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7 de junio de 2015

Boletín 6 Letras en línea - I Conversación clínica de la NEL



I Conversación Clínica de la NEL

 El analista y su práctica
 

São Paulo - 3 de septiembre de 2015

Conversations - Phyllis Atha

 

Letras en línea
Boletín Nº 6

El comentario que Fernando Gómez nos ofrece a la propuesta de J.-A. Miller de que la conversación viene al lugar del Nombre del Padre es una demostración de cómo se puede prescindir del Nombre del Padre a condición de servirse de él. Por la vía del Nombre del Padre los lazos que se establecen en una comunidad tienen signos identificatorios. El saber que se obtiene por esa vía es el de la repetición y la acumulación: más de lo mismo. En cambio, la conversación toma en cuenta la tyche de lo real como encuentro, a la contingencia del hallazgo, a lo nuevo.

Para Éric Laurent el deseo de formación es una experiencia inédita y huir de lo sabido sirve de brújula en la formación y en las conversaciones clínicas. María Elena Lora comenta esta cita como una incitación al deseo para posibilitar la emergencia de algo vivo. En la conversación se parte de la ignorancia para arribar a la invención. Es lo que el deseo de Lacan nos enseña para hacer existir el psicoanálisis.

¿Cómo opera la conversación? es la pregunta que nos planteamos en las referencias bibliográficas. Una conversación puede ser un acontecimiento si sabemos dar lugar a la improvisación y a la oportunidad.

Incluimos al final la ficha de inscripción a la I Conversación Clínica de la NEL y al Seminario del INES
Se deben llenar los datos y enviarlos a:
Clara María Holguín: clara.maria.holguin@gmail.com
La inscripción está abierta para miembros, asociados y participantes en los CID.

María Hortensia Cárdenas

Comentario de Fernando Gómez a la cita:


“La conversación es lo que instalamos nosotros en el lugar del Nombre-del-Padre.” [1]
 
Jacques-Alain Miller subraya en  "El postanalítico", retomando un texto de Laurent, [2] que la conversación analítica, entendida como un laboratorio de investigación, sería la vía de saber qué conviene al más allá del Edipo y qué conviene también en el tiempo del Otro que no existe. Para Miller la ciencia instala la demostración rigurosa -silenciosa, matemática-, en el lugar del Nombre del Padre, en cambio al psicoanálisis no le está permitida la demostración silenciosa, “de tal manera que quizá la conversación es lo que instalamos nosotros en el lugar del Nombre del Padre."[3]

A partir del Nombre del Padre sería un saber que se obtiene a partir de la repetición de lo ya dicho, es lo acumulado por los que han venido antes que nosotros y que está del lado de la erudición, donde se trata de ser completo, de estar bien informado. Pero en la investigación se trata de una búsqueda, se espera lo nuevo. Es verdad que para tener la idea de que algo puede ser nuevo hay que conocer lo acumulado. Hay una dialéctica entre esas dos vertientes. Se espera de lo nuevo, de un buen encuentro, de un hallazgo, y eso obedece a un régimen distinto que la repetición. En esta vertiente estamos en la contingencia, no tenemos seguridad. 

En este sentido Leonardo Gorostiza nos dice: “Entiendo que, de esta manera, apuntamos a lo que – ya no siendo el Nombre del Padre – puede hacer de punto de capitón. Pero esto parte de concebir al síntoma como lo que hace punto de capitón, lo cual no es lo mismo que reducirlo a producir un efecto de significación. Se trata de cómo el síntoma captura un real”. [4]

En este sentido en la conversación analítica, la que responde a la última enseñanza de Lacan, de lo que se trata ya  no es de obtener un punto de consenso transitorio y relativo para un contexto y una comunidad dada por la cual son validados ciertos efectos de verdad, sino de que, efectivamente, un real se encuentre allí concernido.

Pero esto es posible si el Sujeto supuesto Saber se encuentra separado del semblante del Padre; de lo contrario seguiríamos en el registro del sentido introducido a partir del Otro y es lo que Miller apunta cuando en su texto "El pase perfecto” [5] donde le da un uso práctico al Sujeto supuesto Saber al modo de una hipótesis que posibilita la elaboración, la invención de un saber por fuera de la producción de sentido.

