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10 de junio de 2015

Boletín 9 Letras en línea - I Conversación clínica de la NEL

            I Conversación Clínica de la NEL

 El analista y su práctica
 

São Paulo - 3 de septiembre de 2015

Afiche I Conversación Clínica de la NEL

Letras en línea

Boletín Nº 9


Preside esta edición de Letras en línea el afiche que se ha diseñado especialmente para difundir nuestra I Conversación Clínica de la NEL, mismo que también se presentó en un envío especial a través de la lista NEL-Debates y que proponemos para que sea distribuido y dado a conocer en nuestras sedes, delegaciones y CIDs.

Noemí Cinader, a partir de la cita de Eric Laurent que ubica como un objeto de la conversación al deseo del analista, trae una interesante perspectiva de la conversación clínica estableciendo cierta analogía entre la conversación y el control, articulando el deseo del analista con lo singular que él mismo conlleva. No sin el cuerpo, no sin el goce, no sin el síntoma, no sin el esfuerzo de nominar un real.

Ángel Sanabria recorre el malentendido estructural del “todos monologan” para detenerse un poco en la forma insensata del monólogo generalizado en nuestra época -al que propone como una alteración del malentendido hacia lo “desentendido”-, para ubicar finalmente cuál es la chance que ofrecería el psicoanálisis de “monologar de otro modo”, produciendo algún nuevo arreglo con el malentendido de los sexos.

Seguidamente, y como es costumbre, adjuntamos nuevas referencias bibliográficas seleccionadas sobre el tema.

Les recordamos que nuestra I Conversación Clínica será en Sao Paulo el 3 de septiembre próximo, y dedicaremos una jornada al exhaustivo estudio y discusión de los casos clínicos seleccionados a tal fin. En esta ocasión inaugural tendremos el privilegio adicional de contar con la participación de Miquel Bassols, quien generosamente animará el intercambio con sus aportes.

Al final de este boletín encontrarán nuevamente la ficha de inscripción. Es de gran utilidad para la organización saber quiénes podrán concurrir, por lo que insistimos en pedirles que por favor la envíen a Clara María Holguín: clara.maria.holguin@gmail.com

Solamente con esta inscripción podrán recibir con anticipación los casos clínicos que se presentarán en la Conversación.

Recordamos la dirección donde se llevará a cabo el evento: Rua João Moura, 647 - Mezanino. Bairro: Pinheiros. São Paulo, SP.

¡Disfruten la lectura!

Ana Viganó
 


Comentario de Noemí Cinader a la cita:
 
“El volumen de "Los inclasificables" testimonia en acto lo apasionante que puede ser una conversación clínica orientada por una pregunta hacia el psicoanálisis. No se trata solo en este espacio de adaptar la cura al caso, de rectificar la posición del analista, sino también se trata de hacer experiencia. La discusión clínica tiene que ser una conversación sobre el deseo del analista, el deseo de producir una clínica que como tal tenga una incidencia sobre las nominaciones de lo real en nuestra cultura.” [1] 

Ubico el texto de Laurent como un texto que anticipa el congreso en Bruselas, 2002: “El efecto de formación, sus causas, sus lugares y sus paradojas”. Laurent plantea en el texto, a partir del título “Herejía y deseo”, la posición del analista que sigue la enseñanza de Jacques Lacan, su calidad de hereje respecto a lo “religioso” ante la institución que se nombra como los seguidores de Freud. Hace referencia a la Primera Conferencia de Lacan en 1960 en Bruselas. Allí Lacan hace referencia al hecho que uno de los aspectos que diferencia a quienes lo siguen, diferencia de la identificación al analista, es el deseo del analista, diferencia singular de cada uno.

Miller introduce el Banquete de los analistas mediante la imagen del banquete griego o romano brindando a la salud del psicoanálisis. Y señala que etimológicamente en latín banquete es Convivium, vivir juntos y finaliza diciendo que viven juntos analistas y analizantes.

También se trata de una Conversación entre analistas y analizantes o analistas practicantes y como bien lo señala Miller ningún saber es soportado por uno solo. [2]

Igualmente señala que en griego banquete es symp-osium,  en el que “symp” aparece también en symp-toma.

Retomaré este punto más adelante.

Me planteo entonces a partir de la invitación que hace Laurent en su texto que la discusión clínica tiene que ser una conversación del deseo del analista… Si bien Laurent continúa con una puntuación acerca del deseo del analista, por ahora retomo sólo la conversación del deseo del analista.

Si bien el control es uno de los dispositivos con los que cuenta el analista para revisar los impasses o dificultades en la práctica y le permite este dispositivo el control del deseo del analista, y de los impasses que se presentan en la dirección de una cura en particular, me interesa plantear una de las vertientes a la que puede llevar una  Conversación, también en estos términos. Dependerá del acontecimiento imprevisto, del “happening” para cada analista. 

En Papers 1 para el X Congreso de la AMP, Laure Naveau en su trabajo “El analista sinthome”, describe lo que para ella fue, en ocasión del control el afecto que hablar de un caso produjo en su cuerpo. Afecto que produce para ella un impasse en la dirección de la cura. Esto aunado a la intervención del analista hizo posible un trabajo sobre lo que hacía impasse para ella, un punto de goce, hablado por su cuerpo.

Retomando Symp-osium y symp-toma, y poniendo en tensión la Conversación como una especie de banquete de los analistas y analizantes, planteo que hay algo de lo real del síntoma, un punto de goce del analista del que éste puede experimentar a la hora de la conversación clínica, que provoque un trabajo similar al del control, pero provocado por la Conversación y sin que hubiese habido una demanda.

Planteo que para ello es necesario que ex–sista a la Conversación el deseo del analista que tal y como lleva al analista a demandar un control, en este caso lleva al analista a prestar atención no solo a la Conversación sino también a su cuerpo que habla y que con ello nombrar algo de lo real para él.
___________________________
[1] Laurent, E., Herejía y
deseo. http://wapol.org/ornicar/articles/155lau.htm
[2] Miller, Jacques Alain, “Lo postanalítico”, Conferencias porteñas Tomo 3, Buenos Aires, Paidós, 2010, p. 88.


