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7 de junio de 2015

Boletín 6 Letras en línea - I Conversación clínica de la NEL



I Conversación Clínica de la NEL

 El analista y su práctica
 

São Paulo - 3 de septiembre de 2015

Conversations - Phyllis Atha

 

Letras en línea
Boletín Nº 6

El comentario que Fernando Gómez nos ofrece a la propuesta de J.-A. Miller de que la conversación viene al lugar del Nombre del Padre es una demostración de cómo se puede prescindir del Nombre del Padre a condición de servirse de él. Por la vía del Nombre del Padre los lazos que se establecen en una comunidad tienen signos identificatorios. El saber que se obtiene por esa vía es el de la repetición y la acumulación: más de lo mismo. En cambio, la conversación toma en cuenta la tyche de lo real como encuentro, a la contingencia del hallazgo, a lo nuevo.

Para Éric Laurent el deseo de formación es una experiencia inédita y huir de lo sabido sirve de brújula en la formación y en las conversaciones clínicas. María Elena Lora comenta esta cita como una incitación al deseo para posibilitar la emergencia de algo vivo. En la conversación se parte de la ignorancia para arribar a la invención. Es lo que el deseo de Lacan nos enseña para hacer existir el psicoanálisis.

¿Cómo opera la conversación? es la pregunta que nos planteamos en las referencias bibliográficas. Una conversación puede ser un acontecimiento si sabemos dar lugar a la improvisación y a la oportunidad.

Incluimos al final la ficha de inscripción a la I Conversación Clínica de la NEL y al Seminario del INES
Se deben llenar los datos y enviarlos a:
Clara María Holguín: clara.maria.holguin@gmail.com
La inscripción está abierta para miembros, asociados y participantes en los CID.

María Hortensia Cárdenas

Comentario de Fernando Gómez a la cita:


“La conversación es lo que instalamos nosotros en el lugar del Nombre-del-Padre.” [1]
 
Jacques-Alain Miller subraya en  "El postanalítico", retomando un texto de Laurent, [2] que la conversación analítica, entendida como un laboratorio de investigación, sería la vía de saber qué conviene al más allá del Edipo y qué conviene también en el tiempo del Otro que no existe. Para Miller la ciencia instala la demostración rigurosa -silenciosa, matemática-, en el lugar del Nombre del Padre, en cambio al psicoanálisis no le está permitida la demostración silenciosa, “de tal manera que quizá la conversación es lo que instalamos nosotros en el lugar del Nombre del Padre."[3]

A partir del Nombre del Padre sería un saber que se obtiene a partir de la repetición de lo ya dicho, es lo acumulado por los que han venido antes que nosotros y que está del lado de la erudición, donde se trata de ser completo, de estar bien informado. Pero en la investigación se trata de una búsqueda, se espera lo nuevo. Es verdad que para tener la idea de que algo puede ser nuevo hay que conocer lo acumulado. Hay una dialéctica entre esas dos vertientes. Se espera de lo nuevo, de un buen encuentro, de un hallazgo, y eso obedece a un régimen distinto que la repetición. En esta vertiente estamos en la contingencia, no tenemos seguridad. 

En este sentido Leonardo Gorostiza nos dice: “Entiendo que, de esta manera, apuntamos a lo que – ya no siendo el Nombre del Padre – puede hacer de punto de capitón. Pero esto parte de concebir al síntoma como lo que hace punto de capitón, lo cual no es lo mismo que reducirlo a producir un efecto de significación. Se trata de cómo el síntoma captura un real”. [4]

En este sentido en la conversación analítica, la que responde a la última enseñanza de Lacan, de lo que se trata ya  no es de obtener un punto de consenso transitorio y relativo para un contexto y una comunidad dada por la cual son validados ciertos efectos de verdad, sino de que, efectivamente, un real se encuentre allí concernido.

