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5 de junio de 2015

Boletín 4 Letras en línea - I Conversación clínica de la NEL



I Conversación Clínica de la NEL

 El analista y su práctica
 

São Paulo - 3 de septiembre de 2015

Interesting conversation in old rotunda - Vladimir Soldatkin

Letras en línea
Boletín Nº 4

Una “elaboración progresiva” es lo que propone Jacques-Alain Miller como consecuencia de una Conversación, es decir, sin conclusiones finales que establezcan una técnica o un buen uso en la práctica. No hay garantías, nos recuerda Gabriela Urriolagoitia, lo que para ella evoca la lógica de lo singular que nos permite abordar cada caso –no solo al practicante sino también en la Conversación – como si fuera la primera vez. El efecto sorpresa estará asegurado en el encuentro fallido y se producirán significaciones inéditas. Así, para Gabriela una Conversación es una práctica del bien decir.

 Susana Dicker, a partir del hermoso poema de José Lezama Lima “El pabellón del vacío”, destaca el  vacío en la Conversación. El tokonoma es un lugar en la casa japonesa que encarna el vacío mismo. El vacío que permite –explica Susana– el intercambio entre dos espacios heterogéneos: lo real y el sentido. Dos espacios tan inconexos e incongruentes que se necesita de un vacío intermedio que permita realizar el intercambio y el lazo.

El cuadro  Interesting conversation in old rotunda de  Vladimir Soldatkin que acompaña este boletín nos transmite la viveza de una conversación cuando ésta inspira interés, importa, atañe, y mejor aún: cuando el objeto causa está presente. Los invitamos a leer con ese mismo interés los desarrollos de los dos comentarios a las citas, que bordean lo que no puede terminar de definirse de la Conversación en el lazo social analítico.

 Con el mismo ánimo, las Referencias bibliográficas nos introducen al “Conciliábulo de Angers”, que se desarrolló con un clima de trabajo distendido y muy festivo; y a la “Conversación de Arcachon”, realizada con participantes dispuestos en círculos, atentos y divertidos. Excelente espacio el de la Conversación para verificar la transferencia de trabajo.

María Hortensia Cárdenas

Comentario de Gabriela Urriolagoitia a la cita:

“Evidentemente, la jornada de hoy, jornada anual de las Secciones clínicas, es como una gran misa. No llevamos demasiado lejos la analogía, pero es una gran misa clínica, o un concilio anual, donde discutimos nociones, cotejamos nuestras concepciones unas con otras, sin concluir mediante una decretal que indique cual es el buen uso de las cuestiones, sino según una elaboración progresiva”. [1]

La conversación, una práctica del bien decir
 
Miller habla de la conversación clínica como una misa porque es una oportunidad que nos convoca a los analistas y nos reúne. Es también un concilio porque se trata de discutir, poner a prueba y verificar los conceptos del psicoanálisis y su pertinencia en la práctica clínica. Sin embargo nos advierte que no se trata de algo dogmático. Dice que es más bien un trabajo progresivo y esto evoca para mí, la lógica de lo singular. Se trata de poner a prueba un concepto del psicoanálisis (o algunos), en un caso clínico y en una oportunidad dada, como si fuera la primera. No se pueden sacar conclusiones de un caso, que valgan para otros. Entonces esta modalidad, lejos de terminar en un decreto o en un saber acabado, relanza la causa de nuestro deseo y abre nuevas vías de trabajo. Esto es posible porque nuestras conversaciones son una práctica que se apoya sobre la inexistencia del Otro, un saber absoluto  agujereado y la falta de garantías. Es una práctica que encarna en sí misma, la relación de cada uno con el S(A/). Por lo tanto un analista expone un saber hacer que inventó a la medida de ese caso.

Por otro lado, a falta de un Otro del saber y de las garantías, apelamos en cada conversación, a una práctica del bien decir y de la posibilidad de la pregunta, con lo cual, el efecto sorpresa además está presente: los comentarios y las preguntas de los colegas producen significaciones nuevas que enriquecen la lectura del material clínico. Efectos de significación que antes de esa conversación, eran inéditos.

