que esto responde a su relación no necesaria sino contingente con el falo. La feminización del mundo la podemos entender como la extensión de la forma de goce femenino cuando los lugares donde se sostenía la excepción están devaluados. Para Lacan  lo femenino significa un goce dual que se asegura por la existencia del al menos uno. La mujer puede situarse con respecto a su goce o acotado en cierta forma por el falo, o  sin referente  fálico, dando  cuenta de un sin-limite que, Lacan, ubicando lo femenino por excelencia, y al decir de Graciela Brodsky[11], sostiene que “hay que pensar una posición totalmente desinteresada en el tener; también en el ser porque el ser es para tener. (….)Recomendación: mejor interesarse por el falo. Así, Lacan, en el mismo seminario planteará la necesidad de al menos un hombre, donde se representa esta dualidad de lo femenino. Planteamos, a modo de conjetura, que la extensión de este orden dual esta lógicamente implicado en lo que llamamos feminización del mundo: tanto el lado masculino como el lado femenino de las formulas de la sexuacion son potencialmente elegibles cada vez. El lado masculino nos permite un límite, a condición de que un goce quede excluido, es decir, ficción. El femenino, permitiría incluir ese Otro goce pero a condición de no acotarlo.

Consecuencias:
Acentuándose la modalidad de goce sin-excepción, la feminización del mundo nos confronta con lo real desregulado y el puro capricho que se fundamenta en un “yo quiero” que puede habilitar un sin límite “Eso empuja aún más a un-no tener nada que perder -más exactamente a perder aun.” Que no tendría limite; una variedad del imposible de parar femenino cuando esta modalidad se desencadena.”[12]. Como los ideales dependen del sentido que ha quedado devaluado, “hay un ascenso al cenit social de a, o hay dominación de a sobre I (...) {es} el goce de cada uno que se presenta como un derecho” [13] . Son los ideales los que sostienen el aplazamiento de la satisfacción, Si domina el objeto, la satisfacción debe ser inmediata, y el mercado se vale de ello para ofertarnos infinitos objetos de consumo que lleva a excesos e inmediatez.
La feminización del mundo implica efectos tanto para hombres como para mujeres. Del lado masculino la exigencia de articularse a la función de todohombre[14] pero ya no como ficción sino verificada uno por uno, lo que puede leerse como una exigencia superyóica mortífera.  La sospecha se generaliza sobre el otro y la evaluación se hace indispensable. Del lado femenino, frente al debilitamiento de las figuras viriles de los amos o los S1 un replanteamiento de cómo procurarse al menos uno que posibilite la dualidad de su goce; ya que ella es solidaria de “nomásdeuno que está en el ser de una mujer”[15]
Feminización del mundo que trae con ella los síntomas contemporáneos: anorexia, bulimia, depresión, estrés, autismo y todas las formas derivadas de los excesos.
Lo  expuesto nos lleva a reflexionar sobre el lugar del analista y la apuesta de su deseo en esta época del no-todo, porque como dice Miller: “el discurso de la civilización hipermoderna tiene la estructura del deseo del analista”[16]. El analista tiene su lugar en el uno x uno, al habilitar una satisfacción que ni reinstaura un orden perdido ni deja sin ceñir lo que al goce compete, bajo la invención individual de un anudamiento.
* *Trabajo expuesto en las VIII Jornadas de la NEL.
Mesa: La feminización del mundo.
 [1] Un “acto de dios”, sigue siendo una figura legal hoy en EEUU. En general se refiere a actos de la naturaleza para los cuales no hay ley ni previsibilidad y se hace necesario legislar sobre ellos. Por ejemplo: por dónde pasará un tornado.
[2] http://lacienciaysusdemonios.com/2010/06/15/franklin-el-pararrayos-y-las-ideas-miticas/
[3] Lacan, J., El Seminario, Libro 20, Aun,  capítulo III “La función de lo escrito”, Paidós, Buenos Aires, 1985, p. 46.
[4] Russell, B, Introduction to Mathematical Philosophy, Chapter 1 the Series of Natural Numbers. Pag 2. 1919. Barnes & Noble, INC. 2005
[5] Miller, J, Seminario: La lógica del significante, clase 2. Matemas II. Ediciones Manantial SRL. Pag 35. 1988
[6] Lacan, J., El Seminario, Libro 18, De un discurso que no fuera del semblante, capítulo VI “De una función que no puede inscribirse,” Paidós, Buenos Aires, 2009, p. 96.
[7] Carta/letra se escriben y dicen igual en inglés: letter.
[8] Lacan, J., El Seminario, Libro 18, De un discurso que no fuera del semblante, op. cit., p. 96.
[9] Ibíd.
[10] Lacan, Jacques, “El seminario libro 19: …o peor”, Paidós, Bs. As., 2012, p. 101.
[11] Graciela Brodsky  “Estrategia y posición femenina”
[12] Guy Briole “la feminización del mundo”pag 38
[13] Miller JA El Otro que no existe y sus comités de ética. En colaboración con E Laurent. Paidos. Buenos Aires, p 107 a 109
[14] Lacan, Jacques, “El seminario libro 18: De un discurso que no fuera del semblante”, Paidós, Bs.As., 2009, p. 131.
[15] Ídem., p. 144.
[16] Miller J. A. “Una fantasía”. Conferencia en Comandatuba. Revista Lacaniana de Psicoanálisis No 3, Buenos Aires