Pero esto es posible si el Sujeto supuesto Saber se encuentra separado del semblante del Padre; de lo contrario seguiríamos en el registro del sentido introducido a partir del Otro y es lo que Miller apunta cuando en su texto "El pase perfecto” [5] donde le da un uso práctico al Sujeto supuesto Saber al modo de una hipótesis que posibilita la elaboración, la invención de un saber por fuera de la producción de sentido.

Para concluir, la propuesta es una conversación que tenga el gusto de producir la diferencia, con la alegría de captar lo nuevo, con el coraje de consentir a lo dispar. Una conversación acorde con la pragmática de la contingencia, conforme a la política del síntoma que es la del psicoanálisis. Una conversación que permita situar algo mejor el real en juego y orientarnos por ese real que a cada uno divide y que solo se puede captar a trozos.
  
[1] Miller, J.-A., “Lo postanalítico”, Conferencias porteñas Tomo 3, Paidós, Buenos Aires, 2010, p. 94.
[2] Laurent, É., “Lo imposible de enseñar”, ¿Cómo se enseña la clínica? Cuadernos del ICBA Nº 13, Paidós, Buenos Aires, 2000.
[3] Miller, J.-A., “Lo postanalítico”, Conferencias porteñas Tomo 3, op. cit. p. 94.
[4] Gorostiza, L., “La invención colectiva”. Conferencia pronunciada en la Sección Rosario de la EOL, 23 de junio de 2000.
[5] Miller, J.-A., “El pase perfecto” en: “Lo postanalítico”, Conferencias porteñas Tomo 3, op. cit. p. 99.

Comentario de María Elena Lora a la cita:


 “Tenemos que reconstruir un deseo de formación como experiencia inédita, una experiencia deducida de la práctica misma, tenemos que huir de lo sabido, como se aconsejó, como brújula en la formación, también en nuestras conversaciones clínicas.” [1]
 
La experiencia analítica, cuando se trata del encuentro incierto con el psicoanálisis y su real, más allá de la esperanza, la decepción, la alegría o el tormento que suscita, no exceptúa la responsabilidad de un trabajo continuo y riguroso, sino que además acentúa el encuentro de una experiencia transgresora, un querer ir más allá, donde lo sabido se descompleta y se abre el deseo de seguir el deseo de Lacan. Así, lo importante para seguir lo vivo de la práctica psicoanalítica es señalar que no hay transmisión posible del psicoanálisis si no se transfiere algo del deseo. Lacan hizo toda su enseñanza no-toda para provocar interrogantes, conversaciones, de manera que la Escuela sea el lugar donde se anudan formación y análisis como una apuesta para hacer existir lo vivo del psicoanálisis.

En este sentido la práctica de la conversación clínica como una disciplina crucial para la formación de un analista tiene que posibilitar la emergencia de algo vivo, palpitando, perforando allí donde el psicoanálisis se estanca en aras de postulados “sabidos”, casi “religiosos” y para ello será necesario como nos advierte Lacan invocar a la herejía, aquella experiencia transgresora que busca disipar la comprensión, que deja sin la última palabra y fuerza a poner el cuerpo para inventar un comentario desde la ignorancia. Esta propuesta supone que el hecho de preguntar y conversar no implica tener la respuesta, sino que se trata de incitar el deseo.

De este modo, una conversación clínica que interroga tiene un “vacío inicial” porque pone en el vacío una producción que se enriquece con el vacío previo. Mediante la interrogación, nos damos algo y nos damos el vacío que nos permite aun no tenerlo o tenerlo como deseo. Precisamente, el deseo al tener como fuente la pregunta, es el lugar donde la palabra se dará siempre como inconclusa. Entonces, conversar es preguntar, es buscar y buscar es ir radicalmente al fondo, sondear, trabajar el fondo y en última instancia es arrancar.

