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8 de febrero de 2022

LA APROXIMACIÓN AL SÍNTOMA A PARTIR DE FREUD Y SU RELECTURA POR LACAN por Susana Valle

 


Relectura crítica y epistemológica de Freud por parte de Lacan

Freud inventa el psicoanálisis, partiendo del problema de la histeria femenina, donde sus pacientes se valían de su neurosis para huir de la orfandad social en la que se encontraban producto de las estructuras establecidas de la sociedad burguesa del siglo XIX. Sin embargo, su obra es desordenada, según Miller en su seminario dictado en Caracas en 1979 (p. 32) la teoría freudiana tuvo un eje con el libro “La interpretación de los sueños”, pero luego se expandió mucho superando las expectativas del autor. Es así como Lacan se encomendó a la tarea de conceder un orden a la teoría de Freud.[1]

Lacan elabora una lectura epistemológica de la obra freudiana, sin embargo, su deseo no fue mejorarla o sobrepasarla, en su lugar, se propuso ir al fundamento del discurso de Freud, es decir, el sujeto del inconsciente y de la práctica del psicoanálisis. El ejercicio del psicoanálisis era lo que inquietaba a Lacan, de esta manera, lo preocupaba también el texto de Freud, cuyo estilo era muy diferente al suyo. Freud fue descubriendo su teoría de forma progresiva, tuvo muchas dificultades y trabas, siendo neurólogo cambió de orientación lo cual le ocasionó críticas por parte de sus colegas y maestros, sin embargo, debido a su deseo, descubrió el inconsciente, es en este punto donde se aleja de sus alumnos y seguidores pues se quedaron en el “yo” como una manera de institucionalizar el psicoanálisis, a diferencia de Lacan que sí estuvo allí.

Lacan se valió de la lingüística, la topología, la lógica, la matemática, entre otras materias para dar cuenta de la práctica psicoanalítica de Freud, en este sentido la teoría lacaniana evoca a la sencillez pues propone matemas como puntos referenciales para comprender conceptos psicoanalíticos complejos, en su recorrido teórico dichos puntos no dejaron de afinarse. Buscando la precisión, Lacan fue hacía una simplificación progresiva, por ejemplo: el término “discurso universal” – el cual se encontraba en sus primeros textos – fue comprimiéndose hasta llegar a los términos S y S2, de esta manera, reemplaza conceptos que estudian o analizan los acontecimientos que envuelven a un sujeto, por esta minúscula estructura cuya finalidad es capturar lo elemental de las paradojas implicadas.

Es preciso indicar que al igual que Freud, Lacan también avanza y retrocede en cuanto a su teoría, sin embargo, en Lacan la dificultad que presenta el estudio de su discurso es justamente la marcha impasible de una postura a otra, en algunos casos hace modificaciones en puntos esenciales las cuales no se perciben a simple vista, en este sentido, Miller propone que el discurso de Lacan es de tipo topológico.[2] De este modo, Lacan condujo al psicoanálisis a sus cimientos, siendo uno de ellos la comprensión del síntoma al que Freud se aproximó a partir  de sus estudios sobre la histeria.

El binario sentido – goce a partir de las conferencias XVII y XXIII de Freud

Debido a su extensa obra, Freud simplificaba su teoría en sus conferencias de esta manera, exponía con rapidez delimitando sus fundamentos y lineamientos como una estructura, dándoles un carácter compendiado y continuo. En su conferencia XVII, titulada “El sentido de los síntomas” Freud indaga sobre el síntoma y su riqueza en sentido, es decir, cómo el síntoma se va armando con las vivencias del enfermo; para ejemplificar su teoría menciona dos casos de pacientes con neurosis obsesiva.[3] El primer caso corresponde al de una mujer casada con un hombre impotente y el segundo caso se refiere a una joven obsesiva quien realiza un ritual de dos horas para poder dormir, en ambos casos Freud, observó que los síntomas respondían o tenían relación con las vivencias sexuales de las pacientes. En su conferencia XXIII, titulada “Los caminos de la formación del síntoma” Freud aborda el tema de la libido, de la satisfacción pulsional y cómo dichas fuerzas pulsionales vuelven a coincidir en el síntoma, de esta manera, reflexiona sobre la obstinación del síntoma para repetirse una y otra vez.

Es así cómo Freud se dirige del sentido al goce en el síntoma. Por lo tanto, Lacan retoma la obra freudiana para elaborar su teoría de binario sentido – goce, donde se erige lo que abordará el núcleo de su enseñanza. Si el goce carece de sentido porque es pura satisfacción y a su vez esta unido a la repetición ¿cómo se enlazan el sentido y el goce? Para comprender esta aparente contradicción, Miller lo aborda en el seminario sobre las vías de la formación de los síntomas del año 1996, donde toca el punto de partida de Lacan con uno de sus primeros escritos titulado “Función y campo de la palabra y del lenguaje en psicoanálisis”, en dicho escrito se enfatiza que el inconsciente al estar estructurado como un lenguaje encuentra sentido a partir de los significantes, lo que determina los fenómenos analíticos freudianos es el eje simbólico, es decir, el mundo del lenguaje, por esta razón la práctica psicoanalítica se da por medio de la palabra, a su vez  la imagen esta subordinada a lo simbólico, en efecto, a la palabra ya que construimos un cuerpo a partir de esta. Finalmente, propone que primero está lo real, pero luego, lo simbólico agujerea ese real para hacerse un lugar en el mundo.  Toda esta elaboración realizada por Lacan se resume en su esquema L, donde lo simbólico y lo imaginario se entrelazan, de esta manera, el sentido está situado en lo simbólico, o sea, en la palabra.