[1] Miller, J.-A., Cuando el Otro es malo, Paidós, Buenos Aires,  2011, pp. 74-75.

Comentario de Susana Dicker a la cita:

“De pronto, con la uña
trazo un pequeño hueco en la mesa.
Ya tengo el tokonoma, el vacío,
la compañía insuperable,
la conversación en una esquina de Alejandría”. [1]
  
Un vacío en la conversación

Si el Otro no existe, ¿qué nos queda? Nos queda conversar…. [2]

M. Bassols [3] recuerda la responsabilidad de las Escuelas de la AMP: “cuidar de la especificidad de la experiencia analítica, tanto hacia el exterior como hacia el interior de las mismas”. Una experiencia que tiene como resorte “el nudo inhumano del lenguaje con el goce” y que, por ello mismo, se guía por lo real en juego que se hace causa de la transferencia.

Nuestra próxima Conversación Clínica, como uno de los espacios de la Escuela, no puede no inscribirse en el cuidado de esa especificidad, más aún cuando los que la sostienen son analistas formados en ella.

Lacan insistió en la preservación de un vacío en dicha experiencia, por parte del analista, que pudiera alojar la letra de goce que sostiene el síntoma del analizante, como vía de acceso a lo singular, que es la oferta del psicoanálisis.

Si esto es así como un principio de la práctica y buscamos transmitirlo en acto a la comunidad analítica, uno de los espacios para hacerlo efectivo es la conversación clínica. De allí la pregunta: ¿cuál sería esa uña del analista que pueda hacer hueco y producir el vacío indispensable para alojar ese real que hace obstáculo al universal, “al Uno fusional”, [4] que “aplasta con palabras últimas”? [5]

M. Bassols, [6] celoso de esa herencia lacaniana, encuentra en la letra del poeta el  tokonoma, ese vacío de la arquitectura japonesa necesario para hacer habitable la casa. Vacío familiar al vacío intermedio, tercero entre el yin y el yang, y que por ello mismo hace posible los intercambios entre estos dos heterogéneos.

Ya sea en la experiencia singular de un análisis, como en el espacio de una conversación que se quiere de analistas, se trata de preservar una posición que haga litoral entre lo real y el sentido, y que despeje el lugar del analista como el de un vacío intermedio actuando, que permita la circulación allí donde hay diferencia, entre el hacer y el hablar, entre significante y goce.   

[1] Lezama Lima (1976): El pabellón del vacío,  poema citado por M. Bassols en el marco del seminario del INES sobre "Lituratierra".
[2] Miller, J.-A., El Otro que no existe y sus comités de ética, Paidós, Buenos Aires, 2005, p. 27.
[3] Bassols, M., Discurso de asunción de la presidencia de la AMP, 2014.
[4] Ibídem.
[5] Miller, J.-A., Conferencias porteñas, Paidós, Buenos Aires, 2010, p. 111.
[6] Bassols, M., “Lituratierra”, Cuadernos del INES 9, Lima, 2014, p. 225.

Referencias bibliográficas sobre la Conversación

“El conciliábulo de Angers” (1996). En Los inclasificables de la clínica psicoanalítica. (p. 13 y ss.)

“―¿En resumidas cuentas, un coloquio?
―Si quiere, pero antes que un «coloquio», que recuerda la rigidez de una sociedad científica, se eligió, no sin cierta malicia, la expresión «conciliábulo». [1] Conocen el origen de este término. Era perfectamente adecuado para el clima de trabajo, que fue distendido, pero muy festivo. Quince personas fueron invitadas para su preparación, cada una de una sección clínica diferente, enseñante o estudiante, para exponer algo breve, pero con la consigna «preciso, precioso, inédito, no ya sabido», con un tiempo de discusión tan largo como el de las exposiciones.” (p. 15)

[1] 1. m. Concilio no convocado por autoridad legítima. 2. m. Junta o reunión para tratar de algo que se quiere mantener oculto. (DRAE, 2015)

“La conversación de Arcachon” (1997). En Los inclasificables de la clínica psicoanalítica. (p. 195 y ss.)