Comentario de Ángel Sanabria a la cita:

“Lacan decía: todos monologan. Esto es lo que implica el malentendido: que definitivamente todos monologan. Solo en el psicoanálisis, debido a la manera en el que el otro se presenta, existe una pequeña chance de monologar de otro modo, para ser prudente y no elogiar la operación, en ocasiones vertiginosa.” [1]

Todos monologan

1. “Esto es lo que implica el malentendido: que definitivamente todos monologan.”

Existe un “monologo generalizado”, connatural a la condición de ser hablante. El ser hablante cuando cree dirigirse al otro como interlocutor, habla en realidad para sí mismo sin saberlo. Pero además, cuando escucha al otro, lo que comprende no es otra cosa que las resonancias de su propio “discurso interior”. Este malentendido, alimentado por el fantasma, se opone a la perplejidad y a la sorpresa: es la pre-comprensión, el comprender demasiado pronto que Freud y Lacan desaconsejaban al analista.

En lo contemporáneo asistimos, además, a un modo insensato de monologar que en lugar del malentendido conduce al “desentendido”: “Los sujetos se desentienden del Otro y se sobreentienten con su goce en soledad, quedando librados así a un goce sin sentido y excesivo”. (Liliana Ávola y otros: “La época y su desentendido”, ponencia en el 1er Encuentro Americano del Campo Freudiano).

2. “Sólo en el psicoanálisis, debido a la manera en el que el otro se presenta, existe una pequeña chance de monologar de otro modo.”

Frente a esto, el chance de “monologar de otra manera” que ofrece el psicoanálisis, implica agujerear la precomprensión fantasmática del sujeto y hacerlo pasar del “monólogo generalizado” a un monólogo singularizado del que pueda extraer las claves de su “hablar para sí” (Miller, El ultimísimo Lacan), y eventualmente producir un mejor saber-hacer-con el malentendido fundamental de los sexos en su vida. Ello requiere del analista sostener una posición que no es la del común interlocutor sino aquella, en el límite de lo inhumano, de semblante de a.

[1] Miller, J.-A., “El malentendido”, Elucidación de Lacan, p. 32. 


Referencias bibliográficas sobre Conversación

La conversación como conciliábulo

Texto: Cuando el Otro es malo… de Jacques-Alain Miller (2011)
Este texto es un ejemplo completo de la Conversación. 

 
Jacques-Alain Miller: “Evidentemente, la jornada de hoy, jornada anual de las Secciones Clínicas, es como una gran misa. No llevemos demasiado lejos la analogía, pero es una gran misa clínica o un concilio anual, donde discutimos nociones, cotejamos nuestras concepciones unas con otras, sin concluir mediante un decretar que indique cuál es el buen uso de las cuestiones, sino según una elaboración progresiva. Pero hoy somos setecientos” (p. 75)

Texto: Efectos terapéuticos rápidos: Conversaciones con Jacques-Alain Miller en Barcelona (2005)
Miguel Bassols: “La Conversación Clínica del Instituto del Campo Freudiano que se realiza anualmente en Barcelona reúne a docentes y participantes de las actividades del Instituto de toda España. Es, de algún modo, el conciliábulo lacaniano español donde compulsamos el estado de nuestra práctica y deducimos el modo de llevar a cabo una política del síntoma consecuente con los principios de la orientación lacaniana” (p. 9)

Miguel Bassols: La Conversación Clínica […] fue en la serie de conversaciones realizadas un acontecimiento muy especial, de aquellos que quedan en la memoria como un momento de inflexión decisivo para el futuro del psicoanálisis” (p. 9)

Pierre-Gilles Guéguen: “En una asamblea de más de doscientos practicantes venidos de todos los lugares de España se discutieron dos casos […] y en el estilo de la Conversación que se practica tan a gusto en España, es decir, con las aportaciones cruzadas y apasionadas que profundizan lo que podemos llamar un modo lacaniano de evaluación de nuestra práctica.” (p. 14)

Texto: La pareja y el amor: Conversaciones con Jacques-Alain Miller en Barcelona (2003)

Jacques-Alain Miller: “Conversación es un término que utilizamos en el campo clínico, en el registro clínico. Supone la redacción anterior de textos y su divulgación. Es decir, que no vamos a escuchar la lectura de los trabajos. Se supone que la lectura ya ha sido hecha […] De manera que se puede dar el máximo de tiempo a la reflexión, al comentario, a las preguntas y no a la escucha pasiva.” (p. 15) 


Ficha de inscripción

Nombre y Apellidos…………………………………………………….........

E-mail…………………………………………………………………..............
Sede o Delegación………………………………………………..............
Miembro o asociado................................................
Está inscrito en el CID………………………………………………….......

Costo
- Si solo se inscribe en la I Conversación Clínica: USD 30.00

- I Conversación Clínica y Seminario de Formación del INES: USD 40.00

El pago se puede realizar en la Sede con el tesorero correspondiente o el 2 de septiembre en São Paulo.  

Ficha de inscripción en este archivo:


Responsables del Boletín Letras en línea
María Hortensia Cárdenas
Ana Viganó

15 de diciembre de 2013

Entrevista a Silvia Salman -Segunda parte

Finalizamos con esta segunda parte de compartir la entrevista realizada a Silvia Salman. ¡Buena lectura!

Para un psicoanalista en formación, ¿qué coordenadas pueden orientarle hacia un bien decir?, o, un poco, parafraseando lo que usted decía hoy día, ¿cómo decir para hacer surgir el silencio?