Con todo lo expuesto en el párrafo anterior se puede inferir que Lacan ha ingresado en el psicoanálisis con el binarismo antagónico entre sentido y goce, ha tomado los casos de Freud y les ha otorgado un orden, separando lo imaginario de lo simbólico, por consiguiente, el síntoma estaría situado en el ámbito de lo simbólico, mientras que la libido freudiana estaría ubicada en el ámbito de lo imaginario debido a su carácter narcisista basada en la imagen; entre un sujeto y otro hay libido, es decir, pulsión, es decir, goce. Entonces, las vias de la formacion de los síntomas es un camino esencialmente simbólico donde el síntoma es un sentido reprimido, un enigma. En consecuencia, el síntoma puede alojarse en el cuerpo mediante la histeria o en el pensamiento mediante la neurosis obsesiva. El Otro es quien determina el lenguaje y el deseo, el sintoma es la interpretacion que el sujeto da a la pregunta hacia el Otro ¿Qué quieres de mi?.

El camino de Freud en cuanto al síntoma

A partir de su segundo ciclo de conferencias Freud aborda el psicoanálisis in situ, dando prueba o evidencias de los síntomas neuróticos tales como: la histeria de angustia, la histeria de conversión y la neurosis obsesiva. De esta manera, la conferencia XVII es la apertura al nuevo ciclo freudiano, en esta etapa Freud aplica sus conocimientos previos sobre los sueños y los actos fallidos aplicados a los síntomas de la neurosis ya que tienen un sentido, por lo tanto, son interpretables. De esta manera Freud hace un recorrido y conecta los dos cauces de su teoría, por un lado, el descubrimiento del inconsciente, la interpretación de fenómenos aparentemente carentes de sentido y, por otro lado, el descubrimiento de la sexualidad infantil y su naturaleza perversa polimorfa. Siendo la histeria su punto de partida, donde el agente del retroceso libidinal no es tan claro, como sí lo es en el caso de la neurosis obsesiva ya que se regresa a la etapa previa de la organización sexual. Freud, da cuenta de que existe una adhesión a un goce anterior, de carácter sádico anal, mientras que en el mecanismo de la histeria es la depresión. En este sentido la neurosis obsesiva según Freud, es más compleja pues tiene represión y también regresión.

Freud asevera que el síntoma en el sujeto histérico es honesto, es decir, lo hace sufrir puramente, el paciente llega indicando que sufre, que hay algo que no lo deja vivir, a diferencia del obsesivo que no percibe el sufrimiento de su síntoma, debido a que es parte inherente a su personalidad y esto le causa placer. Entonces se puede inferir que los síntomas obsesivos son placenteros, exacerbando su narcisismo. 

Retomando los casos de la conferencia XVII, Freud los elige debido a que las pacientes presentan síntomas muy marcados en el ámbito sexual y porque están relacionados a las experiencias pasadas de las pacientes, donde la primera paciente repite una y otra vez una escena que la marcó, que fue vívida como un trauma, es así como Freud, conecta el sentido del síntoma con la libido, de cómo la paciente le da un sentido a su vivencia anterior. En suma, Freud a partir de estos casos puede inferir que la formacion de los sintomas suplen algo que está obtaculizado. 

En su conferencia XXIII, Freud insiste constantemente en la Traumbildung es decir formación, ya sea referente a la formación en el sueño y en el síntoma, dejando en claro que un síntoma no es un sueño, siendo la represión el impulsor para la formación de un sueño, es también la condición previa para la formacion de un síntoma. Freud indica que los síntomas sirven siempre a la satisfacción sexual, de ahí su diferencia con los sueños. Por lo tanto, Freud define el síntoma como medio de goce, considerando la existencia del vinculo entre el goce y la defensa, es decir, que a partir del síntoma se procura obtener satisfacción y al mismo tiempo se protege de la misma. Esto es lo que Lacan definirá como plus de goce.

Susana Valle (participante del CID-Lima)

Bibliografía:

  • FREUD, S., “Estudios sobre la histeria” en Obras completas Vol. II, Amorrortu, Buenos Aires, 2001.
  • FREUD, S., “El sentido de los síntomas” (Conferencia 17) y “Los caminos de la formación del síntoma” (Conferencia 23) en Obras completas Vol. XVI, Amorrortu, Buenos Aires, 2001.
  • MILLER, J.-A., “Seminario sobre las vías de formación de los síntomas” en Introducción a la clínica lacaniana, ELP-RBA, Barcelona, 2006.
  • MILLER, J.-A., “La enseñanza de Lacan” en Seminarios en Caracas y Bogotá, Paidós, Buenos Aires, 2015.