· “Pero, en la misma línea, se planteaba esta otra: ¿cómo formar una serie con esos «tesoros de la clínica»? ¿Cómo construir nuestras series singulares? ¿Cuál es el dispositivo adecuado para extraer consecuencias de este saber?
La Conversación de Arcachon fue concebida con el entusiasmo de las horas que siguieron al final del Conciliábulo. «Lo raro, lo preciso, lo precioso»: cada sección lo recogería, elegiría una o dos exposiciones, de enseñantes o estudiantes, que habrían de reunirse en un volumen destinado a los participantes de la Conversación , quince días antes que esta se celebrara, bajo el título «Casos raros: Los inclasificables de la clínica»”. (p. 197)

· La manera en la que se ejecuta el dispositivo es la siguiente: “En la sala de reuniones del casino de Arcachon, que da a la bahía, 250 participantes dispuestos en círculos, atentos y divertidos, interrogaban sus resultados, comparaban las consecuencias de sus construcciones, o trataban, juntos de deducirlas.” (p. 197) 

Responsables del Boletín Letras en línea
María Hortensia Cárdenas
Ana Viganó

26 de diciembre de 2013



UnReal - Boletín de la Nueva Escuela Lacaniana


Lo Real y la Escuela



Miquel Bassols

Los invitamos a observar y escuchar la entrevista de Miquel Bassols titulada Lo Real y la Escuela. 



Así mismo, los encargados del blog del CID Lima les deseamos unas felices fiestas y desde luego, un próspero año nuevo.

22 de diciembre de 2013

Entrevista a Miquel Bassols - La vigencia del Psicoanálisis


Revista Noticias

Entrevista a Miquel Bassols por Juan Manuel Bordon

Hace más de un siglo, un médico vienés se planteaba un tema que todavía tiene en vilo a científicos de todo el planeta, algo que radiografías, tomógrafos y otros artefactos de observación tampoco han logrado dilucidar por completo: de qué se habla cuando se habla de la conciencia, dónde estaría alojada y cómo funcionaría esa suerte de sistema con ribetes místicos del ser humano.

“Sigmund Freud se planteó la cuestión de la localización del aparato psíquico y del lenguaje en el sistema nervioso central, ese tema que ahora investigan las neurociencias.
Su primera idea era que el lenguaje tenía su sede en el cerebro, pero lo interesante es que abandonó muy pronto esa idea porque le pareció un delirio científico”, recuerda Miquel Bassols, psicólogo español que en abril se convertirá en el nuevo presidente de la Asociación Mundial de Psicoanálisis. Bassols pasó por Buenos Aires para participar del VI Congreso de ENAPOL (Escuela de Orientación Lacaniana), donde bajo el lema “hablar con el cuerpo” se debatió acerca de cómo las personas se comunican a través del mismo. En una charla con NOTICIAS habló sobre el legado del psicoanálisis a más de un siglo de haber surgido y su relación a veces tirante con las ciencias y el cientificismo.

También se detuvo en cómo la idea de lo que son el cuerpo y la mente está cambiado profundamente en una era en la que el organismo ya no es algo inmutable sino una plataforma que podemos modificar ensamblándole artefactos tecnológicos, retocándolo en la mesa de cirugías o merodeando incluso dentro de sus bases genéticas.

Noticias: La idea de que vivimos obsesionados con el cuerpo es casi un lugar común. ¿Desde el punto de vista de su trabajo, esto es realmente un signo de época?