Para un analista en formación, y yo te diría que el lugar privilegiado es el propio análisis, ese es el lugar privilegiado. Por supuesto que también está el control, el control de casos que es donde uno puede encontrar que lo que uno controla es el propio acto analítico, entonces allí también puede surgir una enseñanza en relación a cómo intervenir, y la enseñanza que hoy pudimos impartir que es más epistémica, pero hay algo que tiene que ver con la propia experiencia de análisis; por eso hoy lo decía así, “quien no haya vibrado ante un silencio, un gesto, una palabra del analista, no sabe lo que es que la dimensión pulsional, que la transferencia esté sostenida en la dimensión pulsional”. Entonces, es algo que se experimenta, y si se experimenta en el cuerpo, es algo que uno puede hacer formar parte de su propia experiencia como analista. Porque, como decía Lacan, “hagan como yo, no me imiten”. Es decir, no se trata de reproducir lo que hace el analista, porque eso es irreproducible; pero, a partir de que uno experimenta eso, no se trata entonces, no es necesario reproducir lo que hace un analista, uno mismo está atravesado por esa práctica. Que es la práctica, o sea, uno como caso de una práctica, digamos. Así que, si vos me preguntás, ¿qué de la formación?, diría la experiencia analítica, la propia experiencia de análisis.

¿Cómo poder orientarse a la hora de presentar un texto?, considerando que no siempre se da una cierta enunciación, no siempre se da una significación de lo que uno habla…

Pero es lo mismo, una enunciación surge de una experiencia de análisis. O sea, me parece que es justamente en la propia experiencia donde si uno hace la experiencia analítica, como decíamos hoy, de ir en contra del sentido, y no se queda en las elucubraciones del goce-sentido, entonces uno puede hacer la experiencia de lo que es la propia enunciación, que no es lo que uno dice, sino lo que se dice tras lo que se dice, es decir, lo que no tiene que ver con el sentido. La enunciación, cuando uno habla con una enunciación es porque habla atravesado por ese sinsentido, por ese no-todo, por ese fuera de sentido. Y eso se alcanza en un análisis. En un análisis uno hace la experiencia de, aun dejándose enredar por el sentido, como dice Lacan, para resolver el síntoma, o para llegar a lo real del síntoma, dejándose enredar pero para ir más allá de eso. Entonces, si nosotros hablamos desde el sentido, estamos siempre en el plano del enunciado, no de la enunciación. Entonces, lo que nos da la posibilidad de salirnos de los enunciados es eso, es lo que revela una posición subjetiva, una posición; cuando uno habla, cuando uno dice, cuando uno lee incluso, es hacer escuchar otra cosa que lo que dice, es cuando uno hace escuchar otra cosa que lo que dice. Si yo logré hoy transmitir, o pasar algo de mi enunciación es porque más allá de todo lo que dije, que eran páginas y páginas, hice pasar otra cosa, y esa es la enunciación, que es la posición que cada uno tiene respecto del no-hay, respecto del vacío. Ese consentimiento, cuando vos escuchás a alguien sin enunciación, se ve claramente que no hay un consentimiento a ese no-hay, porque uno escucha una serie de citas, o repeticiones, ¿no?, ahí uno no escucha la enunciación, algo no pasa por eso.

Baco (San Juan Bautista) -Leonardo Da Vinci
Este es uno de los cuadros en el que Da Vinci representó a San Juan,
esta vez con un dedo apuntando hacia un lado y el otro hacia abajo. 

Habría que producirse una pregunta

Sí, hay eso, hay un descentramiento entre el yo y el sujeto, para decirlo de alguna manera. El yo es el que habla, el de los enunciados, el sujeto es el sujeto de la enunciación; entonces hay un desdoblamiento ahí, uno se pregunta, uno avanza, uno sigue, uno transmite eso, esa hiancia, eso.                                      

¿Qué nos puede decir del control en la formación del analista? ¿Cuál es la importancia del control?

Que es fundamental. Por ejemplo, hoy hablaba con María Hortensia y le decía que todo el desafío del espacio de Casuística, por lo menos para nosotros, para mí que estoy allí, es no trasformar ese espacio en un espacio de control, porque no es un espacio de control. Casuística no es un ateneo clínico, no es un espacio de control, es un espacio de discusión de casos pero antes que eso, inclusive, le decía a María Hortensia, es un espacio donde intentamos trasmitir lo que es la construcción del caso, más allá del caso en sí mismo. Pero no es un espacio de control, yo especialmente tengo esa prudencia. Lo que no impide que para los participantes que presentan sus casos los oriente en algo respecto de su práctica, pero es distinto al control. Cuando uno hace un control lo que controla es a él mismo, no controla el caso clínico, controla el propio acto, el acto del analista, y si bien se dirime algunas cuestiones del caso está fundamentalmente la posición del analista, y eso en Casuística no se toca, porque justamente no es un espacio de control.

Pero me parece fundamental para la práctica el control, inclusive cuando uno ha terminado el análisis, inclusive cuando uno es AE, porque uno no está exento de que en el acto se interpongan cuestiones subjetivas, fantasmáticas, en fin, transferenciales; entonces es importante esa interlocución que uno mantiene con otro a partir de sus propios casos.

Por el otro lado, también para hacer un ejercicio de la construcción del caso; cada vez que vos vas a controlar un caso te ves obligado a construir el caso, que si no uno no lo construye, uno puede tomar notas, en fin, cada uno tiene su estilo; pero a mí me pasa que cada vez que controlo eso me obliga a construir el caso, y lo más probable es que después de ahí pueda hacer una presentación como lo que hice ayer, de un caso que me estoy interrogando. Es decir que sirve también, además de lo que hace para la propia práctica y para la formación, también para la transmisión.