[1] “Lacan varias veces volvió a empezar, tratando de hacer de esta teoría lo que él mismo llamó un jardín a la francesa, como por ejemplo Versalles: con caminos rectos, con puntos de referencia precisos que son obras de arte, puntos de vista centrales que permiten dominarlo todo…. Una ubicación impecable y una satisfacción para el espíritu, que está en la simetría y en la armonía”. (Miller, p. 32).

[2] “En topología en cambio nos ocupábamos de las propiedades que permanecen invariables aun cuando el triangulo sea deformado por todos sus lados, en este caso ya no se distingue el triangulo isósceles del triangulo equilátero, ni tampoco se distingue de un círculo, por ejemplo. En lacan entonces la topología no es simplemente un tema entre otros. Les propongo considerar que su discurso mismo tiene una estructura topológica”. (Miller, p. 27).

[3] “Los síntomas neuróticos tienen entonces su sentido, como las operaciones fallidas y los sueños, y, al igual que estos, su nexo con la vida de las personas que los exhiben”. (Freud, p. 2290)

LA LIBIDO Y EL SÍNTOMA por Andrea Soto

 El síntoma es rico en sentido y se entrama con el vivenciar del enfermo

– Freud, 2001


A partir de esta frase se podría entender que el síntoma tiene una razón de ser, una explicación, la cual se encuentra vinculada con las experiencias de vida (reales o imaginarias) de la niñez del sujeto que lo presenta. “Los síntomas neuróticos tienen entonces su sentido, como las operaciones fallidas y los sueños, y, al igual que estos, su nexo con la vida de las personas que los exhiben” (Freud, 2001).

El síntoma tiene dos sentidos, uno que lo hace y otro de goce. Es decir, como se ha dicho en el párrafo anterior, es capaz de ser explicado, interpretado, descifrado. Asimismo, no es algo que aparece y desaparece, es permanente y se repite pues encuentra en eso el goce, la satisfacción de un deseo libidinoso inconsciente. A esta búsqueda constante de satisfacción se le conoce como pulsión.

Entonces, para comprenderlo mejor desarrollemos un ejemplo, el sujeto X inicia una nueva relación con el sujeto Y, pero pasados algunos meses sucede algo que empieza a generar angustia en el sujeto X quien desarrolla una respuesta física a la situación (alergia cutánea). En este escenario, la expresión física del malestar del sujeto X sería el síntoma. Sin embargo, el síntoma no viene solo dado que el suceso ocurrido ha conectado con la marca inicial del sujeto X, activando en su inconsciente la experiencia libidinal fijada experimentada en su niñez. Esto ocasiona pulsaciones que buscan satisfacerse para controlar al síntoma, por ejemplo, el sujeto X inicia una demanda de atención, un requerimiento excesivo de muestras de afecto, mensajes, llamadas, entre otros, los cuales demanda una y otra vez.

Es aquí donde entra en relación activa la libido fijada en las vivencias infantiles (no siempre verdaderas). “Juzgamos posible, respecto de cada aspiración sexual separada, que partes de ella queden retrasadas en estadios anteriores del desarrollo, por más que otras puedan haber alcanzado la meta última. Advierten ustedes que nos representamos a cada una de estas aspiraciones como una corriente continuada desde el comienzo de la vida, que descomponemos, en cierta medida artificialmente, en oleadas separadas y sucesivas (…) Pero permítame añadir todavía que una demora así de una aspiración parcial en una etapa anterior debe llamarse fijación (a saber, de la pulsión)” (Freud, 2001). Estas son creadoras de los síntomas y nos sirven para el análisis de los mismos.

Inicialmente, para Freud, la libido era una expresión de la pulsión sexual, la energía que funcionaba como fundamento de las transformaciones de estas pulsiones, pero la transformación de la libido del objeto en narcisismo trajo consigo una inevitable desexualización. Por este motivo, entendemos la libido como aquella energía que se gasta en el síntoma y alimenta las pulsiones repercutiendo en nuestra conducta. El estimulo pulsional (necesidad) no proviene del exterior, sino del interior del propio organismo y solo se cancela con su satisfacción.

La fijación libidinal ha podido surgir por la constitución sexual, que está relacionado al vivenciar previo, histórico del sujeto (lo que estuvo antes de él) y el vivenciar familiar, que se refiere a las experiencias que tuvo durante su desarrollo. “Si a pesar de que la libido está dispuesta a aceptar otro objeto en lugar del denegado (frustrado) la realidad permanece inexorable, aquella se verá finalmente precisada a emprender el camino de la regresión y aspirar a satisfacerse dentro de una de las organizaciones ya superadas o por medio de uno de los objetos que resignó antes. En el camino de la regresión, la libido es cautivada por la fijación que ella ha dejado tras sí en esos lugares de su desarrollo” (Freud, 2001).