Para concluir, la propuesta es una conversación que tenga el gusto de producir la diferencia, con la alegría de captar lo nuevo, con el coraje de consentir a lo dispar. Una conversación acorde con la pragmática de la contingencia, conforme a la política del síntoma que es la del psicoanálisis. Una conversación que permita situar algo mejor el real en juego y orientarnos por ese real que a cada uno divide y que solo se puede captar a trozos.
  
[1] Miller, J.-A., “Lo postanalítico”, Conferencias porteñas Tomo 3, Paidós, Buenos Aires, 2010, p. 94.
[2] Laurent, É., “Lo imposible de enseñar”, ¿Cómo se enseña la clínica? Cuadernos del ICBA Nº 13, Paidós, Buenos Aires, 2000.
[3] Miller, J.-A., “Lo postanalítico”, Conferencias porteñas Tomo 3, op. cit. p. 94.
[4] Gorostiza, L., “La invención colectiva”. Conferencia pronunciada en la Sección Rosario de la EOL, 23 de junio de 2000.
[5] Miller, J.-A., “El pase perfecto” en: “Lo postanalítico”, Conferencias porteñas Tomo 3, op. cit. p. 99.

Comentario de María Elena Lora a la cita:


 “Tenemos que reconstruir un deseo de formación como experiencia inédita, una experiencia deducida de la práctica misma, tenemos que huir de lo sabido, como se aconsejó, como brújula en la formación, también en nuestras conversaciones clínicas.” [1]
 
La experiencia analítica, cuando se trata del encuentro incierto con el psicoanálisis y su real, más allá de la esperanza, la decepción, la alegría o el tormento que suscita, no exceptúa la responsabilidad de un trabajo continuo y riguroso, sino que además acentúa el encuentro de una experiencia transgresora, un querer ir más allá, donde lo sabido se descompleta y se abre el deseo de seguir el deseo de Lacan. Así, lo importante para seguir lo vivo de la práctica psicoanalítica es señalar que no hay transmisión posible del psicoanálisis si no se transfiere algo del deseo. Lacan hizo toda su enseñanza no-toda para provocar interrogantes, conversaciones, de manera que la Escuela sea el lugar donde se anudan formación y análisis como una apuesta para hacer existir lo vivo del psicoanálisis.

En este sentido la práctica de la conversación clínica como una disciplina crucial para la formación de un analista tiene que posibilitar la emergencia de algo vivo, palpitando, perforando allí donde el psicoanálisis se estanca en aras de postulados “sabidos”, casi “religiosos” y para ello será necesario como nos advierte Lacan invocar a la herejía, aquella experiencia transgresora que busca disipar la comprensión, que deja sin la última palabra y fuerza a poner el cuerpo para inventar un comentario desde la ignorancia. Esta propuesta supone que el hecho de preguntar y conversar no implica tener la respuesta, sino que se trata de incitar el deseo.

De este modo, una conversación clínica que interroga tiene un “vacío inicial” porque pone en el vacío una producción que se enriquece con el vacío previo. Mediante la interrogación, nos damos algo y nos damos el vacío que nos permite aun no tenerlo o tenerlo como deseo. Precisamente, el deseo al tener como fuente la pregunta, es el lugar donde la palabra se dará siempre como inconclusa. Entonces, conversar es preguntar, es buscar y buscar es ir radicalmente al fondo, sondear, trabajar el fondo y en última instancia es arrancar.

Justamente, el movimiento del deseo de formación supone una búsqueda y constituye el motor de una conversación clínica, en tanto abre la posibilidad de un más de saber que hay que crear, inventar. Así, conversar es manufacturar el intersticio fugaz y producir el silencio innombrable. De este modo el deseo de formación se enlaza con la idea de que un análisis tiene que estar anudado a lo vivo del analizante y ello es jugarse por el paradigma lacaniano de lo que es “ser viviente”.  
  
[1] Laurent, É., “Herejía y deseo”, http://www.wapol.org/ornicar/articles/155lau.htm 

Referencias bibliográficas sobre Conversación

 
“Carta a los participantes”. En Jacques-Alain Miller, Los inclasificables de la clínica psicoanalítica, 1997, pp. 313-314.

¿Cómo opera la conversación?

·        “La Conversación: se habla, nos hablamos.”