Justamente, el movimiento del deseo de formación supone una búsqueda y constituye el motor de una conversación clínica, en tanto abre la posibilidad de un más de saber que hay que crear, inventar. Así, conversar es manufacturar el intersticio fugaz y producir el silencio innombrable. De este modo el deseo de formación se enlaza con la idea de que un análisis tiene que estar anudado a lo vivo del analizante y ello es jugarse por el paradigma lacaniano de lo que es “ser viviente”.  
  
[1] Laurent, É., “Herejía y deseo”, http://www.wapol.org/ornicar/articles/155lau.htm 

Referencias bibliográficas sobre Conversación

 
“Carta a los participantes”. En Jacques-Alain Miller, Los inclasificables de la clínica psicoanalítica, 1997, pp. 313-314.

¿Cómo opera la conversación?

·        “La Conversación: se habla, nos hablamos.”

·        “Pero olvidemos Angers, Arcachon será otra cosa”

·       “La Conversación: para que tenga lugar, antes hay que leer, releer, leer pensando en comentar lo leído. El Conciliábulo del año pasado se había desarrollado según una forma alternada: exposiciones, discusión, exposiciones, discusión. La Conversación es, por un lado, todo lo escrito (el librito); por otro, todo el charloteo sin interrupción.”

·        “Se conservará un carácter de improvisación para el acontecimiento. Nada de programa, excepto que hay que comenzar a tal hora, terminar a tal otra, reponerse, dormir, etcétera. El marco ha sido minuciosamente preparado (disposición original del lugar físico, edición previa de los trabajos, centrados y pautados), y es justamente lo que permite confiar el acontecimiento a la oportunidad.”

·        “… tendrá éxito si ustedes aportan lo suyo en el momento, después de haber dedicado previamente el tiempo necesario para sacarle el jugo a los pulposos trabajitos que se les enviaron.”

Ficha de inscripción

Nombre y Apellidos…………………………………………………….

E-mail………………………………………………………………………..
Sede o Delegación……………………………………………….........
Está inscrito en el CID…………………………………………………

Costo

- Si solo se inscribe en la I Conversación Clínica: USD 30.00

- I Conversación Clínica y Seminario de Formación del INES:  USD 40.00

EL pago se puede realizar en la Sede con el tesorero correspondiente o el 2 de septiembre en São Paulo. 

Responsables del Boletín Letras en línea
María Hortensia Cárdenas
Ana Viganó
 

22 de noviembre de 2013

Boletín BOL Castilla y León -Editorial por Judith Miller







Biblioteca de Orientación Lacaniana de Castilla y León
Número 07 - Boletín Especial Noviembre    2013

EDITORIAL

Por Judith Miller

Publicado en Colofón 33:
La  FIBOL  le  debe  a  Jacques-Alain  Miller,  en  su conclusión  de  PIPOL  5,  el  tema  de  este  número 33 de Colofón.
En  esa  conferencia  de  clausura  había  una propuesta  de  título  que  no  se  mantuvo  para PIPOL 6, por una propuesta del mismo Jacques Alain Miller, en acuerdo con la comisión de  este  Encuentro  europeo.  La  comisión  de  ENEAPOL, por  iniciativa  de  Leonardo  Gorostiza  y Mauricio Tarrab,  orientó  su  tema  hacia  la  cita  de  la  AMP de  2014,  en  París.  De  esta manera,  cada  uno puede  orientarse  y  cernir  mejor  las consecuencias  prácticas  de  la orientación  por  lo  real  que  proviene  de  la  última enseñanza de Jacques Lacan.

En  razón  de  sus  finalidades,  la  FIBOL  quiere  anudar  lo  que,  sobre  el  tema  que  nos ocupa,  enseñan  al  psicoanalista  tanto  las  disciplinas  afines,  las  nuevas preocupaciones del arte así como los análisis propios y las prácticas respectivas. Es  también  una  manera  de  asegurar  a  la  opinión  esclarecida,  actual  y  futura, que  vamos  a  contribuir  a  desinflar  lo  que  el  discurso  dominante,  aderezado  de pamplinas  cientificistas  y  mercantiles  bien aireadas  por  los  medios  de comunicación, propaga sobre las promesas de un futuro bienestar.