Andrea Soto (participante del CID)


Bibliografía

  • BECERRA – FUQUEN, F., “Principios del síntoma:  del desciframiento al goce” en Revista Affectio Societatis 12(22), 105 -112. Medellín, Colombia: Departamento de Psicoanálisis, Universidad de Antioquia, 2015. Recuperado de http://aprendeenlinea.udea.edu.co/revistas/index.php/affectiosocietatis
  • FREUD, S., “El sentido de los síntomas” (Conferencia 17), “Algunas perspectivas sobre el desarrollo y la regresión. Etiología.” (Conferencia 22) y “Los caminos de la formación del síntoma” (Conferencia 23) en Obras completas Vol. XVI, Amorrortu, Buenos Aires, 2001.
  • FREUD, S., “Pulsiones y destinos de la pulsión” en Obras completas Vol. XIV, Amorrortu, Buenos Aires, 2001.
  • ILEYASSOF, R., “El psicoanálisis y la singularidad del modo de goce” en Virtualia #34, 2018.
  • MILLLER, J. – A., “Seminario sobre las vías de la formación de los síntomas” en Introducción a la clínica lacaniana, ELP – RBA, Barcelona, 2006.

2 de febrero de 2022

TRANSFERENCIA, AMOR Y SABER por Mayra Jara Raymundo

 

Martha, temía que a Freud le aconteciera lo mismo respecto al «tropiezo transferencial» entre Anna O. y Breuer. Freud intenta tranquilizarla… puesto que para que eso sucediera, ella debería ser la esposa de Breuer.

Sin embargo, Martha había captado muy bien que no se trataba de la persona en juego sino de la instalación del Sujeto supuesto Saber, que inevitablemente suscita amor.

María Recalde. Correspondencia 6, X Enapol.

Ilustración: Luciana Capece

Cuando nos preguntamos sobre la transferencia podemos asociarlo al verbo de transferir, lo que ahora hacemos con mayor frecuencia; transferimos de una cuenta a otra, de un lugar a otro, sin embargo, ¿qué significa transferencia en el dispositivo analítico? Para intentar poder responder se recorrerá el amor y el saber, ya que son dos términos que se encuentran estrechamente vinculados.

María Recalde en una suposición del sentir de Martha, prometida de Freud en ese momento, postula que no es de la persona de Breuer el interés que surgió, sino de un saber que encontraba y que esto suscitaba un amor.

Transferencia y amor

Se dirá que la transferencia es el verdadero amor, es el amor que se dirige al analista, a menudo inconsciente. Colette Soler[1]dirá que la transferencia que funciona entre el paciente y el analista se manifiesta en un cariño fuerte, es un amor que espera interpretaciones y que revela algo. Por otro lado Miller2[2], refiere que es un amor automático, un amor artificial pero de la misma condición que el amor verdadero, que se dirige a aquel que pensamos que sabe la verdad.

Para Freud no hay amor que no esté relacionado a un prototipo en la infancia, a los clichés, a las imagos infantiles, siendo estos una repetición del objeto de amor a elegir y que se repite en el ejercicio de la vida amorosa. En la transferencia, el sujeto “transfiere” a la persona del analista sus sentimientos y reacciones que corresponden a una persona significativa de su pasado[3]introduciéndolo a las series de objeto de amor.

Sin embargo el hecho de tratarla solo como una repetición, limita el dispositivo analítico, reduciendo la presencia del analista en una ilusión[4]. Lacan, en la dirección de la cura y los principios de su poder pone de relieve que si la “transferencia en análisis fuera solo una repetición de lo que sucede en las relaciones amorosas, no se podría concebir vía de salida alguna, ningún momento de concluir y ninguna producción de un deseo inédito”[5]. Sería una repetición interminable, sin fin, quedarse en ese lugar.

La transferencia se sostiene como amor al saber, únicamente si encuentra como partenaire al analista, que responde con el deseo y con su posición de ignorancia que no obstaculiza al sujeto supuesto saber; sin embargo, si el analista va más allá del saber y no en un lugar del objeto a, será visto como un ideal[6].

Entonces ¿Qué sería el amor? Amar es dar lo que no se tiene diría Lacan[7]“no hay un don posible más grande, un mayor signo de amor, que el don que no se tiene”. Miller[8] dirá que amar a alguien es creer que amándolo, accederá a una verdad sobre sí mismo; amamos a aquello que esconde la respuesta.

Es por ello que el analizante viene al análisis, para encontrar una respuesta y se dará con la sorpresa que el analista no la sabe y solo con la vía de creer en el inconsciente podrá sostenerse en el tiempo e ir buscando sus propias respuestas.

Cuando hay un saber se ama, pero ¿de qué tipo de saber se habla en la transferencia?

Transferencia y saber

El analista forma parte de la economía psíquica, la transferencia desde sus comienzos nos enseña que el enganche se hace más a un significante que a una persona[9]. Donde hay un agujero en el saber, viene a situarse el sujeto supuesto saber; y ¿qué no es el sujeto supuesto saber? Miller[10] dirá que no es de ningún modo que el analizante imagine que el psicoanalista sabe todo, lo cual podría decepcionar y poner en duda su posición del analista.