·        “Pero olvidemos Angers, Arcachon será otra cosa”

·       “La Conversación: para que tenga lugar, antes hay que leer, releer, leer pensando en comentar lo leído. El Conciliábulo del año pasado se había desarrollado según una forma alternada: exposiciones, discusión, exposiciones, discusión. La Conversación es, por un lado, todo lo escrito (el librito); por otro, todo el charloteo sin interrupción.”

·        “Se conservará un carácter de improvisación para el acontecimiento. Nada de programa, excepto que hay que comenzar a tal hora, terminar a tal otra, reponerse, dormir, etcétera. El marco ha sido minuciosamente preparado (disposición original del lugar físico, edición previa de los trabajos, centrados y pautados), y es justamente lo que permite confiar el acontecimiento a la oportunidad.”

·        “… tendrá éxito si ustedes aportan lo suyo en el momento, después de haber dedicado previamente el tiempo necesario para sacarle el jugo a los pulposos trabajitos que se les enviaron.”

Ficha de inscripción

Nombre y Apellidos…………………………………………………….

E-mail………………………………………………………………………..
Sede o Delegación……………………………………………….........
Está inscrito en el CID…………………………………………………

Costo

- Si solo se inscribe en la I Conversación Clínica: USD 30.00

- I Conversación Clínica y Seminario de Formación del INES:  USD 40.00

EL pago se puede realizar en la Sede con el tesorero correspondiente o el 2 de septiembre en São Paulo. 

Responsables del Boletín Letras en línea
María Hortensia Cárdenas
Ana Viganó
 

3 de junio de 2015

Boletín 1 Letras en línea - I Conversación clínica de la NEL



I Conversación Clínica de la NEL

 El analista y su práctica
 

São Paulo - 3 de septiembre de 2015

 


Boletín Nº 1

Letras en línea


Iniciamos la primera etapa de nuestro boletín Letras en línea dándonos un tiempo para reflexionar sobre los aspectos más relevantes acerca de qué es, para nosotros, una Conversación. ¿Cuáles son los fundamentos que permiten considerar la conversación como un dispositivo adecuado y oportuno para un cierto espacio de Escuela? ¿Qué tipo de trabajo se propone y qué se espera cuando quienes conversan son practicantes del psicoanálisis? ¿Qué posibilidades y limitaciones -si las hubiera- tiene este dispositivo para nuestros propósitos? Esperamos que éstos y algunos otros interrogantes más se vayan desembrollando a medida que las distintas plumas que aquí participan puedan abrir claros en la espesura.

La modalidad que adoptamos esta vez consiste en tomar alguna referencia sobre el dispositivo de la Conversación escogiendo citas precisas que serán comentadas brevemente por distintos colegas de nuestra Escuela, quienes aportarán la luz que provee un trabajo de lectura y la gracia de su estilo singular.
Asimismo, acompañaremos cada boletín con algunas otras referencias sobre el tema, extraídas de un estupendo trabajo de relevamiento bibliográfico llevado adelante por Piedad Ortega de Spurrier con la colaboración de Álvaro Rendón Chasi, a quienes agradecemos su valioso aporte.

En este número 1, contamos con los comentarios de José Fernando Velásquez y María Hortensia Cárdenas. En ambos casos se destaca -entre otros puntos- la idea de que el dispositivo de la Conversación -si sucede-, permite un soplo diferente, una perspectiva de renovación, de movimiento y que -en el mejor de los casos- podrían darse incluso las condiciones para el acontecimiento, lo imprevisto, lo nuevo.

Dejaremos a ustedes, lectores, la oportunidad de dejarse tocar por estas propuestas deseando que al fin algo nos inquiete lo suficiente como para hacer el esfuerzo que la invitación provoca.
¡Disfruten la lectura!

Ana Viganó

Comentario de José Fernando Velásquez a la cita:


“La conversación implica una comunidad de experiencia.”[1]  J.-A. Miller.

 

La cita de J.-A. Miller y el contexto en que fue pronunciada, sitúan elementos prínceps sobre la experiencia de la conversación en comunidad; acentúo algunos: Participar de ella permite reconocer que al margen de la producción de saber sobre un problema, las condiciones en que está planteada provocan un estímulo para la dinámica transferencial, y una tonificación del deseo. Recalca allí J.-A. Miller que en la conversación ningún saber es soportado por uno solo [2], y que el abordaje del tema no exige la exhaustividad ni tampoco la coherencia total [3]. Esto me hizo pensar que en una conversación tenemos una participación reflexiva, enriquecedora, activa y libre, diferente a cuando se es parte de un auditorio. También, que en la conversación a diferencia de un Seminario, no pretendemos el abordaje sistemático de un tema.