En  este  sentido  preciso,  la  educación  freudiana,  a  la  que  contribuyen  las Bibliotecas  de  la Orientación  lacaniana  del  Campo  freudiano,  encuentra  un hermoso  instrumento  para  las  nuevas  generaciones  en  la  reciente  publicación de  los  Otros  escritos  de  Jacques  Lacan  en  la  lengua  castellana  de  Colofón.  Si bien el psicoanálisis pide una formación sólida y controlada por las Escuelas, el psicoanálisis  no  sabría  caer  en  un  nepotismo,  aunque  sea  “transferencial”,  que sostiene  que  únicamente  los  que  saben  pueden  hablar  adecuadamente.  Este nepotismo impide que se diga cómo y de qué manera una primera lectura toca, interesa,  apasiona  e  ilumina,  aunque  sea  de  manera  provisional.  Colofón  invita a  presentar  públicamente,  en  la  red  de  Bibliotecas  de  la  que  es  Boletín,  este nuevo  libro  a  partir  de  esta  orientación  precisa.  Será  también  una  manera  de recompensar el trabajo espléndido de los traductores.

En  este  mismo  espíritu,  Colofón  33  ha  dado  la  palabra  a  analistas  que  saben formular de manera sencilla en qué su análisis ha encontrado un término que no les  permite  sentirse  curados  y  mucho  menos  “normales”  o  “normalizados”  sino dotados,  más  bien,  de  una  vitalidad  y  de  un  deseo  que  puede  sostener  el hacerse  ellos  la  dirección  de  referencia  y  los  acompañantes  de  otros,  en  un recorrido  en  el  que  descubrir,  a  su  vez,  en  qué  sustentar  su  singularidad  y  su diferencia  absoluta.  Un  aspecto  del  deseo  del  analista  que  se  declara  en  la contingencia por la que el lenguaje marca la insondable elección de lo vivos que somos y que Lacan designa con el término parlêtre en el final de su enseñanza.

Lo que indica bien de qué manera la lectura de Lacan, después de Freud, es un camino que se hace de encuentro en encuentro, poco a poco, con atolladeros y sorpresas que llegan con fuerza antes o después y de los que, en cada fase, las Luces de las que Lacan se reclama, nos invitan a atrevernos a testimoniar.

No  puedo  dejar  de  mencionar  lo  agradable  que  ha  sido  constatar  que  la permutación del Comité de redacción y de su coordinadora se ha llevado a cabo con facilidad, gracias a la pertinencia de sus puntos de vista y a su capacidad de trabajo, como de sus gustos por los textos y por la elección de las traducciones. Nos  hemos  beneficiado  de  esa  facilidad  con  la  que  los  anteriores  responsables se han tomado  en serio que la permutación fuese llevada a cabo con dulzura y autenticidad. Les doy las gracias a los anteriores y a los nuevos.

Traducción de Jesús Ambel, con la colaboración de Adolfo León Ruiz.

18 de septiembre de 2013

Boletín Bordes 24

Immersed in Thought, Lonely
Jakub Schikaneder (1890)
BORDES
No. 24
20 de Septiembre de 2013

Boletín de la NEL hacia el VI Encuentro Americano de Psicoanálisis de la Orientación Lacaniana
XVIII Encuentro Internacional del Campo Freudiano
HABLAR CON EL CUERPO
LAS CRISIS DE LAS NORMAS Y LA AGITACIÓN DE LO REAL
Buenos Aires, 22 y 23 de noviembre de 2013

En este boletín:
·   Editorial.-  Johnny Gavlovski E.
·   ¿Cuál ley para la violencia de nuestros días?- Mercedes Iglesias
·   Una experiencia de cuerpo: de mortificado a vivificado.- Inés Anderson