La situación analítica, coloca al analista en posición de oyente del discurso que emite el paciente, lo invita a entregarse a él sin omitir nada[11], estando el analista en una posición privilegiada que le otorga un cierto poder sobre la palabra del paciente, a la cual no le corresponde responder. La relación entre el paciente y el analista es disimétrica, ya que uno entrega el material, mientras que el otro lo escucha, lo recibe, lo acoge y en algunas ocasiones lo interpreta[12].

Para Lacan la asociación libre del analizante es la apertura de la transferencia, ya que se entrega y se coloca en la posición de buscar la verdad sobre sí mismo, sobre su verdadero deseo; pero “¿dónde busca la verdad?, la busca al cabo de su palabra, y el cabo de su palabra está allí, en el analista en cuanto gran Otro”[13]. La importancia de no responder a su demanda despliega la palabra, poniendo en acto el  inconsciente, haciendo que él mismo se encargue de encontrarla.

En el matema de la transferencia de Lacan, en la proposición de 1967,  Manzetti[14]lo explica así: “Para que el significante de la demanda se convierte en significante de la transferencia es necesario que tengan un significado específico. Un sujeto afectado por un síntoma, no sabe qué quiere decir, pero tiene la certeza que significa algo”.

Cuando uno presenta el síntoma y cree en el inconsciente, ese significado lo desconoce pero sabe que significa algo y se va a transformar en significante de la transferencia en el momento que haya una certeza de que el vacío del significado del síntoma significa que en algún otro lugar, hay un significado, aunque no sepa cuál. Hay un certeza de que significa algo que le concierne, que es suyo pero no sabe que es, aquí se ha instaurado el sujeto supuesto saber[15].

El analizante cuando narra el suceso que lo hizo venir a consulta está articulando la significación. Cuando habla se conduce por la asociación libre y se va sustrayendo de los límites de lo consciente y da lugar a la equivocación, diciendo algo más de lo que quería decir. Hay una emergencia de significantes reprimidos, que escapa a la significación,  ya que el inconsciente es un significante a la espera de un significado[16].

Hay un otro que sabe y ese que sabe es el sujeto del inconsciente y si es un sujeto tiene un deseo, entonces se le está suponiendo un sujeto al inconsciente, el cual desea y moviliza las acciones. En el análisis se le da un espacio para que se despliegue, ocupando el analista en lugar de objeto a, el lugar de vacío.

Transferencia

La transferencia se ha ido describiendo en el camino de este trabajo, Freud en Dinámica de la transferencia17 postula que surge en toda cura analítica, además de su ambivalencia, de ser la palanca del éxito, el motor de la cura y su más grande obstáculo. Miller18 explica la

transferencia freudiana como el momento en que el deseo del paciente se apodera del terapeuta, en que el psicoanalista -no su persona- imanta las cargas liberadas por la represión.

Se ha tratado de ir más allá, de entender ¿Porque es el verdadero amor? ¿Qué relación tiene con el saber? y cómo estos términos se unen para poder  dar una explicación.

Ahora puedo decir que la transferencia desde el dispositivo analítico, no es solo transferir las repeticiones de la infancia, si no que busca en el analista un saber, una demanda y como en toda demanda hay una falta. Sin embargo, el analista no responde a ello, porque no es él el que sabe, el analizante en su recorrido lo irá descubriendo, irá buscando un sentido a su síntoma, pero ya no con una demanda al analista, si no al sujeto de su inconsciente, a su otro, que es nada más que lo que tiene.

Mayra Jara Raymundo (Participante del CID-Lima)


[1] Soler, C. “Amor en transferencia”, De Inconscientes, 2018, disponible en https://deinconscientes.com/amor-en-transferencia-colette-soler/

[2] Miller, J. “Amamos a aquel que responde a nuestra pregunta: ¿Quién soy yo?”. Consecuencias revista digitar de psicoanálisis, arte y pensamiento, 2011, disponible en: http://www.revconsecuencias.com.ar/ediciones/006/template.php?file=arts/alcances/Amamos-a-aquel-que-responde-a-nuestra-pregunta-Quien-soy-yo.html

[3] Hernández, A. El concepto de transferencia en la teoría freudiana y su importancia dentro del dispositivo analítico (2014), disponible en http://heortiz.net/psicoanalisis/transferencia.pdf

[4] Manzetti, R. A M P Scilicet de los Nombres del Padre. Textos preparatorios para el congreso de Roma 13 al 17 de Julio de 2006.

[5] J. Lacan, “La dirección de la cura y los principios de su poder” (1958), en Escritos II, Siglo Veintiuno Editores, Madrid 1989, pág. 582.

[6] Manzetti, R. A M P Scilicet de los Nombres del Padre. Textos preparatorios para el congreso de Roma 13 al 17 de Julio de 2006, pág. 354.

[7]Miller, J. Seminario en Caracas y Bogotá. 1° edición en Argentina, marzo del 2015. Paidós, Buenos Aires- Argentina. La transferencia de Freud a Lacan. Pág. 171.