Miquel Bassols: Cada época tiene sus ideales sobre el cuerpo, se han hecho historias de esos ideales a través de la moda o el arte. Pero quizás el mundo contemporáneo sí se caracteriza por hacernos sentir que nuestro cuerpo es frágil. Las experiencias  traumáticas en relación con el cuerpo son cada vez más una experiencia posible. Me refiero a explosiones de bombas y episodios de la civilización actual que atentan contra esa unidad del cuerpo. Otra forma de entrar al tema es ver cómo la ciencia incide en nuestra forma de vivir el cuerpo. Yo creo que el hecho de que la ciencia y la medicina se hayan especializado tanto en los tratamientos sobre partes determinadas ha contribuido a hacer del cuerpo una serie de pedazos que incluso se pueden intercambiar. A veces vivimos el cuerpo como un saco de órganos. En ese sentido, el psicoanálisis distingue entre la existencia de un organismo, que puede ser entendido como partes  organizadas por lo biológico, y el cuerpo, que para existir requiere de todo un proceso para el que “el otro” es fundamental.

Noticias: La tecnología hoy nos permite reinventar nuestra apariencia, cambiar de sexo. ¿Eso hace que el cuerpo sea más inestable también?

Bassols: Sí, el cuerpo no está dado de entrada. Se puede construir y se está planteando ya en ámbitos de la ciencia ensamblar el organismo con aparatos técnicos. Eso siempre ha sido así de cierta manera, siempre tuvimos incrustadas en el cuerpo partes provenientes de la técnica, pero ahora se da más y se escucha en fantasías y síntomas de mucha gente. De hecho interactuamos con artilugios como el teléfono móvil como si fueran parte de nuestro cuerpo. Además, cada vez aparecen más elementos que permiten vivir de manera más separada del cuerpo: el espacio virtual de internet es un lugar donde el cuerpo es cada vez menos necesario

Noticias: De afuera uno tiene la idea de que la medicina se ocupa de cuerpo y el psicoanálisis de la mente. ¿Cuesta explicar que esa división no es así?

Bassols: Bueno, es todo un tema actual. Disciplinas como las neurociencias no tienen nada clara esa relación entre mente y cerebro. Hay mucha dificultad para articular una cosa con la otra. Para Freud, el aparato psíquico tenía una ordenación en el cuerpo que no permitía distinguirlo de él. Cuando decimos “hablar con el cuerpo”, decimos que el cuerpo es el aparato psíquico también. Pero es un cuerpo que no se reduce al organismo, no es un conjunto de elementos neuronales sino cuerpo organizado ya por el lenguaje.
En ese punto psique y cuerpo están en una continuidad, no hay separación entre una cosa y otra.

Noticias: ¿Entonces no puede haber un cuerpo hasta que no hay lenguaje?

Bassols: Esa es una buena definición. No puede haber cuerpo hasta que no hay lenguaje. Y el cuerpo es un producto del lenguaje. Armamos nuestro cuerpo a partir de las relaciones con los otros, fundamentalmente con la gente cercana, en nuestra infancia y con nuestros padres. Pero también en relación con nuestro partenaire, a partir de relaciones de lenguaje con el otro. Para decirlo de forma clara: ahí es donde el cuerpo se distingue de un organismo. Si un organismo nos viene dado de entrada, con limitaciones y posibilidades equis, el cuerpo es algo que construimos a través de la relación con el otro. Para llegar a tener un cuerpo hay que hacer una serie de procesos y poder hablar con él: se ve en el arte, la danza o el cine, donde el cuerpo encarna un discurso dirigido al otro. Hay sujetos, como los niños autistas, que se rehúsan a eso. No llegan a tener un cuerpo para poder hablar y poder dirigirse al otro.

Noticias: En las últimas décadas hubo una especie de carrera espacial hacia el interior del cerebro. ¿Cómo se acomoda el psicoanálisis a los hallazgos de las neurociencias?