Eso pienso del control, que es una práctica que para el psicoanálisis de orientación lacaniana es muy complicada porque no está estandarizada, es algo que nosotros nos preguntamos también, no es como en la IPA. En la IPA uno tiene que analizarse cuatro veces por semana con un analista didacta, tiene que controlarse una vez por semana con tal analista. Nosotros no tenemos ninguna de estas reglas. A la vez, es un principio de la práctica lacaniana el control, pero no tenemos ninguna manera de estandarizarlo, ni de controlarlo, y de verificarlo. Es una pregunta.  Hace poquito en Buenos Aires surgió el tema ¿Se controla? ¿No se controla? ¿Con quién? ¿Cómo la Escuela puede tomar el relevo de este punto de la formación y hacerse cargo de algo de eso sin imponer como lo hace la IPA un estándar del control?

Pero la pregunta por el control es una pregunta que en estos espacios en común, como es el de las Jornadas, el de ustedes en el CID, o en la transmisión que uno haga, me parece que surja o que anime eso a ir a un control es lo más importante que puede desprenderse de la transmisión que uno hace. Aunque uno no les diga tienes que ir a controlar, pero a partir del caso que presenté ayer y la diferencia con el caso de Casuística, si es que es una histeria o una psicosis ordinaria, alguien pueda interrogarse sobre un caso de su propia práctica, y decir, “bueno, voy a controlar este caso”, es por ejemplo uno de los efectos que podría producir este tipo de actividades.
                                                                                                                                                            
¿Se podría decir del control que, de alguna manera, siempre estaría ligado a algo que le resuene a uno, a poner un límite o prevenir algo de la contratransferencia?  Es decir, ¿siempre es ese el fin del control?

No, cuando yo digo controlar el acto, no solamente es respecto de la contratransferencia, sino respecto de las intervenciones, de la orientación.  En este caso que yo presentaba es una histeria, que no es lo mismo una histeria que una psicosis ordinaria, ¿cómo me oriento? Conviene reforzar ese recurso, conviene interrogarlo, y eso no necesariamente tiene que ver con la contratransferencia, pero sí con el acto analítico; pero también, obvio, con la contratransferencia, en algunos casos.   

Lima, 12 de octubre del 2013.

1 de diciembre de 2013

Comunicado de la FAPOL

        Elisa Alvarenga
    Presidenta de FAPOL


ASOCIACIÓN MUNDIAL de PSICOANÁLISIS
FAPOL
Federación Americana de Psicoanálisis de la Orientación Lacaniana

Comunicado

La “Buenos Aires Lacaniana” tuvo lugar, por segunda vez,  del 19 al 25 de noviembre de 2013. En un clima de muy “buena agitación”, llegaron colegas de los diversos lugares de  América, para compartir una intensa semana de trabajo.
Las actividades comenzaron el día 19 con la Conversación Clínica del ICdeBA. Durante la misma, fueron  discutidos tres casos de presentaciones de enfermos, que contaron con los comentarios de Eric Laurent.
El mismo día, en una sala de la Facultad de Psicología de La Universidad de Buenos Aires llena de alumnos, escuchamos la Conferencia de Eric Laurent sobre "Los autistas, sus objetos, sus mundos", que abrió nuevas líneas de investigación. Un acceso a dicha conferencia está disponible a través de un link difundido por las listas de la AMP y las Escuelas de América.
El día 20 de noviembre tuvieron lugar dos actividades: por la mañana, la Jornada del CEREDA, sobre el tema "Cuerpo, secreto y saber en la infancia"; por la tarde, la Jornada del CIEN, "Me incluyo desde afuera". En ambas actividades, que tuvieron amplia resonancia, se sintió la ausencia de Judith Miller, siempre presente en la orientación y preparación de las actividades del Campo Freudiano. Sin embargo, el día 21, en la Primera Conversación del TyA América, felizmente pudimos escuchar la  carta que ella envió y que permitió percibir su deseo, el que obró como causa de esta animada Conversación. 
Los días 20 y 21 de noviembre tuvo lugar el Seminario de Formación del INES de la NEL, que reúne anualmente a sus docentes. Esta vez sobre el texto "Lituratierra" de Jacques Lacan, y teniendo como docente invitado a Miquel Bassols.
El mismo día, el 21, los colegas de la EBP realizaron el Seminario “Haun - Lecturas del Seminario 19 de Jacques Lacan”. Fue un Seminario muy concurrido, y que contó con la participación de Eric Laurent y colegas de la EBP, de la EOL y de la NEL. En una sala completa, los colegas de Brasil expusieron, con rigor, sus lecturas del Seminario y del aforismo "Hay de lo Uno".