Opiniones y Comentarios
·   Comentario al texto de Lizbeth Ahumada.- Daniela Negrete

EDITORIAL
Johnny Gavlovski E
NEL Caracas

En este boletín, dos analistas y una asociada hablan, disertan, reflexionan sobre violencia, cuerpo, mortificación. Violencia no sin consecuencias, duelo, dolor. Hay otro que la recibe. Un sujeto que la genera. Silvia Elena Tendlarz hace unos años se preguntó: ¿A quién mata el asesino? Dolor. Sinlencio. Angustia. ¿Quién mata a quién? ¿Qué del cuerpo que cae? ¿Qué de quien lo recibe? Las imágenes hoy no hablarán de violencia. Hablarán del resto. Del día siguiente. De lo que queda. Consecuencias subjetivas. Nunca sin consecuencias subjetivas. La RAE acude para intentar simbolizar un efecto de real que nos deja sin palabras.

Violencia exceso, exabrupto, coacción, constreñimiento, crueldad, furor, intensidad, profanación, ferocidad, furia, agresión, ensañamiento, arrebato, brusquedad, acometividad, dureza, vehemencia, atropello, violación

Matar asesinar, ajusticiar, ejecutar, ahorcar, ahogar, decapitar, desnucar, degollar, guillotinar, fusilar, asfixiar, electrocutar, envenenar, lapidar, linchar, inmolar, sacrificar.

¿A quién mata el asesino?

Consecuencias efecto, resultado, fruto, secuela, derivación, desenlace, corolario, conclusión, resulta

Violencia exceso, exabrupto, coacción, constreñimiento, crueldad, furor, intensidad, profanación, ferocidad, furia, agresión, ensañamiento, arrebato, brusquedad, acometividad, dureza, vehemencia, atropello, violación

¿Cuál ley para la violencia de nuestros días?

Ley legislación, justicia, jurisprudencia, legalidad, estatuto, código, constitución, norma, precepto, disposición, edicto

Dolor desconsuelo, mal, pesar, suplicio, tortura, aflicción, angustia, congoja, daño, pena, tormento, calvario

Consecuencias subjetivas. Nunca sin consecuencias subjetivas.

Mortificar disciplinar, sacrificar, azotar, castigar

…de mortificado a vivificado


Consecuencias subjetivas. Nunca sin consecuencias subjetivas.