A veces las conversaciones se nos hacen muy agradables y también logran hacerse inolvidables. El bello potencial que tiene cualquier conversación es que puede convertirse en un “acontecimiento” si rompe el curso normal de las situaciones por algo casual y puramente contingente.

La I Conversación Clínica de la NEL levantará sus velas a partir de vivencias reconocidas en la singularidad de nuestro quehacer, para hacerlas experiencias comunes desde el hecho de que suceden a los practicantes del psicoanálisis. El momento de encuentro será el 3 de septiembre en Sao Paulo, y la apuesta es que en él se produzca algo del orden del acontecimiento. Es favorable el hecho de que sea una forma nueva para nuestra tradición como Escuela, pero eso no es garantía; por eso creo que el esfuerzo es orientarnos y vincularnos alrededor de lo que podemos reconocer frente al agujero que hay en nuestra práctica.  

No es que antes no hubiéramos conversado, pero se trata ahora de una oportunidad que esperamos sea recordada por la orientación que mantendrá Miquel Bassols sobre “El analista y su práctica”. Esta primera experiencia exigirá una dirección que cimiente condiciones para hacerlo posible: animar y mantener el interés, preparar el tema en conjunto y no individualmente; lograr una participación activa e interesada de miembros, asociados, participantes de los CIDs; establecer una estructura para la misma. Ya se trabaja en todo ello. La apuesta es que al final se provoquen movimientos en nosotros como practicantes.

[1] Miller, Jacques- Alain, "Lo postanalítico", Conferencias porteñas Tomo 3, Buenos Aires, Paidós, 2010, p. 88.
[2] Idem.
[3] Idem. 
 

Comentario de María Hortensia Cárdenas a la cita:


“Esta conversación apunta al vínculo social que se construye a partir del psicoanálisis.” [1]  J.- A. Miller.


El psicoanálisis es un nuevo lazo social, por la vía del síntoma que se dirige al Otro, que tiene la particularidad de ubicar el fracaso del vínculo y a la vez hacer posible ese lazo. Los vínculos libidinales muestran que lo que singulariza al lazo es lo propio de cada uno que se pone en juego en una experiencia. De ahí que se pueda deducir que lo más singular para cada uno es un estilo sintomático.
¿Cuál sería ese vínculo o lazo que nos relaciona y que se construye a partir del psicoanálisis? En su presentación del siguiente Congreso de la AMP Jacques-Alain Miller nos  recordó que lo que nos orienta y compartimos es el pensamiento de Lacan, y que no hay otra cohesión en las Escuelas que esa.  No es por un ideal ni por amor que se establecen los lazos, aunque algo de eso esté presente en la vida cotidiana y en los intercambios en la Escuela. El lazo no es a un ideal sino a la transferencia al discurso psicoanalítico.

Sabemos que compartimos las mismas referencias, el mismo destino y un mismo movimiento, ese es el espíritu de la Escuela Una; y así configuramos un tejido en una comunidad de trabajo. Pero, la particularidad geográfica de la NEL pone más en evidencia el tejido fragmentado que empuja al fracaso o dificulta aún más los lazos y las realizaciones. Es en este contexto que podríamos entender la necesidad de instalar el dispositivo de la Conversación.

Pero además, la Conversación en el interior de la Escuela es un dispositivo que permitiría debatir y esclarecer una orientación y una política. Este es un momento en que pareciera haberse producido las condiciones en la NEL en que nos pongamos a debatir y esclarecer asuntos clínicos, epistémicos y políticos para poder transmitirlos luego, y encontrar medios de desarrollo, de aplicación o de resonancia de esos debates y acuerdos en las localidades. Una Conversación que es mucho más que la suma de estilos si se toman en cuenta las conclusiones a las que se arriban y sus consecuencias. Esto permitiría que el lazo en la Escuela se vuelva a inventar y encontrar nuevas formas y espacios de elaboración.

[1] Miller, Jacques-Alain, “Lo postanalítico”, Conferencias porteñas Tomo 3, Buenos Aires, Paidós, p. 88.