Ambas actividades siguieron el modo de funcionamiento de los Coloquios-Seminarios propuestos por Jacques-Alain Miller a los colegas argentinos ya en 1991. Dividido en el Argumento, la Disciplina del comentario, la Lógica de la cura y la Perspectiva del concepto, la elaboración colectiva se suma en dicho dispositivo al espíritu de investigación.
Ese mismo día también tuvo lugar el Seminario del Instituto Óscar Massota, el IOM2, destinado y con la participación de los colegas argentinos procedentes de las diversas provincias y ciudades del interior del país.
Los días 22 y 23 fueron dedicados a la razón mayor de nuestra presencia en Buenos Aires, el VI ENAPOL. Su tema, "Hablar con el cuerpo. La crisis de las normas y la agitación de lo real", convocó a colegas de todas las latitudes y longitudes de la FAPOL, que incluye a la EOL con sus Secciones, dos grupos de Chile asociados a la AMP, algunos colegas de Uruguay, la NEL, que reúne Sedes y Delegaciones en diversas ciudades de países hispanohablantes de  América (como Bolivia, Perú, Colombia, Venezuela, Guatemala, México, Cuba y Miami), y la EBP, con sus Secciones y Delegaciones a lo largo y ancho del Brasil.  
Es decir, tres Escuelas, alrededor de las cuales gravita una comunidad de trabajo que quiere estar a la altura de la época, estuvieron presentes en el programa, donde “hablar con el cuerpo” nos remite a la presencia de la pulsión, que exige la presencia del analista para el tratamiento de los síntomas contemporáneos.
El tema del VI ENAPOL fue inspirado por la Conferencia de cierre del Congreso europeo PIPOL V proferida por Jacques-Alain Miller, donde él recuerda que en psicoanálisis, cada vez que presentamos un caso, estamos incluidos en él. El analista permite así al analizante servirse de él para que pueda encontrar lo que tiene de más singular; por eso el discurso analítico va en contra de la masificación.
De este modo, a medio camino entre el PIPOL VI y el IX Congreso de la AMP, que versará sobre el tema "Un real para el siglo XXI", el VI ENAPOL nos abrió el apetito para viajar y estar en Paris en abril de 2014. 
El argumento de Eric Laurent, que retoma la histeria en la última enseñanza de Lacan, el esfuerzo de Lacan para ir más lejos que el inconsciente, o aún, la pragmática del decir, resonó en nuestra práctica y animó a los colegas de las tres Escuelas de América durante varios meses de trabajo.
El fruto de dicho trabajo fue debatido en 14 Conversaciones. La Comisión científica, presidida por Ricardo Seldes, supo inventar así esta nueva modalidad de trabajo, que anudó a colegas más allá de las diferencias de lengua y lugar. Estructuras huérfanas del Nombre del Padre, Diferencia y diversidad de los sexos, Niños amos, Cuerpo y tecnociencia, fueron algunos de los temas, provocativos, que nos hicieron trabajar.
Nuestro agradecimiento entonces a  la Dirección ejecutiva del ENAPOL y a la Comisión organizadora por el inmenso trabajo realizado, y a todos aquellos que contribuyeron para que estuviéramos reunidos estos días, haciendo efectiva una política del psicoanálisis que hace de estas tres Escuelas, una parte esencial de la Escuela Una.
Al entusiasmo del trabajo se sumó la alegría de los encuentros: en los cafés, almuerzos y recepciones. 
No dejaré de mencionar algunos números: casi 1600 participantes, cerca de 1000 argentinos, 380 brasileños y 200 procedentes de la NEL, así como 283 trabajos, dos plenarias y una Conferencia de Eric Laurent sobre "La agitación de las normas y su consecuencia real", nos abren nuevas perspectivas en dirección al Congreso de la AMP. 
Finalmente, los días 24 y 25, participamos en las Jornadas de la EOL. Bajo el título "Encrucijadas del análisis. Una cita con lo real", se reunieron 1200 participantes y casi 100 trabajos en mesas simultáneas. Estas Jornadas particularmente nos brindaron la posibilidad de escuchar los testimonios del pase de los nuevos AE y AE en ejercicio de la EBP y la EOL. Comentados por Miquel Bassols, Leonardo Gorostiza y Eric Laurent, dichos testimonios nos sorprendieron con sus distintas lógicas de vida y nos conmovieron por la singularidad de la lógica de cada cura, y aún producen resonancias en los cuerpos de cada uno de aquellos que participaron de esta apasionante BAL 2.
Desde el punto de vista institucional, el Consejo de la FAPOL se reunió el 20 de noviembre con la Dirección ejecutiva del ENAPOL, y discutió, entre los Presidentes y Directores de la EOL, la EBP y la NEL, un dossier en torno a "El arte del control".
La idea que guió la conversación fue que el control de la práctica analítica pueda convertirse en un deseo que –más allá de un imperativo superyoico- se transmita en las tres Escuelas de América, en un deseo tan fuerte como el que hizo acontecer el VI Encuentro Americano de Psicoanálisis de la Orientación Lacaniana.