Bassols: Ha habido distintas vías. Primero fue decir que Freud se planteó el tema de la localización del aparato psíquico y del lenguaje en el sistema nervioso central, ese tema que ahora las neurociencias investigan. Su primera idea fue que el lenguaje tenía su sede en el cerebro, pero abandonó muy pronto esa idea, le pareció un delirio científico.
Se dio cuenta, porque escuchaba y entendía el lenguaje, que la localización del inconsciente no está en el organismo si no, tomando la idea de antes, en el cuerpo. Esto es algo difícil de hacer entender a cierta línea del psicoanálisis que ha virado hacia las neurociencias y se ha alejado de la idea freudiana de que lenguaje está en la relación con el otro, en una cierta exterioridad. Igual dos de los mejores neurocientíficos, Gerald Edelman y Giulio Tononi, terminan su libro sobre la conciencia diciendo que el problema de la conciencia no se puede entender sin la introduccción de la alteridad y que en esa medida cada persona es distinta, no hay ningún modelo determinado para explicar esa operación singular que establece un sujeto con otro.

Noticias: ¿Usted cree que hay disciplinas hostiles al psicoanálisis?

Bassols: Sí. Hay un movimiento que se puede llamar “cientificismo”, que no es la ciencia sino uno de los efectos de la ciencia, que reduce todo lo que es del ámbito subjetivo a algo cuantificable, evaluable por números y observaciones. Ese discurso siempre va a ser reacio a un discurso como el psicoanálisis. O a cualquier otro que haga aparecer la singularidad del sujeto como algo no reducible a un dato empírico. Pero yo estoy atento a los movimientos actuales de la ciencia y noto que comienza a haber un movimiento de división interna, con científicos que se plantean la cuestión de lo no cuantificable del sujeto, lo no evaluable. Hasta en la física está pasando eso. El psicoanálisis no es una ciencia y debemos partir de eso. No en los términos actuales de lo que la ciencia considera su método y su funcionamiento. Pero a la vez, muchas disciplinas que se consideran científicas tampoco cumplen con esos criterios de “cientificidad”, lo puedo decir de la psicología misma. Hay un movimiento dentro del psicoanálisis, que yo creo que no es el más productivo, de querer convertirlo a toda costa un método científico. Me parece que ahí se pierde lo más sustancial de lo que Freud descubrió y es que el inconsciente no puede ser un objeto científico en los términos actuales de la ciencia porque escapa a los métodos de conocimiento objetivo.

Manejo del trauma
Miquel Bassels no duda ni un segundo. Cuando se le pregunta si cree que la invención del psicoanálisis ha logrado mejorar en algo el mundo, responde con un “sí” rotundo.

“Creo que es una experiencia que da la posibilidad a cada sujeto de orientarse ante lo real traumático que nos toca vivir construyendo un síntoma que será propio de cada sujeto y le permitirá vivir un poco mejor, pero sin falsas promesas”, dice. En cierta medida, Bassols cree que el trabajo del psicoanalista ha mejorado el mundo de la misma manera que el trabajo de quienes se especializan en desarmar bombas.

“Uno de los graves problemas de la actualidad es que las promesas de felicidad incluyen una bomba de relojería que estalla a la larga o a la corta. Si el psicoanálisis sabe algo, es que a esa relojería hay que atenderla con cuidado, sin falsos ideales ni imposiciones”, dice este hombre que cree –parafraseando a Freud- que el psicoanálisis es  “una segunda oportunidad para orientarse en el vacío, después de haberse dado de cabeza continuamente contra una misma pared”.

7 de diciembre de 2013

XIII Seminario de Docentes del INES (2013): "Lituratierra"

INES
Instituto Nueva Escuela

XIII Seminario para docentes del INES. Ciclo de Formación Permanente

Texto de referencia de Jacques Lacan: Lituratierra”. En Otros Escritos, Buenos Aires, Paidós, 1era edición, 2012, p. 19. 

Fotografía: Ana I. Pérez - Banda de Moebius inspirada en orfebrería precolombina. Trabajo fotográfico realizado para uso exclusivo del INES. Diseño: Adolfo Ruiz

Docente invitado: Miquel Bassols
AME de la ELP y de la ECF. Vice-Presidente de la Asociación Mundial de Psicoanálisis (AMP).

Doctorado por el Département de Psychanalyse de la Université París 8.