Referencias bibliográficas sobre Conversación


Antecedentes en Lacan de la Conversación

1.     "Enseñanza de la presentación de enfermos" por Jacques-Alain Miller. En Los inclasificables de la clínica psicoanalítica (pp. 417-430).

2.      "Elogio de una presentación de enfermos: Un dispositivo adecuado" por Claude Léger. En Los inclasificables de la clínica psicoanalítica (pp. 29-35).

3.      “¿Qué es la presentación de enfermos? Una entrevista que normalmente debería desarrollarse en privados y que con fines de aprendizaje obligamos a que se proyecte en un espacio público. Es por otra parte lo que se nos objetaba: esto debería hacerse en el coloquio singular, y hete aquí que hacen de un paciente conejillo de Indias en un experimento público. […]. La presentación de enfermos es por excelencia una exposición.” (En Los inclasificables de la clínica psicoanalítica, Primera discusión: Los aprietos del saber, J-A. Miller, p. 55).

4.      “Evidentemente se trata de una clínica psicoanalítica en movimiento. Jacques Lacan se refiere a esto en su Acto de Fundación (1964) cuando en la Sección de psicoanálisis aplicado señala que lo que sostiene la praxis es «la crítica de sus indicaciones en sus resultados y […] la puesta a prueba de los términos categóricos y las estructuras»” (En Los inclasificables de la clínica psicoanalítica, Prefacio, p. 11)

Responsables del Boletín Letras en línea
María Hortensia Cárdenas
Ana Viganó 


18 de febrero de 2014

UnReal 14

Boletín de la NEL hacia el IX Congreso de la AMP
Nº 14

  18 de febrero de 2014

Editorial
María Hortensia Cárdenas

En la experiencia del análisis constatamos que vamos dando giros, y puede verificarse que el deseo del analista relanza esos giros con el efecto de introducir algo nuevo. Se produce un encuentro contingente, algo del hallazgo y del desvío con respecto a esos giros. Sorprendentemente, en la experiencia analítica, esas vueltas, siempre parecen ser como la primera vez; pero, conmovida la defensa, la nueva relación con la repetición permite acercarnos a lo nuevo en el decir, en otras palabras, ir de la repetición al acontecimiento que produce resonancias y reacomodos del goce. Una contingencia que vendría para inscribirse sobre el inconsciente, trastornando la reincidencia mortificante.

En este boletín dos textos breves muestran que de lo que se trata en un psicoanálisis es de lo real. Alba Alfaro da cuenta de cómo Un real viene a ser la oferta del psicoanálisis para el siglo XXI, como un tratamiento singular a la locura. Por otro lado, Viviana Berger aborda el silencio del analista que posibilita el encuentro contingente con un saber oscurecido sobre un goce secreto de un significante que marcó el cuerpo.

Finalmente, en una entrevista sobre el tema del Congreso “Un real para el siglo XXI” Miquel Bassols reflexiona sobre lo real como “una bomba que puede estallar en cualquier momento”. Los invitamos a escucharlo.

"Un Real": la oferta del psicoanálisis en el siglo XXI

Alba Alfaro

El tema de nuestro próximo Congreso, “Un real para el siglo XXI”, resume los desafíos que para el porvenir del psicoanálisis plantea la civilización actual. Desafíos que exigen situar y dar cuenta de las modificaciones de la clínica, recogidas en nuestra práctica; y de las maniobras que desde el deseo del analista permiten enfrentar estas modificaciones.

J.-A. Miller nos ofrece algunas claves, articuladas a la última enseñanza de Lacan, para esclarecer esta nueva clínica: “Todo el mundo es loco, es decir delirante”, y “Hay un gran desorden en lo real”. (1)

El “Un real” de nuestro Congreso, propone un tratamiento singular a la locura, frente al imperativo de lo universal contemporáneo. Así, dilucidando lo que del goce hace defensa a lo real en cada caso, poder acercarnos a una clínica diferencial de la psicosis.

Perturbar la defensa, fórmula de la operación analítica hoy, nos convoca al debate: ¿la promoción del inconsciente real invalida la dimensión operativa del inconsciente transferencial? (2)
___________________________________
1. Miller, J.-A., “Presentación del tema del IX Congreso de la AMP”, http://www.congresamp2014.com/
2. Gorostiza, L., “Anfibologías de lo real”, http://www.congresamp2014.com/

El silencio del analista
Viviana Berger

Freud habla de un sentido nuevo para los síntomas; para Lacan no hay tal sentido nuevo, el tope es la repetición vana del goce, que habita en su núcleo. Ahora, ¡qué momento cuando el sujeto halla este significante que no accede al dos, reproducido en el dispositivo analítico, en el lazo transferencial con el analista! Alguno dijo: un relámpago de saber.