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Comisión Editorial Boletín Eva-Lilith
Raquel Cors Ulloa
María Hortensia Cárdenas 
José Fernando Velásquez

Eva-Lilith No. 42


Boletín de las VIII Jornadas de la NEL      
Eva-Lilith  
No. 42
24 de noviembre de 2014

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El autismo del goce vs. Los fenómenos de masa*

Por: José Fernando Velásquez, Antonio Aguirre, Giancarla Antezana, Tania Aramburo, Raúl Castañeda-Cerezo, Beatriz García, Mercedes Iglesias, Diego Tirado  
Los fenómenos de masa al igual que la mujer, se desdoblan. Tenemos por un lado  fenómenos de masa en relación con el líder, armados bajo la identificación al caudillo, los cuales siguen el modelo freudiano planteado en Psicología de masas y análisis del Yo (1921); en ellos la orientación se logra por la regulación fálica, y los modelos son, el ejército y la iglesia. Por otro lado encontramos fenómenos de masa que tachan al Otro, cuestionan la ley e implican la lógica del no-todo, con manifestaciones que permiten pensar en las formas múltiples del goce femenino. Este segundo tipo de masas no responden al modelo freudiano.

Podemos decir entonces que a la par de la existencia de masas que se organizan y regulan hacia un ordenamiento bajo la égida del Amo, se da la emergencia de una multiplicidad de pequeños movimientos de masa, los que surgen a partir de lo que Laurent llama identificaciones débiles, los cuales son transitorios y efímeros, pero realizan en acto, un agujereamiento del sistema simbólico en el que aparecen.

Sin embargo, creemos que existe otra tensión además de la señalada. En este otro contrapunto tendríamos por un lado, la caída del padre hasta suponer su decadencia y anulación; y, por el otro, la contrapartida que conlleva esta caída, donde encontramos signos de su retorno en lo real, en los plurales del Nombre-del-Padre. De este modo: “El siglo que comienza con los atentados de Nueva York quedará marcado por el sello del espanto”[1]. Esta dimensión señala el nacimiento de lo que Laurent llama: “la nueva cruz gamada del siglo XXI”[2]: la radicalización de los fundamentalismos, los fanáticos de la muerte, las pandillas de sacerdotes ascéticos que se esfuerzan por conducir a la masa a la guerra y al sacrificio para el goce de un Dios oscuro. Son las guerras de los síntomas, como lo nombra Lacan en la Introducción a la edición alemana de los Escritos[3], y hay que ver la pasión que se pone en ellas, para no hablar del gusto y el goce en la destrucción. Esta última dimensión que podemos reconocer fácilmente en facciones del Islamismo, es la más radical, pero también encontramos una especie de religión (quizás no tan mortífera) en muchos movimientos de líderes latinoamericanos.

 
Miller[4] argumenta que la hipermodernidad, carente de los apoyos simbólicos relacionados con el Nombre-del-Padre tal como los concibió la modernidad, ofrece un panorama infinito de masas agrupadas en torno al objeto (a) y a sus diversas maneras de mostrarse. En estos casos puede decirse que comanda un goce orientado por lo femenino, que parece sostener algunos de los fundamentalismos actuales.

Nos ha llamado la atención el surgimiento de movimientos de masas efímeros de todo tipo, por ejemplo aquellos ligados a situaciones políticas o sociales transitorias como el movimiento de los indignados, la Primavera Árabe, los acontecimientos de Ucrania así como las manifestaciones y guarimbas que se han presentado en Venezuela o en Brasil. Estos fenómenos carecen de un concepto orientador claro y de una ideología determinada que no fuera una reacción contra una cierta hegemonía dominante. Se constituyen como evento de masa en el cual muchos individuos en determinado momento se unen por una convocatoria dada en los medios virtuales. Encontramos en ellos efectos políticos reales.