[8]Miller, J. “Amamos a aquel que responde a nuestra pregunta: ¿Quién soy yo?”. Consecuencias revista digitar de psicoanálisis, arte y pensamiento, 2011, disponible en: http://www.revconsecuencias.com.ar/ediciones/006/template.php?file=arts/alcances/Amamos-a-aquel-que-responde-a-nuestra-pregunta-Quien-soy-yo.html

[9] Manzetti, R. A M P Scilicet de los Nombres del Padre. Textos preparatorios para el congreso de Roma 13 al 17 de Julio de 2006, pág. 355.

[10] Miller, J. Seminario en Caracas y Bogotá. 1° edición en Argentina, marzo del 2015. Paidós, Buenos Aires- Argentina. La transferencia de Freud a Lacan. Pág. 171.

[11] Ibíd., p.198.

[12] Ibíd., p.198.

[13] Ibíd., p.199.

[14] Manzetti, R. A M P Scilicet de los Nombres del Padre. Textos preparatorios para el congreso de Roma 13 al 17 de Julio de 2006, pág. 355.

[15] Ibíd., p.356.

[16]Tendlarz,S. Sujeto supuesto saber. Publicado en Silicet, volumen preparatorio al VII Congreso de la AMP a realizarse en París, Buenos Aires, 2009.

23 de septiembre de 2016

Jornadas Cuerpos que sufren Habitados por lo inconsciente - Programa



XI JORNADAS DE LA NEL-LIMA Y CID LIMA - 2016

CUERPOS QUE SUFREN
HABITADOS POR LO INCONSCIENT
E


Jueves 29 de septiembre
7:30 – 9:30 p.m.
Conferencia pública
EL FENÓMENO PSICOSOMÁTICO TRATADO POR EL PSICOANÁLISIS
Araceli Fuentes

Viernes 30 de septiembre
10:00 - 12:00
Conferencia pública
DE LA TOXICOMANÍA A LA ADICCIÓN GENERALIZADA
Andrés Borderías
Universidad Peruana Cayetano Heredia – Facultad de Psicología
Calle José Antonio Encinas N°310 Urb. El Parque de Monterrico. La Molina

5:30 – 6:00 p.m.
APERTURA DE LAS XI JORNADAS DE LA NEL-LIMA Y CIDLima
María Hortensia Cárdenas

6:00 – 7:30 p.m.
Clase magistral CIDLima
LA TRANSFERENCIA Y SUS AFECTOS
Araceli Fuentes

7:30 - 9:30 p.m.
CONVERSACIÓN CLÍNICA
Presentan casos:
Fernando Gómez
Marita Hamann
Comentarios: Araceli Fuentes


Sábado 1 de octubre
9:00 – 10:30 a.m.
EL SÍNTOMA
Alfonso Gushiken
Comentarios: María Hortensia Cárdenas y Araceli Fuentes

11:00 – 12:30 a.m.
Seminario Internacional
DEL SÍNTOMA AL SINTHOME
Araceli Fuentes
Primera parte del seminario: EL SÍNTOMA COMO FORMACIÓN DEL INCONSCIENTE

3:00 – 5:30 p.m.
EL ACONTECIMIENTO DEL CUERPO
Renato Andrade
Elida Ganoza
Comentarios: Patricia Tagle y Araceli Fuentes

6:00 – 7:30 p.m.
Seminario Internacional
DEL SÍNTOMA AL SINTHOME
Araceli Fuentes
Segunda parte del seminario: EL SINTHOME, ACONTECIMIENTO DEL CUERPO

7:30 p.m.
Cierre

Nota: todas las actividades se realizarán en el Centro Cultural y Científico de la Universidad Cayetano Heredia: Av. Armendáriz 445, Miraflores menos la conferencia de Andrés Borderías “De la toxicomanía a la adicción generalizada” que se realizará en la Facultad de Psicología de la Universidad Cayetano Heredia: Calle José Antonio Encinas N°310, Urb. El Parque de Monterrico, La Molina.




8 de julio de 2015

Boletín 13 Letras en línea - I Conversación clínica de la NEL

I Conversación Clínica de la NEL 

 El analista y su práctica 

São Paulo - 3 de septiembre de 2015

Tute

Letras en línea

Boletín Nº 13

En el comentario de Ángela Fischer que hoy compartimos podemos ubicar una proposición que no por conocida ha dado aún cabalmente sus frutos en cuanto a su valor clínico. Se trata de la indicación de Lacan de hacer Witz del sinthome por un lado, en tensión con la idea de un uso posible del sinthome -una vez producido en su máxima reducción de sentido-. Porque son justamente la poesía y el Witz expresiones del ser hablante que no se avienen rápidamente a emparejarse con la noción de uso, que la proposición de Lacan nos fuerza a seguir explorando sus consecuencias.

Acompaña esta reflexión una nueva serie de referencias bibliográficas, enmarcadas bajo el título: ¿Con qué cuenta el analista? -y agregamos, ¿para qué un análisis con esta orientación sea posible?