Elisa Alvarenga
Presidenta de FAPOL
29 de noviembre de 2013

15 de septiembre de 2013



















XII Conversación de la ELP

"Las paradojas de la Escuela: la garantía, el control y el pase"

El estado del control en la Escuela
Mónica Unterberger

Una pregunta insiste desde que Lacan da las indicaciones que definen su Escuela: no desentenderse de la práctica de quienes se autorizan por sí mismos, a riesgo y cuenta propia. La Escuela se ocupará de establecer las supervisiones que convienen a la situación de cada cual, nos decía, y también se ocupará de precisar la formación que la Escuela dispensa.
Hay muchas reflexiones sobre estas cuestiones centrales a la lógica misma de la Escuela, que se ocupan tanto de los títulos que la Escuela da, como de definir mejor el procedimiento de las nominaciones. Nuestra Conversación de hoy toma lo que JAM, con acierto,  llama: los términos que conforman las paradojas de la Escuela.
La garantía, el control, el pase,  instancias a las que conviene volver a interrogar para extraer aquello que de la experiencia misma de Escuela, nos pueda instruir acerca de si ese espíritu que insufla de principio a fin el anhelo de Lacan, – no permitir caer a su Escuela en una Sociedad – aún se mantiene.
Entre esos términos: garantía, control, pase hay establecida una relación precisa, rigurosa, de ningún modo aleatoria, y cada tanto nos toca examinarla como miembros de la Escuela, para que sirvan al movimiento que una actualidad del psicoanálisis requiere.
Me oriento con el telón de fondo de El Acta de Fundación de Lacan y  El Banquete de los Analistas de J.-A. Miller, para comentar la argumentación de Graciela Brodsky, en su intervención en la EOL  ¿Dónde encontrar el AME? Mi interés es poner esas reflexiones en tensión con esas otras que  surgen de la lectura de los Informes del Presidente de la AMP.
Si se leen estos Informes del Presidente de la AMP, Leonardo Gorostiza,  desde 2010 hasta la fecha, podemos observar lo que insiste: la opacidad de la Comisión de la Garantía y  una indicación: definir mejor el procedimiento de las nominaciones de los AME.
Esta cuestión, impulsada por Lacan desde que es operativo su concepto de Escuela, es importante porque no se trata solo de la nominación sino de “dar cuenta de los fundamentos de tal nominación”. El título de AME que da la Escuela, está hecho para Lacan,  para “proporcionar una garantía  social a este conjunto “(pp. 254 JAM. El Banquete de los Analistas).
P. La Sagna, Secretario de la Garantía AMP, se encarga de realizar un examen de las opacidades que se presentan en la garantía y en las propuestas para la renovación de esta comisión.
A vueltas de este trabajo, en 2011, se decide retomar la palabra en público, luego de un largo debate interno. Se trata de que ”la actividad de la comisión de la garantía se complete con una enseñanza en la que sus decisiones hallan su sentido”
En el Informe de 2012, vuelve a insistir  la cuestión de la “opacidad que hace a la función y a la pertinencia del título de AME en nuestra comunidad y en esta época.”.
Esta insistencia sobre la opacidad del título de AME, debe tener sus motivos y  me parece estar presente en el impulso que orienta la novedad de la creación del SEG y los encargos que se le hacen.
Los efectos son, al parecer, dos. Uno, que el SEG (Secretariado europeo de la garantía), tenga en 2011  la misión de estudiar y otorgar el título de AME en la ELP, SLP y en la NLS. La ECF, lo hace en su Escuela.
Y dos, al informar que no se ha retomado la palabra en público como enseñanza,  se vuelve a lanzar este impulso para que esto se lleve a cabo, comprometiendo a  las Comisiones de Garantía.
Finalmente  en el Informe de 2013, a través de lo presentado por  el Secretario P. La Sagna,  se da cuenta de uno de los principios que Lacan estableció como prioritarios de la responsabilidad de la Escuela respecto a no desentenderse de la práctica de sus miembros: el “estado de la práctica del control en las Escuelas”.
Se sabe que “el control es central a tener en cuenta tanto para la entrada como miembro a una Escuela, a la AMP, como para la nominación de AME ”ya que los signos por los cuales se puede encontrar al que será nominado como AME, solo puede proceder de ese lugar que como control sobre su práctica,  puede ofrecer  la Escuela.”
Lo que encontró La Sagna, fue que en las tres Escuelas Americanas, “no existe una verdadera práctica sistemática, frecuente y regular del control”. Sin embargo, en la ECF, “La práctica es activa y extendida. Hay seguimiento a largo término de un solo caso”. Pero además señala que el título de AME, tiene más valor interno en las Escuelas que un sentido fuerte en el Otro social.
A partir de estos datos, se decide que la Comisión de Garantía ECF y de la EOL, retomen la palabra en público, lo que es decir: realicen un trabajo de enseñanza que esclarezca cuestiones que estén concernidas en estas precisas articulaciones que el concepto mismo de Escuela establece.
Por ejemplo, distinguir la garantía que da la Escuela, de la autorización es una precisión a subrayar. ¿Qué hay de la autorización? ¿Qué de la garantía?
De la garantía- que otorga la Escuela-, una es la del  AME.  Enseguida surge la pregunta: ¿cómo encontrarlo?
Con un matiz, encontrar a quien, como bien subraya G. Brodsky,  “quiere ser encontrado”, ya que  no se lo busca en ningún escondite.
Como tal, es una nominación con la cual la Escuela garantiza a su analista, -irónicamente, al decir de Lacan -,  a aquel que se ha autorizado por sí mismo a dirigir una cura y  que surge  de su formación. Irónicamente nos quiere decir  que  en el fondo está hecho para “proporcionar una garantía social a este conjunto”, aunque no espera mucho del AME.
A la vez,  como es una garantía que da la Escuela, - como se puede deducir de los distintos Informes de la AMP- , - y me parece que esta es la novedad que se introduce-,  nos  interesa volver a dar “cuenta de los fundamentos de tal nominación”.
La formación, se sabe que se sostiene, como hemos podido extraer, de  tres pies: la formación que la Escuela dispensa, el control de su práctica y el recorrido de su análisis, que va desde la autorización por sí mismo, sin que nadie más que la propia responsabilidad de cada practicante intervenga en esa afirmación, hasta el pase.
El pase, es ese paso en el que converge no ya la autorización por sí mismo, cuestión de la que no se ocupa ni tiene porque ocuparse la garantía,  sino lo que da la Escuela,  a quien lo pide, no ante la Comisión de Garantía, sino ante el Cartel del Pase, quien cumple con esa función, de nominar ese recorrido,  con el título de AE.
Requiere, como es conocido, de una demanda efectuada por el analizante quien espera dar testimonio del recorrido de  su experiencia. Es una prueba que no siendo obligatoria, obtiene la garantía de que hay un analista. Dejo de lado la cuestión del “hay un analista” de momento.
Como se puede deducir: la autorización por sí mismo se distingue de la garantía. La Escuela no autoriza, y sí da garantías, no es sin las pruebas a partir de las cuales, otorga títulos. Por otra parte, si un psicoanalista se autoriza por sí mismo, no se puede garantizar a sí mismo por más que se autorice. La garantía  es algo que otorga la Escuela a quien da las pruebas.
¿Pero cuáles son esas pruebas que tiene que dar un psicoanalista para recibir el título de AME? Lacan da algunas pistas: surgir de la formación que dispensa la Escuela y dar pruebas de que no es un psicoterapeuta y que orienta su cura “por los matemas del S tachado, el a, S de A tachado, el I(A) y es capaz de articular la lógica de la cura que lleva.”
¿Y dónde se verifica  éste “nudo entre la formación y la propia experiencia de su análisis de la cual surge un analista”? Comparto con G. Brodsky que el lugar donde eso se verifica es la supervisión. Espacio que Lacan exigía de la Escuela en tanto debía “proveer de supervisiones según la conveniencia de cada situación”.
Si la supervisión[*] de la práctica es uno de los lugares donde se puede verificar ese “nudo” del cual surge un analista, ahora se aclara un poco más que ese impulso que encontramos en los Informes de la AMP, conduce  a esclarecer la opacidad de la garantía y su procedimiento de nominación.
Si ha devenido una de las vías que  puede contribuir a esclarecer dónde  encontrar a los AME,  ha desembocado – de momento- en la investigación del estado en que se encuentra  el control en nuestras Escuelas.