También ubicamos las ‘micromasas’ que se manifiestan en algunas redes sociales la cuales son fácilmente adoptadas por los adolescentes, como los grupos fanáticos de algún personaje del espectáculo, un equipo de futbol; y agrupamientos transitorios que tienen la violencia como modo de expresión: formas de linchamiento, segregación, o de defensa de la  territorialidad. Por las redes se convoca a participar en comunidades que se denominan “las maras sin control”, “los chicos sin  miedo”, “los caníbales”.

De igual manera sucede con las masas de consumidores que ayunan a las puertas de las tiendas electrónicas esperando la puesta en venta del último i-pad, play-station, o cualquier gadget que ofrece el mercado. Se trata de objetos costume-made, siempre actualizables que ofrecen la satisfacción inmediata, gozar sin mediación del Otro, sin que lo heterogéneo se presentifique y angustie.

Entre adolescentes son típicos los grupos que se conectan a los juegos por red, las conversaciones que privilegian el medio virtual. Son millares quienes están conectados por redes sociales como facebook y WhatsAp los seguidores de cuentas de Twitter. En algunos restaurantes se hace ya límite a esto: “Al entrar por favor apague su celular para que podamos conversar”.

Es llamativo como el cuerpo se anima como punto de identificación de estas micromasas: fisicoculturistas, anoréxicos, body-health, a-sexuales, tatuados, adictos a tal o cual sustancia, etc. Es interesante señalar cómo en la actualidad diversas manifestaciones artísticas contemporáneas toman como principal medio de expresión la intervención sobre el cuerpo del propio artista.

En estas masas amorfas, abiertas, cambiantes, parece manifestarse tres características adicionales a aquella subrayada por J. A. Miller sobre el objeto a. 1) Un goce no-todo es tratado por vías alternas a las del significante que remite a otro significante, pero que hacen uso de él solo para nominarse. 2) En estas manifestaciones, el capricho opera como  imperativo superyoico de goce, que se dirige a un imposible de negativizar, aunque en apariencia se presente bajo el efecto de la vivificación. Y 3) el común denominador de todos estos fenómenos de masa sería: aun compartiendo, cada uno está con su soledad. En estas manifestaciones parecería que estamos en presencia de ‘hablenteseres’ donde el Otro está al margen. No existe un consentimiento a la implicación con el Otro, como sucede en el autismo. Este goce se muestra cada vez más resistente al lazo social y al sentido.

Si bien es cierto que el goce femenino se caracteriza por no amoldarse en la horma fálica, y se  adjetiva como exceso, sin límite, no-todo, evanescente, también se puede decir que lo femenino implica multiplicidad, apertura, ruptura, partición, invención. Silvia Salman postula una doble perspectiva del No-todo[5] que permite pensar dos horizontes de lo femenino: Por un lado, lo ilimitado, lo desmedido, la “aspiración a lo femenino” o “feminización del mundo”, ligado a las manifestaciones del goce sin medida, a los “excesos” que caracterizan la época actual. Y por otro lado, está lo femenino, que tiene una gran implicación en el sinthome, es decir, con un “saber arreglárselas con”.
 
Así es que la fórmula “feminización del mundo” no puede entenderse como la idea de  reconfiguración de la política y función de los sexos, sino la de una modificación de la lógica del Otro social, un pasaje de la lógica del todo y la excepción, a la lógica del no-todo, y en ese no-todo es que caben estas manifestaciones sociales variadas, múltiples, versátiles, episódicas, contestatarias, etc., como una forma de hacer inexistente, de tachar al Otro que funda el nto y que se presenta como garante de la ley.

 


Podría decirse que lo femenino en sus diversas manifestaciones participa ahora de un modo más activo en el moldeamiento de la subjetividad, que no solo ha hecho su aparición para mostrar su participación y su importancia en lo social, aprovechando su nueva ubicación social, desde donde lo público no es solo masculino y lo privado no tiene que ver más con lo femenino. Lo femenino asume también otra vertiente que acude y encarna el semblante que viene al lugar de la falta de relación sexual. Miquel Bassols nos dice: “El hecho que este semblante tome cada vez más el rasgo de lo femenino implica, en efecto, una feminización generalizada en la medida que se desliga de la función paterna" (Bassols, 2014).

Frente a esta presencia de lo femenino en el lazo social la primera respuesta es el espanto. Por ejemplo el Estado ante ello no tiene modo de ubicarse. Por un lado consiente con la lógica del mercado y en este sentido aprueba todo estos fenómenos de masas que se aglutinan en torno al consumo. No aprueba sin embargo, cuando este goce sin sentido, sin identificación, cuestiona su propia existencia. En este caso como sostiene Agamben la reacción de cualquier Estado, antes o después, es responder con los carros blindados, como en Tiananmen.