Al final de este boletín encontrarán nuevamente la ficha de inscripción. Es de gran utilidad para la organización saber quiénes podrán concurrir, por lo que insistimos en pedirles que por favor la envíen a Clara María Holguín:
 clara.maria.holguin@gmail.com 

La ficha de inscripción es condición necesaria para poder recibir el material clínico que será discutido y trabajado durante la Conversación. 

¡Disfruten la lectura!

Ana Viganó


Comentario de Ángela Fischer a la cita:

 “Para él (Joyce), la lengua no consiguió ordenarse dentro del régimen  del padre, y entonces se puso a murmurar ecos. La hipótesis de Lacan es que ése era el sinthome de Joyce y que él supo convertirlo en producto de su arte. Acogió su sinthome para hacer uso de él. A este título, Lacan da Joyce como ejemplo de que el síntoma no debe interpretarse sino reducirse, que el síntoma no debe curarse sino que está para que hagamos uso de él”.
Lacan dice en el seminario 23: Joyce tiene un síntoma que parte de que su padre era carente…que por querer hacerse un nombre Joyce compensó la carencia paterna. [2] La operación joyceana le permite a Lacan formular que no se trata del síntoma, cuya operación permite dar un sentido, vía el nombre del padre, sino que con el sinthome hay  nueva relación con el síntoma y el goce, y Joyce da cuenta que su sinthome le permite  una estabilización y una invención. Podemos ubicar el uso del síntoma de Joyce: se pone a  murmurar ecos, destroza la lengua y las letras, sobre todo la inglesa, evitando su devastación a través de la escritura.
La interpretación se orientará de manera tal que se trata de dar cuenta de la relación del sujeto con el impacto traumático de la lengua. Se tratará mediante la operación analítica lograr lo que Joyce consigue. La buena manera es la que, habiendo reconocido la naturaleza del sinthome, no se priva de usarlo lógicamente, es decir de usarlo hasta alcanzar su real, al cabo de lo cual él apaga su sed. [3]
Lacan que viene tratando lo real, está formulando una interpretación en consonancia con la reducción del sentido. Se tratará de la interpretación que va más allá del fantasma, que  reduce al sentido, que permita al máximo la reducción del sentido y poder vislumbrar la invención sinthomatica de cada uno. En el Seminario 23 dice “La segunda etapa consiste en jugar con ese equívoco que podría liberar el sinthome”. [4]
  “… la una equivocación haría Witz del sinthome aflojando el encadenamiento que estabiliza y adormece ¿Sería esta otra vía para retomar la interpretación propia del inconsciente?  Si lo fuera  la interpretación proveniente  de la una equivocación, como la que quería Lacan para el psicoanalista –se sostendría de la poesía, pero también del chiste…entregaría algún  significante nuevo, uno que no tendría ninguna especie de sentido” [5] 
Y podemos también decir que la posición del analista, es la del analista sinthome.
______________________________ 
[1]  Miller, J.-A., Piezas sueltas, Paidós, Buenos Aires, 2013, p. 38.
[2] Lacan, J., El Seminario, Libro 23, El sinthome, Paidós, Buenos Aires, 2006, p. 92.
[3] Ibíd., p. 153.
[4] Ibíd., p. 184.
[5] Schejtman, F., Sinthome: Ensayos de clínica psicoanalítica nodal, Grama, Buenos Aires, 2013, p. 124.


Referencias bibliográficas sobre la práctica clínica

De: Escritos 1: Lacan, J. (1971). Escritos 1. México D. F.: Siglo XXI Editores. 
“Función y campo de la palabra y del lenguaje en psicoanálisis” (1953) 

¿Con qué cuenta el analista?
“… solo la palabra da testimonio de esa parte de los poderes del pasado que ha sido apartado en cada encrucijada en que el acontecimiento ha escogido. […] Es que no se trata para Freud ni de memoria biológica, ni de su mistificación intuicionista, ni de la paramnesia del síntoma, sino de rememoración, es decir, de historia, que hace descansar sobre el único fiel de las certidumbres de fecha la balanza en la que las conjeturas sobre el pasado hacen oscilar las promesas del futuro. Seamos categóricos, no se trata de la anamnesia psicoanalítica de realidad, sino de verdad, porque es el efecto de una palabra plena reordenar las contingencias pasadas dándoles el sentido de las necesidades por venir, tales como las constituye la poca libertad por medio de la cual el sujeto las hace presentes”. (p. 77) 
 “Sus medios son los de la palabra en cuanto que confiere a las funciones del individuo un sentido; su dominio es el del discurso concreto en cuanto campo de la realidad transindividual del sujeto; sus operaciones son las de la historia en cuanto que constituye la emergencia de la verdad en lo real.” (p. 78)
 “Lo que enseñamos al sujeto a reconocer como su inconsciente es su historia; es decir que le ayudamos a perfeccionar la historización actual de los hechos que determinaron ya en su existencia cierto número de “vuelcos” históricos. Pero si han tenido ese papel ha sido ya en cuanto a hecho en cuantos hechos de historia, es decir en cuanto reconocidos en cierto sentido o censurado en cierto orden.” (p. 82)
 “No cabe pues dudar de que el analista pueda jugar con el poder del símbolo evocándolo de una manera calculada en las resonancias semánticas de sus expresiones. Esta sería la vía de un retorno al uso de los efectos simbólicos, en una técnica renovada de la interpretación”. (p. 113) 