La confrontación con eso de lo cual el sujeto luchó tanto por no enterarse, pero que ahora, deslindada esa causa del horror del saber, en una posición distinta, resulta un incentivo para construir una lógica de saber orientada en lo verdadero. 

Finalmente, “El psicoanálisis, ¿qué es? Es la localización de lo oscurecido que se comprende, de lo que se oscurece en la comprensión, debido a un significante que marcó un punto del cuerpo”. (1)

Así es, gracias a la localización en la experiencia analítica de las marcas de esas palabras en su cuerpo, el sujeto gana margen respecto de ellas, y gana el alivio también del cese de la lucha compulsiva contra ello. Quizás lo difícil es mantenerse allí, en el saber sobre el goce secreto.

Un saber sobre lo oscurecido, el silencio del analista, la brecha del Otro, eso oscurecido del Uno que no accede al dos.

Quizás el resguardo contra la viscosidad que se puede apoderar del significante, otra vez.
________________________
1. Lacan, J., El Seminario, Libro 19, …o peor, Paidós, Buenos Aires, 2012, p. 149.


5 MINUTOS A LA RADIO
Miquel Bassols
Entrevista sobre el tema "Un real para el siglo XXI"

Miquel Bassols nos habla del real actual, de esta época; un real potencialmente traumático que podría representarse como "una bomba que puede estallar en cualquier momento". Ante esto, propone la figura del artificiero para pensar la función del analista, posibilitando una "desactivación" o, por lo menos, una "explosión controlada" de ese real.
Cinco minutos en la radio - Miquel Bassols

    What`s Up 013


Comisión Editorial Boletín UnReal
María Hortensia Cárdenas
Mercedes Iglesias
Ana Viganó
NUEVA ESCUELA LACANIANA 

26 de noviembre de 2013

UnReal 4

Boletín de la NEL hacia el IX Congreso de la AMP
Nº 4
  26 de noviembre de 2013



Editorial
Mercedes Iglesias

Nos encontramos nuevamente con dos reflexiones en torno a lo real que destacan puntos importantes que muchas veces olvidamos. El texto de Clara Holguín señala que el sueño de Lacan fue la invención de lo real como un modo de salir del totalitarismo de lo universal que intenta uniformizar y establecer ´un para todos´. Al establecer un  real singular y contingente de cada quien no solo se está dando un lugar al cada uno, sino también como muy bien señala la autora, la emergencia de este  real supone un ´más de vida´. Este más de vida solo puede obtenerse mediante una práctica analítica que permite advenir lo que de otro modo quedaría fuera.

Por otra parte, el texto de Susana Strozzi muestra cómo lo real sin ley debe ser analizado en términos de nuestra época y nuestro malestar. Señala que muy bien podríamos estar frente a un impasse del psicoanálisis. Y, así sostiene qué condiciones y contextos deben incluirse en la lógica señalada por Miller cuando insta a poner al día la práctica psicoanalítica. Pero la autora destaca que lo que puede parecer un fracaso termina siendo la única posibilidad de un éxito posible. Un éxito que estaría dado por la emergencia de un real singular.



UnReal. El sueño de Lacan
 Clara María Holguín

El sueño de Lacan no es el sueño de Freud, el sueño del Edipo. Jacques-Alain Miller  calificó lo real como un sueño de Lacan, una suerte de idea límite a la inclinación delirante del psicoanálisis que consiente en dar en todo “una preferencia [al] inconsciente”.1

A la verdad del descubrimiento de Freud, Lacan responde con su invención de lo real. UnReal deja de lado el totalitarismo de lo universal en beneficio de la singularidad del Uno.
El Uno, tiene respuesta en lo Real. Frente al encuentro contingente con el goce, la respuesta también contingente y singular, se experimenta –como la angustia– como lo que no engaña. Es del orden de la ex-sistencia, de lo que hay: El sinthoma.2

El sueño de Lacan nos invita a abordar una práctica del psicoanálisis a partir de la dimensión del goce, de lo “material”, de lo real del goce que es el Uno-completamente-solo que se repite. ¿Cómo abordar la practica a partir de esta zona que es sin sentido y sin garantía, sin ley, sin orden?