* Trabajo Expuesto en las VIII Jornadas de la NEL

Bibliografía:

Nota: se citan los títulos más comentados en las discusiones del grupo
-. Agamben, Georgio. 1996. La comunidad que viene.  Madrid: Pre-textos.
-. Assef, Jorge. 2013. La subjetividad hipermoderna. Una lectura de la época desde el cine, la semiótica y el psicoanálisis.
-. Bassols, Miquel. 2014. Entrevista a Boletín 1 Eva Lilith, agosto 2 de 2014. NEL, Jornadas Lima.
-. Canettti, Elías. 1981. Masas y poder. Barcelona: Muchnik Editores.
-. Coccoz, Vilma. 2006. El cuerpo mártir en el Barroco y en el Body-Art en  Las tres estéticas de lacan (psicoanálisis y arte). Buenos Aires:  Ediciones del Cifrado.  Págs. 115-135.
-. Durand Isabelle. 2008. Las afinidades entre el superyó y el goce femenino”, Buenos Aires: ed. tres haches.
-. Freud, Sigmund. 1976.  Psicología de las masas y análisis del yo en  Obras Completas, vln.  xviii. Buenos Aires: Amorrortu.
-. Freud, Sigmund. 1976. El malestar en la cultura en Obras Completas, vln. xxi. Buenos Aires: Amorrortu.
-. Gorostiza, Leonardo. “El goce femenino en el siglo xxi” en El caldero de la escuela (EOL) n° 17, año 2012.  Buenos Aires, 15 de junio de 2013.
-. González Pedraza, Manuel. Reseña de la conferencia de Marie-Hélène Brousse, "Nuevas formas de lo femenino hoy”. málaga: blog elp.
-. Gaviria Luz elena y otros. 2013. Entrevista a Orlan en Colofón 33 “Cuerpos que hablan”. Buenos Aires: Grama. Págs. 45-48.
-. Giraldo, María Cristina. 2013. “Orlan: lo que se repite y lo que se re-inventa” en Colofón 33 “Cuerpos que hablan”. Buenos Aires: Grama. Págs. 104-105.
-. Lacan. Jacques. 2006. Seminario 11, Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis. Buenos Aires: Paidós.
-. Lacan. Jacques. 2012. Seminario 19...O peor 1971-1972. Buenos Aires: Paidós.
-. Lacan. Jacques. 2004. Seminario 20, Aun 1972-1973. Buenos Aires: Paidós.
-. Lacan. Jacques. 2012. Introducción a la edición alemana de un primer volumen de los Escritos en Otros Escritos. Paidós: Buenos Aires. Págs 579-586
-. Lutterbach H., Ana Lucía. 2008. El rapto y la mujer escrita, en Golden, Mario (compilador),  De astucias y estragos femeninos. Buenos Aires: Grama. Págs. 25-35.
-. Miller, Jacques-Alain y Laurent Eric. 2005. El otro que no existe y sus comités de ética. 2005. Buenos Aires: Paidós.
-. Miller, Jacques-Alain. Cartas a la opinión ilustrada.
-. Miller, Jacques- Alain. 1999. Los signos del goce. Buenos Aires: Paidós.
-. Miller, Jacques-Alain. 2011. Los divinos detalles. Buenos Aires: Paidós.
-. Miller, Jacques-Alain. 2011. El ser y el uno. Versión Online. lección 5.
-. Miller, Jacques –Alain. 2002. Biología Lacaniana. Acontecimiento del cuerpo.  Buenos Aires: Paidós.
-. Miller, Jacques-Alain. 2012. Una fantasía. en Punto cénit. política, religión y el psicoanálisis. Buenos Aires: Colección Diva, págs. 37-54.
-. Salman, Silvia. 2013. Encuentros con lo femenino en el discurso analítico en Bitácora  Lacaniana, no 2. NEL, noviembre 2013. Págs: 245-255.



* *Trabajo expuesto en las VIII Jornadas de la NEL
 
[1] Miller, J. A. Cartas a la opinión Ilustrada,
[2] Ibid.
[3]. Lacan, Jacques.  Introducción a la edición alemana de un primer volumen de los Escritos en Otros Escritos (2012).
[4]. Miller, J-a. Una Fantasía (2011).
[5] Salman Silvia, En: Bitácora Lacaniana Nº2 NEL, 2013, Pág. 249.

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Comisión Editorial Boletín Eva-Lilith 
Raquel Cors Ulloa 
María Hortensia Cárdenas 
José Fernando Velásquez