[*] Supervisión es un término cuyo uso se ha extendido y sirve a lo que en la tradición analítica, se dice control de la práctica.


4 de agosto de 2013

Ecos de PIPOL 06

Después del Edipo las mujeres se conjugan EN FUTURO

Ecos de PIPOL 6 

Estimados colegas,

Como ustedes saben, el pasado fin de semana, 6 y 7 de Julio, tuvo lugar en Bruselas el Segundo Congreso Europeo de Psicoanálisis, nuestro PIPOL 6, evento mayor de las Escuelas europeas de la AMP.

El
sábado 6, se realizó la Asamblea General de la Euro Federación de Psicoanálisis que tuvo en esta oportunidad una significación especial: proceder, de acuerdo a los estatutos, a la permutación de la presidencia de la EFP.

Efectivamente
, luego de tres años de infatigable trabajo que hicieron posible dotar a la EFP de una consistencia y de una presencia cada vez más importante en el ámbito europeo, Gil Caroz concluyó su presidencia. Luego, los miembros de la Asamblea General, de acuerdo a la propuesta hecha por el Consejo de la EFP, eligieron por unanimidad al nuevo Presidente, nuestro colega, Jean-Daniel Matet.

En nombre del Consejo de la AMP hago llegar a Gil Caroz nuestras felicitaciones y agradecimiento por su compromiso decidido para el crecimiento y desarrollo de la EFP. A Jean-Daniel Matet nuestra confianza en que su gestión sabrá continuar en esta vía para seguir haciendo de la EFP una fuerza viva para el psicoanálisis de la Orientación lacaniana en Europa.

A continuación, ustedes podrán leer dos textos. El primero, una detallada reseña de lo acontecido en Pipol 6, escrita precisamente por Jean-Daniel Matet. El segundo, una preciosa reflexión de Miquel Bassols suscitada a partir del tema del Congreso y de algunas puntuaciones de Jacques- Alain Miller.
En ambos, podrán apreciar la vivacidad de la elaboración que durante dos días  reunió en Bruselas a más de mil trescientos congresistas que quisieron saber por qué después del Edipo las mujeres se conjugan en futuro.

Leonardo Gorostiza
Presidente AMP
Buenos Aires, 11 de julio de 2013.


Un fin de semana soleado en Bruselas
Jean-Daniel Matet 

Había mucha gente – 1300 personas – en el Palacio de Congresos de Bruselas, llamado Le Square, en ocasión del congreso de la EuroFederación, PIPOL VI, los días 6 y 7 de julio de 2013. La recepción y la preparación minuciosa del equipo del congreso alrededor de Gil Caroz favorecieron el rigor de los intercambios, que no necesitaron prolongarse más allá de una organización del tiempo muy precisa.
El sábado, en diez salas múltiples, los 120 intervinientes provenientes de diversos países de la EuroFederación y de la AMP (Alemania, Argentina, Bélgica [Bruselas, Flandres y Wallonie], Brasil, Bulgaria, Canadá, Dinamarca, España, Finlandia, Polonia, Rusia, Suiza) ofrecieron un panorama de las prácticas clínicas, en las instituciones o en la consulta del psicoanalista. Cada secuencia, de una hora, con un presidente y un discutidor, fueron la ocasión de debatir dos textos sobre temas muy variados (en italiano, español, francés, flamenco e inglés). La orientación general venía dada por el título «El caso, la institución y mi experiencia del psicoanálisis». Unos intentaban atrapar en la lógica de la cura los efectos sobre el síntoma, el goce y la interpretación, consecuencias de esta evolución de las relaciones de lo masculino y lo femenino. Los otros testimoniaron de estas consecuencias en la clínica institucional, considerada siempre a partir del caso por caso así como de las instituciones mismas, su estructura y su modo de funcionamiento.
El domingo, los trabajos se concentraron en la sala plenaria, con traducción simultánea de calidad, para acercarse a las evoluciones de las formas del deseo y del goce marcadas por una extensión de lo femenino. De entrada, la opertura a cargo de la Vice-Presidenta del Parlamente europeo, Isabelle Durant, que supo decir con precisión su interés por los trabajos de este congreso, susceptibles de traducir lo que ella observaba en la vida política de Europa, sus resistencias y sus esperanzas en cuanto al lugar ocupado por las mujeres en los modos de la vida contemporáneos. El presidente de la EuroFederación, Gil Caroz, que la acogió, encontró el momento de transmitirle el sentimiento compartido de un lazo amistoso, a través de los combates llevados a cabo desde el Forum de las mujeres, en París 2010. El presidente de la AMP, Leonardo Gorostiza, introdujo los trabajos recordando las orientaciones dadas por Jacques-Alain Miller a través de la enseñanza de Lacan.
Los enfoques precisos sobre la clínica después del Edipo, a través de la clínica femenina (Éric Laurent), el declive de la psiquiatría (Miquel Bassols), y la institución, cuando hace un lugar a lo femenino (Alexandre Stevens), fueron aportados en la primera secuencia.
Bajo el título «Acciones lacanianas», las iniciativas originales de tres mujeres – en Moscú, Yulia Akhtyamova; en París, Mireille Battut con La Main à l’oreille; en Bélgica, Nathalie Laceur, a través del peritaje orientado por la clínica lacaniana en un juicio – que mostró su determinación a la hora de desplazar los discursos convencionales, tomando apoyo en su propia experiencia del psicoanálisis.
La invitada de la secuencia siguiente, que se ausentó por razones de fuerza mayor, fue animada por Lilia Mahjoub y Jacques-Alain Miller, y dio paso a Clotilde Leguil y Ben Verzele, que mostraron el vínculo que se estableció entre el control del analizante y sus intervenciones en casos recibidos en institución. Ante el riesgo de no escuchar más que el eco de los efectos sobre el analista del encuentro con el paciente, acento de contratransferencia, Jacques-Alain Miller hizo notar para el futuro la exigencia de ir «a fondo en la estructura» en el análisis de un caso.
La tarde empezó con una esperada intervención de Mitra Kadivar, dos semanas después de su paso por París, que reconstruyó su recorrido en Teherán para hacer existir el texto freudiano y transmitir su entusiasmo por su traducción al persa. A partir del título que ella escogió, «Una magnífica autosuficiencia», mostró los obstáculos encontrados en su camino y el sostén que encontró en Jacques-Alain Miller, en las Escuelas de la AMP, pero también su determinación salvaje, no sin la perspectiva humorística que le dio su formación analítica, para conseguir transmitir la sal corrosiva del mensaje freudiano en la sociedad iraní de su tiempo.
Haciéndose eco de sus publicaciones recientes, Mercedes de Francisco, Philippe Hellebois y Stella Harrison, hicieron resonar figuras de lo femenino contemporáneo («Mujeres hipermodernas») a través de la literatura sobre «El amor a lo femenino», «Las escandalosas», «News sobre la homosexualidad femenina».
La última secuencia, Travesías femeninas, dio la palabra a cuatro AE - Hélène Bonnaud, Paola Bolgiani, Guy Briole, Araceli Fuentes — que supieron transmitirnos lo que, en sus análisis, había sido desplazado en la relación con el cuerpo y con la madre.
Jacques –Alain Miller, en un comentario de algunos pasajes del Seminario VI de Lacan, recientemente publicado, El deseo y su interpretación, mostró la mutación esbozada por Lacan sobre el lugar del Otro del lenguaje y el estatuto del objeto, referido todavía a la imagen, pero anticipando su estatuto real a través de la fórmula del fantasma introducida en el grafo. La novedad de su lectura nos vuelve más impacientes de la reanudación de su curso en el que estos comentarios serán desarrollados.
Gil Caroz concluyó brevemente estos dos intensos días de congreso con agradecimientos a los numerosos miembros del equipo de organización que aseguraron de manera impecable su desarrollo. Él mismo fue largamente aplaudido por el trabajo llevado a cabo durante tres años en la presidencia de la EuroFederación, antes de pasar la mano a su sucesor, Jean-Daniel Matet, escogido por la Asamblea general durante la víspera.
La acogida y la buena convivencia de los colegas belgas, con una copa el viernes por la tarde, reforzaron el affectio societatis, que culminó en la fiesta del sábado en ese admirable lugar que es el Albert Hall, y dieron a este congreso un caluroso ambiente de trabajo.
9 de julio de 2013