Para dirigirse a la singularidad del Uno, a lo incomparable, es necesario introducir un sentimiento de vida. El encuentro con el analista supone, mas allá del sentido de la vida puesto en juego, zafarse del goce-sentido, para restituir y presentificar siempre esa dimensión “que se olvida detrás de lo que se dice”, “el mas de vida”, encarnación de esta presencia que testimonia del impacto de lalengua sobre el cuerpo.3 Las intervenciones del analista, como leemos en el último boletín de ENAPOL,4 “son piezas sueltas, funcionan como Uno solo, siendo afines con la estructura del sinthome”.

Hay de lo Uno en el más allá del pase, ya no marcado por el deseo del analista, sino, por otra función… apunta a discernir al ser hablante en su soledad, ficción que tendrá que poner a trabajar en su práctica como psicoanalista.
_________________________________
1. Lacan, J., Seminario 24, “L’Insu que sait de l’une-bévue s’aile à mourre”, clase del 14 de diciembre de 1976, Ornicar? Nº 13, p. 15.
2. Laurent, É., III Coloquio de la Orientación Lacaniana. En referencia al libro Sutilezas analíticas de Jacques-Alain Miller, EOL-Grama, Buenos Aires, p. 54-55.
3. Laurent, É., III Coloquio de la Orientación Lacaniana. En referencia al libro Sutilezas analíticas de Jacques-Alain Miller, EOL-Grama, Buenos Aires, p. 37.
4. Pimenta,  C. A., “Lo impronunciable del cuerpo en la experiencia analítica”, Texto a cuerpo, Boletín Nº 65  del VI ENAPOL.



Un comienzo en el comienzo: de lo real a Un real
Susana Strozzi

En su intervención para presentar el tema del IX Congreso, Jacques-Alain Miller anunció el programa: “…la puesta al día de nuestra práctica analítica, de su contexto, de sus condiciones, de sus coordenadas inéditas en el siglo XXI, cuando crece lo que Freud llamaba ‘el malestar en la cultura’ y que Lacan descifraba como los callejones sin salida de la civilización.”  

Me detengo en la secuencia: “contexto”, “condiciones”, “coordenadas inéditas del siglo XXI”. Reiteración y despliegue que señalan, con todos sus matices, una modalidad civilizatoria diferente de todo lo anterior en la historia de la humanidad, y que podría ser – ¿por qué no? – un impasse definitivo. 

Miller planteó en Comandatuba la posibilidad lógica de un discurso que, sin serlo, sería una escritura de la época, cualquiera sea el nombre que a ésta le demos. Pero que, al superponerse en él la localización de sus elementos con los del discurso analítico, nos proporciona la orientación para hablar de las “condiciones” de la puesta al día de nuestra práctica y también la de sus “coordenadas”. El “sin valor” y el “fracaso” del psicoanálisis atestiguan lo imposible y con ello dan a la contingencia todo su esplendor; “hace que no podamos decir que el fracaso sea la ley de lo real”.1Simplemente porque “lo real es sin ley”. Pero, el encuentro con Un real que orienta nuestra práctica siempre es, por su contingencia, singular para cada uno. Condición de un fracaso que es condición de un éxito… posible.
________________________________
1. Miller, J.-A., “Una fantasía”, Revista Lacaniana de Psicoanálisis Nº 3, EOL/Grama, Buenos Aires, 2005.




Comisión Editorial Boletín UnReal

María Hortensia Cárdenas
Mercedes Iglesias 
Ana Viganó

12 de octubre de 2013

Boletín a-ritmo propio 09

¡Como un baile! - Nota editorial

Por Ana Viganó

"...haciendo del baile el efecto que representa para cada uno encontrarse con lo que un cartel produce entre el encuentro con algunos otros y los propios giros singulares, en el esfuerzo de ceñir algún saber que pueda ser trasmitido. Saber, entonces, que hace bailar. A veces como danza alegre, sutil, incluso gozosa; otras, como atorbellinados enredos y desenredos; y unas más que se parecen al baile de una goleada en contra… que pesa –en el cuerpo- atravesar pero que se intenta llevar lo más dignamente posible hasta el final. Son las variaciones de un dispositivo habitado, vivo..."
Nota editorial completa