Docente de la Sección Clínica de Barcelona (Institut du Champ freudienne).

 Buenos Aires, 20 y de Noviembre de 2013


PROGRAMA
MIÉRCOLES 20 DE NOVIEMBRE:
8:30 a.m. a 9:30 a.m.: Inscripciones
9:30 a.m. - 9:45 a.m: Apertura: Mercedes Iglesias – CID Maracaibo
I. – El Argumento 
9:45 a.m  - 11:00 a.m.:
(1ª parte): Miquel Bassols – Docente Invitado
11:00:am - 11:15 a.m:   
Refrigerio 
11:15 a. m – 12:30 p.m:
(2ª. parte): Miquel Bassols  – Docente Invitado
12:30 p.m - 2:30 p.m.:          
RECESO PARA EL ALMUERZO
II.- La disciplina del comentario
2:30 p.m - 4:30 p.m
Susana Dicker - CID - Guatemala
Susana Strozzi  - CID - Caracas AP
Comentario de Miquel Bassols e intervenciones del público.
4:30 p.m. - 4:45 p.m.:   
Refrigerio
III.- La lógica de la cura 
4:45 p.m - 6:45 p.m.
Renato Andrade - CID-Lima
Noemí Cinader - CID-Caracas, Las Mercedes.
Comentario de Miquel Bassols e intervenciones del público.     

JUEVES 21 DE NOVIEMBRE:
Lugar: Sede de PAUSA - Paraguay 1855. Buenos Aires. Telf. (54-11) 48163898.
IV.- La perspectiva del concepto
10:00 a.m. - 12:00 p. m.
Mario Elkin Ramírez Proyecto - CID-Medellín
María Hortensia Cárdenas - CID-Lima
Comentario de Miquel Bassols e intervenciones del público.
12:00 m. – 12:15 p.m
Cierre del XIII Seminario del INES: Lorena Greñas – CID-Guatemala

Noemí Cinader, Renato Andrade y Miquel Bassols

















Mario Elkin Ramírez, Miquel Bassols y María Hortensia Cárdenas

















29 de julio de 2013

Boletín What´s up!


Los invitamos a leer los boletines What´s up!

Boletín de Información del IX Congreso de la AMP
Febrero 2013 número 1

Enlace: What´s up! número 1 

Boletín de Información del IX Congreso de la AMP
Junio 2013 número 2
Enlace: What´s up! número 2 
Texto: En el psicoanálisis no hay saber en lo real - Miquel Bassols

Boletín de Información del IX Congreso de la AMP
Julio 2013 número 3
Enlace: What´s up! número 3
Texto: El deseo del analista - Pierre Naveau

Boletín de Información del IX Congreso de la AMP
Julio 2013 número 4
Enlace: What´s up! número 4
Texto: Anfibologías de lo real - Leonardo Gorostiza

16 de julio de 2013

Alegoría del amor y del tiempo

PIPOL NEWS 61
Alegoría del Amor y del Tiempo
Miquel Bassols

Pipol 6 ha marcado un nuevo giro en la serie Pipol. Esta vez el giro se ha hecho especialmente presente en el desplazamiento del tema que se fue produciendo durante el tiempo previo al Congreso: desde “El caso, la institución, y mi experiencia del psicoanálisis”, hacia “Después del Edipo las mujeres se conjugan en futuro”. Gil Caroz fue marcando las escansiones de este desplazamiento de manera tan oportuna como precisa hasta el momento Pipol 6 de este pasado fin de semana. 