18 de julio de 2013

Reseña de presentación a cielo abierto del cartel "La formación del analista en la Escuela"

La noche del miércoles 10 de julio los integrantes del cartel “La formación del analista en la Escuela” presentaron a cielo abierto breves avances de sus producciones tras un primer año de trabajo.

Carlos Flores Galindo inició la noche con su sujeto de cartel “Devenir en analista practicante: De cómo el análisis y la investigación en el cartel confluyen y permiten encontrar algo nuevo”. Fue un lapsus calami el que le permitió pasar del no querer saber -enmascarado en una búsqueda obsesiva de saber- al privilegio de la posición analizante como pilar de la formación. Concluyó: “se trata de sostener mi propio análisis”.

Luego, Hugo Lock guiado por su pregunta “¿Cómo el deseo se dirige a la formación?” hizo un recorrido donde sus propios impasses -enfrentarse a la idealización del “ser” del analista- lo llevaron a hablar de la falta singular que causa el deseo de saber en el analizante y que lo empuja a la formación. Hugo abrió una pregunta interesante: “¿en qué momento un sujeto inicia su formación?”.

Terminando con el primer bloque, José Miguel Ríos jugó con el equívoco de su pregunta “¿qué hace (a) un analista?” que apuntaría a una respuesta entre la función y la identidad. Subrayó que el analista lo es por ser el objeto del analizante al introducir una hiancia que aloja dicho objeto. Y desarrolló el privilegio de la palabra en el psicoanálisis, palabra que media entre el sujeto y su goce.

Tras un breve refrigerio, Darío Calderón inició el segundo bloque desarrollando “¿Qué hay del analizante que desea asumir la función de analista?” a partir de los efectos suscitados por el análisis personal, el control y la inmersión en la Escuela, en el ser del analizante y su práctica clínica. Si bien la producción del analista alcanza su límite al llegar al final de análisis y decidir hacer el pase, su formación es interminable e indesligable de la Escuela.

Después, Mackling Limache hizo una división. Por un lado saber, libido, síntoma y trabajo, y por otro, sujeto, Escuela, cartel y análisis, todos unidos bajo su sujeto de cartel: “Devenir analista: la Escuela y sus efectos de formación”. Para Mackling, primero hay un lazo transferencial con la Escuela -transferencia de trabajo- evidente en los efectos que produce en el Sujeto y basado en un análisis que permita y aloje el deseo del analista. Por ello la formación es no sin analista.

Finalmente, María Hortensia Cárdenas, más-uno del cartel, desarrolló su sujeto “El pase y la Escueladesde el impasse en la NEL de la falta del dispositivo. La Escuela es anterior al pase, pero son las enseñanzas de éste las que producen el saber que mueve al grupo analítico. A partir de la última enseñanza, el deseo del analista se redefine como dar lugar a lo singular y el pase como la “captura” de dicho singular, donde se producen resonancias y reacomodos del goce.

Tras las exposiciones, los asistentes colaboraron con sus preguntas y comentarios. Se señaló que los trabajos partían de impasses, lapsus y equívocos, y que los cartelizantes estaban movidos por su interés en la formación y el devenir analistas. Asimismo, se discutió acerca de la implicación del sujeto en su producción y de cómo dinamizar este proceso para autorizarse a decir algo propio.


Elaborado por: Darío Calderón