Un giro “copernicano”

Por Patricia Tagle Barton

“El cartel y el pase son en la Escuela, los lugares de máxima heterogeneidad y también los puntos donde el cálculo colectivo apuesta contra lo ineliminable de la psicología de las masas -que no puede evitarse en cualquier institución, por más advertida que esté- y a favor de una lógica colectiva que haga avanzar el psicoanálisis. (…) Prisioneros como somos la salida se encuentra no sin los otros.”
Mauricio Tarrab. En: "En el cartel se puede obtener un camello"

En este pequeño escrito que les ofrezco, se trata para mí de dar cuenta de un efecto producido a partir de una invitación a trabajar en un grupo de investigación para una mesa de nuestro próximo ENAPOL – “Cuerpo de mujer”-; y principalmente de los derroteros a los que me condujeron las preguntas y aportes de mis colegas participantes.

Instante de ver:

Algo fugaz, como todo instante. “Ver” es ante todo un efecto epistémico. Un efecto que ahora puedo nombrar, a partir de un comentario que hizo Ana Viganó (coordinadora de esta empresa) como “desembarazarme”. Desembarazarme de una pregunta pathológica.

Sucedió que dejándome llevar por el derrotero de nuestras conversaciones mi investigación siguió otro curso, uno distinto al que pensé abocarme originalmente. Entonces, lo nombré así: “un giro copernicano”.

Tiempo de comprender:

1) Esta expresión, que usé en su momento para dar cuenta de un viraje en cuanto a mi sujeto de investigación, viene de Kant.
Provengo de las “canteras” de la filosofía, esta fue mi formación académica, a quien debo –entre otras cosas- la disciplina del pensar. Es indudable que esa procedencia, mi antecedente, es también una marca, un rasgo propio.

En su momento mi encuentro con Lacan fue precisamente en las aulas, y bajo el signo de la filosofía. Me mordió. Y aquel encuentro supuestamente “interdisciplinario” acabó por producir en mí una nueva marca, que no borró la otra.

“Llegó con tres heridas”*…, dijo el poeta.

Tres mordeduras, las mías: la de la filosofía, la del psicoanálisis, ¿la de un cartel?

2) No hay cartel, ni investigación posible en psicoanálisis, ni análisis posible, sin mordedura, y es así como puedo re-leerme en esta marca, que estaba desde ya en mi enunciación, aquella del “giro copernicano”.

“Hipothesis, non fingo”, es el asidero y la clave que Kant encuentra en la revolución copernicana: “De modo que incluso la física sólo debe tan provechosa revolución de su método a una idea, la de buscar (no fingir) en la naturaleza lo que la misma razón pone en ella, lo que debe aprender de ella, de lo cual no sabría nada por sí sola.” (Kant: Prólogo a la segunda edición de la Crítica de la Razón Pura)

“Y bien, como no se trata en nuestro campo de la “naturaleza”, sino de la experiencia analítica, ¿qué mejor forma de aproximación al asunto que me interesa, que interrogar algunos testimonios, desde lo que yo misma pongo en ellos, desde mi pregunta, para aprehender algo de lo cual no sabría nada por mí misma?” – expresé a mis co-cartelizantes.
  
3) "Wo Es war soll Ich werden”

Famosa y enigmática frase freudiana, con la cual –al decir de Lacan- Freud se compara a los pensadores pre-socráticos: un pensar que dice y se hace oír por fuera de las ataduras del concepto.

¿Cómo advenir?

¿En el entrecruzamiento de la necesidad y la contingencia?

No hay cartel, ni cartelizante sin encuentro, sin contingencia, ni sin mordedura.

Intento dar cuenta, también, de cómo –y para mí- lo que comenzó como una invitación a “investigar” devino cartel. Allí donde operó para mí otra lógica, la de la elaboración provocada. No sin mis marcas.

Momento de concluir

En lo que atañe a la investigación, y a mi sujeto, este momento no ha llegado aún. Los “plazos” ciertamente introducen la variable de la prisa. Pronto, pronto…

***
Llegó con tres heridas:
la del amor,
la de la muerte,
la de la vida.
Con tres heridas viene:
la de la vida,
la del amor,
la de la muerte.
Con tres heridas yo:
la de la vida,
la de la muerte,
la del amor.
Miguel Hernández