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21 de enero de 2014

UnReal 10

Boletín de la NEL hacia el IX Congreso de la AMP 

Nº 10
  21 de enero de 2014



Editorial
 Mercedes Iglesias

En esta línea de aproximarnos a través de nuestros boletines a lo real en el siglo XXI parece fundamental recordar que lo real es también político. Este recordatorio lo hace Laure Naveau en Lacan Cotidiano 357.  Nos recuerda en primer lugar la diferencia que existe entre nuestro desorden y otros desórdenes como el alma bella con su ley del corazón o lo que la psicosis no logra estabilizar. Nuestro real desordenado es político por cuanto marca la protesta del sujeto frente al malestar de nuestros días. Este desorden ‘tiene su potencia en tanto que des-masifica’. Esta diferencia absoluta permite acceder a uno de los problemas actuales que es el racismo en tanto odio al goce del Otro. Ya Lacan señalaba que el culto a la identidad iba a generar la dificultad para soportar el modo en que el Otro establece su lógica de vida y su goce. A partir de este planteamiento vamos entendiendo cómo surge la segregación como uno de los modos de solución a los problemas actuales. En estas soluciones emergen modos de lo real que nos sorprenden y que constituyen nuevas formas con las que nos enfrentamos.  

En este sentido, Edwin Jijena nos señala que en Lacan siempre ha habido una orientación para entender el modo en que cada sujeto ordena de algún modo su interpretación del mundo. Señala así que esta lógica ha estado siempre  más allá de todo sentido. Por otra parte, Mónica Febres Cordero también insiste en este fuera de sentido que es una adicción y que no obstante supone un orden creado a partir del desorden del significante en el cuerpo. 




El significante sintomático creativo
 Edwin Gonzalo Jijena Durán

 Es interesante referirse y retornar al Seminario 4 de Lacan, La relación de objeto de 1956-57, porque va hacer referencia a material clínico, donde está ausente o es discutible la castración como referente central, como lo es el caso Juanito.

El síntoma fóbico no sustituye nada y va a cuestionar por el contrario los callejones sin salida del síntoma, de este modo la fobia no es un síntoma a descifrar. El modo en que Lacan nos enseña a tratar de extraer cierta lógica del síntoma es haciendo referencia al Análisis Estructural de Lévi- Strauss.

El síntoma fóbico –indica Lacan- estimula la creación imaginativa de Juanito, el significante sintomático no responde a una significación unívoca, ni es efecto de represión que tenga que ver con el Padre, o con la Castración, sino que es algo surgido de la fase de la Frustración.

La idea inicial planteada por Lacan en este seminario y que la seguirá retomando a lo largo de sus seminarios, indica que el síntoma puede articularse a un saber, es decir articularse a cierto otro número de significantes, sin que importen los efectos de sentido, sino la lógica que arman los significantes entre sí.

En el último Lacan hay un retorno al síntoma, pensado como algo que puede ordenar y dar una lógica a la vida, así la idea del síntoma fóbico, que genera un trabajo sobre el mundo que no tiene nada que ver con los sentidos de este mundo, sino son significantes que empiezan a construir una lógica para resolver temas del sujeto que antes le resultaban imposibles.
El significante sintomático es entonces creativo, no reproduce nada sino que crea, transforma, es la idea de la invención, inventa un saber, una articulación significante, este parece ser un punto importante en la última enseñanza de Lacan para el sinthome y para el saber inconsciente, los primeros esbozos están ya en el Seminario 4.



UnReal y el sinthome

Mónica Febres Cordero de Espinel

El dispositivo analítico pone en juego el inconsciente transferencial, el cual será la vía para cernir lo real. El lenguaje trabaja sobre el lenguaje, dice Miller, se apodera del dicho para bordearlo y hacer surgir lo real. (1) ¿De qué real se trata? Haiuno, dice Lacan, hay un significante original, Uno solo, marca originaria y su borramiento. Uno que hace intrusión en el cuerpo y lo afecta: acontecimiento de cuerpo e intrusión de goce. Se trata de un goce fuera de sentido, opaco. Es diferente al goce del sentido gozado y diferente al goce elaborable del objeto a. Aparece en el sinthome como aquello que se repite, en una iteración fuera de sentido.

Hay una conmemoración de goce en el Uno que se repite. Miller lo llama goce de la adicción, está en relación con el cuerpo autoerótico y no con el saber. Lacan lo descubre en la sexualidad femenina, o en los místicos. Este punto conduce a lo real, nivel de la existencia y de la escritura. (2)
 _____________________________
1. Miller, J.-A., Curso de La Orientación Lacaniana, “El ser y el Uno”, clase del 16 de marzo de 2011, inédito.
2. Miller, J.-A., Curso de La Orientación Lacaniana, “El ser y el Uno”, clase del 23 de marzo de 2011, inédito.



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