¿De qué se ha tratado en realidad en este desplazamiento y en estas escansiones? De varios registros, y muy especialmente del lugar que la propia experiencia analítica ha tenido y sigue teniendo en la posición de cada analista, en el uso que éste hace de la transferencia en cada análisis que conduce, también en el modo en que sitúa los efectos que cada caso produce en él. Pero, tal como señaló Jacques-Alain Miller en una de las sesiones plenarias, tenemos razones para preguntarnos “qué diferencia esta manera de exponer el propio análisis en provecho de un caso, de lo que se practica en el psicoanálisis bajo el nombre de contra-transferencia”. La contra-transferencia, —esa “impropiedad conceptual” al decir de Jacques Lacan en “La dirección de la cura…”—, es en efecto el modo en que el analista queda empantanado en la experiencia con la reciprocidad de los afectos, de las pasiones y de los caprichos del Yo, de sus prejuicios en definitiva, todo ello en una dimisión del deseo del analista, deseo que va precisamente a contracorriente de esta inercia, deseo que se supone que ha podido atravesar los velos recíprocos de los afectos. Es el riesgo que corre cada vez que el analista habla como sujeto de una experiencia en la que nunca está como sujeto sino en función de objeto. Para hacerlo sólo tiene una salida que es en realidad una entrada indicada en la continuación del comentario citado por Jacques-Alain Miller: “para alcanzar lo real, el analista debe ir hasta el fondo en el registro de la estructura, no en el sentido de sus caprichos”. 

El registro de la estructura no es otro que el deseo mismo puesto en acto como interpretación. Y de esta puesta en acto no hay sujeto previo ni posterior que pueda decir “Yo”, sólo sus efectos en un sujeto que no puede situarse ya de manera recíproca al Otro en la transferencia. Es lo que Lacan pudo deducir al afirmar: “no hay transferencia de la transferencia”, del mismo modo que no hay “lo verdadero acerca de lo verdadero” (ver su “Reseña de enseñanza” de “El acto psicoanalítico”). Lo que podría dejar al analista en una posición más bien incómoda, o también a veces de buscada y beneficiosa ambigüedad, si no fuera porque él mismo debe haber hecho la experiencia de los engaños del amor de transferencia, en lo que muy bien debemos situar como un uso de la transferencia después del Edipo. Es decir, un uso del amor de transferencia que no dependa del Nombre del Padre como supuesto Otro del Otro, principio de la impropiedad conceptual de la contra-transferencia. Este nuevo uso lo sitúa —la observación volvió varias veces en el transcurso del Congreso— en una posición más bien femenina.

¿Pero no es eso también lo que descubrimos, como una carta demasiado a la vista de todos, en la preciosa portada del Seminario VI de Jacques Lacan sobre “El deseo y su interpretación”? El famoso cuadro del Bronzino (Agnolo di Cosimo), titulado a veces “El triunfo de Venus”, a veces “Alegoría del amor y del tiempo”, sigue guardando ese enigma, entre incómodo y ambiguo, de la posición femenina en el amor. Y lo sigue guardando a pesar de —o más bien, como señaló el propio Jacques-Alain Miller, precisamente por— ilustrar el desvelamiento mismo de la interpretación. El biógrafo del Bronzino lo describe del siguiente modo:“Ha hecho una pintura de singular belleza que ha sido enviada al rey Francisco de Francia; en ella se ve a Venus desnuda con Cupido besándola; y en el otro lado el Placer y el Juego con varios Amores; en el otro, el Fraude, los Celos y otras pasiones del Amor". Cada personaje del cuadro, máscaras incluidas, muestra algún rasgo de equívoca ambigüedad sabiamente dosificado por el pintor: el propio Cupido con su cuerpo entre masculino y femenino, evocando a la vez un incesto con su madre Venus. O el gesto de cada uno a escondidas del otro: Cupido intentando quitarle la diadema a Venus, Venus la flecha del amor —o del odio— a Cupido. Y así con cada una de las otras figuras, tal como van desfilando en el precioso comentario que Erwin Panofsky hizo del cuadro. 

En el juego de judo que el amor mantiene con el goce, donde no hay ya reciprocidad posible del sujeto con el Otro, es la interpretación, encarnada en el cuadro por el gesto del Tiempo manteniendo el velo levantado sobre la escena, la que decide el lugar del objeto en la estructura. Y es un lugar siempre marcado por la posición femenina, tan Otra para sí misma como imposible de hacerse recíproca para nadie.   


Barcelona, 10 de julio de 2013