Animales Feroces”  
Obra de teatro de I Chocron. Dir: J Gavlovski
Foto: T Ossers

¿Cuál ley para la violencia de nuestros días?
Mercedes Iglesias
NEL - Maracaibo

Nelson Mandela[1] sostiene que el siglo XX se recordará como un siglo marcado por la violencia. Y, afirma que esta no se encuentra sólo en el legado de destrucción masiva sino también en el sufrimiento de niños, mujeres y ancianos maltratados por todos aquellos que debieran protegerlos. “Debemos hacer frente a las raíces de la violencia. Solo entonces transformaremos el legado del siglo pasado de lastre oneroso en experiencia aleccionadora.”[2]
Ramírez[3] reseña que en el texto ‘La agresividad en psicoanálisis’ a Lacan le preocupaba las relaciones entre lo individual y lo social lo cual continúa a lo largo de toda su obra. Esta relación entre lo subjetivo y lo social hace que el tema de la violencia se encuentre relacionado no sólo con el sujeto sino también con el problema de la ley.
A juicio de Miller[4] el texto ‘La agresividad en psicoanálisis’ está marcado por un pasaje de la fenomenología a la metapsicología y, por un pasaje de la intención agresiva a la tendencia a la agresividad. Abandonar la fenomenología implica ir más allá de las descripciones para acceder a la causa de la violencia. 
A juicio de Freud el incesto y el asesinato del padre constituyen la causa de la ley.  Freud propone diferenciar la dimensión de la culpa de la de la responsabilidad[5]. El aparato jurídico las une y de este modo se pierde lo que el crimen significa subjetivamente para el criminal. Es por esto que Lacan sostiene que: “si el psicoanálisis irrealiza el crimen, no deshumaniza al criminal”[6] porque la práctica introduce una significación subjetiva que no es reconocida por el aparato jurídico social. Es claro que este aparato juzga y condena con la ley positiva del derecho, acepta la noción de culpa y de castigo correspondiente. Pero en esta universalización se pierde la dimensión subjetiva. El crimen será un ‘paso al acto’ y como sostiene Germán García “un acto es aquello que cambia a un sujeto de lugar y esto acontece para el criminal”[7] El acto puede ser muchas veces para el criminal un modo de solución. 
Lacan establece la violencia en su primera enseñanza tanto a nivel imaginario como a nivel simbólico. En la última enseñanza no se refiere explícitamente a ella pero emerge una dimensión real de la violencia. Los términos que utiliza son segregación y concentración que son las formas que definen nuestro mundo actual. Aflalo[8] explica esto muy bien al afirmar que: la segregación impone un ‘todos iguales’ y que al hacer esto se instala el principio del campo de concentración. “Cuando ya no opera la castración, la muerte es el único principio de limitación de goce.”[9] Así lo que tenemos es un cuerpo que actúa bajo la dimensión de la agresión sea agredido o agresor puesto que está colocado como puro objeto y no como sujeto.
Este modo de vida en que estamos inmersos implica estar regidos por otra ley que Lacan denomina ‘un orden de hierro’. Esta otra ley se presenta de dos modos según Laurent: un llamado a la seguridad con cámaras por todos lados o ‘la fascinación para vivirse como una máquina finalmente liberada de los semblantes’[10] Millas explica que Lacan introduce en su última enseñanza al padre como encarnando la singularidad del goce. Pero el orden de hierro es un orden de todos, no da lugar a la singularidad y más tarde o más temprano eso que se forcluye, retorna.[11] Esto vale tanto para las sociedades liberales como para aquellas microsociedades como las mafias y los narcotraficantes. El origen de la violencia parecería ser el mismo, diferentes semblantes pero una misma lógica. Hay otra ley, otra ley a la establecida por el orden jurídico, es una ley rígida y que al hace valer un ‘para todos’ hace surgir la violencia con mayor intensidad. 

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Agony (1895)
Edvard Münch

Comité organizador BORDES:
Piedad Ortega de Spurrier, Marcela Almanza, Elida Ganoza, Johnny Gavlovski E., Ruth Hernández



[1] Mandela, Nelson. Prólogo del Primer Informe Mundial de la Violencia y la Salud, Organización Mundial de la Salud, 2012, en: EL Nacional, domingo 20 de enero de 2013, Caracas, Venezuela.
[2] Ibid.
[3] Ramírez, M. Actualidad de La agresividad en psicoanálisis de J. Lacan, Grama Ediciones, Buenos Aires, 2010.
[4] Miller, J.A. et al. Agresividad y pulsión de muerte, Fundación Freudiana de Medellín, Medellín, 1991.
[5] García, German. J. ‘Lacan y la Criminología.’ En Caracteriología, 1995.
[6] Lacan, J. ‘Introducción teórica a las funciones del psicoanálisis en criminología’ en Escritos 1, Siglo veintiuno editores, Buenos Aires, 2002, pág. 132.
[7] García, Germán. ‘El acto criminal cambia al sujeto de lugar’ en Virtualia, Nº 18, Noviembre de 2008.
[8] Aflalo, A. ‘Subjetividades modernas y luchas de los cuerpos’ en El orden simbólico en el siglo XXI, Grama ediciones, Buenos Aires, 2012.
[9] Ibid.
[10] Laurent, E. ‘El orden simbólico en el siglo XXI. Consecuencias para la cura’ en Papers 1, 2010. pág. 9.

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Boletines Bordes - Nueva Escuela Lacaniana