11 de noviembre de 2013

Los niños quieren decir algo cuando "cierran la boca"


La psicóloga del Hospital Casa de Salud Patricia Tassara advierte que hay muchas madres “que han olvidado ser mujeres”

Los trastornos de la alimentación y los fracasos escolares son dos de los temas más tratados por la especialista en Psicología Clínica y Psicoanalista del Hospital Casa de Salud, Patricia Tassara. Desde muy temprano unos padres pueden observar en sus hijos los trastornos de alimentación. Los niños  quieren decir algo cuando “cierran la boca”. Se trata de síntomas que el niño envía a modo de mensajes a descifrar,  y que son diferentes en cada caso. “En un trastorno de alimentación infantil – afirma la psicoanalista Tassara- hay que escuchar al entorno familiar y siempre vemos que el síntoma infantil señala algo que no funciona en la estructura parental. Lo importante es escuchar a esa madre, al padre y al niño. Ahí se puede leer a qué le está diciendo “no” el niño cerrando la boca…”

Para la especialista del Hospital Casa de Salud, “Es importante escuchar a las madres porque cuando uno escucha cómo ella habla del padre del niño, la forma en la que habla de ese hombre, ya nos dice muchas cosas sobre ella misma. O también cuando hay una madre que está excesivamente preocupada por la alimentación del niño y sólo piensa en la comida en términos de necesidad, ciñéndose de forma implacable a los esquemas de nutrición y no puede, por ejemplo, darle de comer contándole un cuento o soportar que no se lo coma todo…entonces vamos a tener seguramente a un niño que cierra la boca. Con el ‘No’ a la comida, es el niño el que se convierte ahora en omnipotente y la madre será quien demande que coma. Cuanto más quiere la madre embuchar al niño con la papilla, más cerrará éste la boca.”

Para la psicoanalista Patricia Tassara “es fundamental en la clínica infantil, apuntar a un trabajo con las madres. Es muy importante poder trabajar con esa mamá que ha venido preocupada por el hijo que no “le come”, poder trabajar con ella y ahí aparecen las grandes sorpresas, porque solemos encontrar que hay demasiada madre y muy poquita mujer. Sabemos que el equilibrio exacto nunca existe entre madre y mujer. Pero lo que comprobamos es que se olvidan de la mujer que hay en ellas. A tal punto que incluso en algunas ocasiones, el padre del niño pasa a ocupar el lugar de un hijo más en la estructura familiar. Hay excesiva madre presente. Digamos que,  al convertirse en madre, ella se olvidó de la mujer que es. Se olvidó de sus deseos como mujer, estos desaparecen o  se minimiza al extremo esa parte de sí misma, quedando exclusivamente atrapada por la maternidad.”

Para Patricia, psicóloga del Hospital Casa de Salud, “cuando una madre sólo tiene su mirada puesta sobre el niño, las cosas van mal. El niño siente el gran peso de esa mirada constante encima suyo, encima de ese plato de comida, encima de su cuerpo, encima de los deberes o no paran de llamarlos por teléfono en el caso de hijos adolescentes…cuanto más encima esté la madre, más problemas va a tener el niño”. En cambio, para la Dra. Tassara “si ella es una mujer que sí puede prestar atención a su deseo como mujer, podrá desear más allá de ese hijo. El hijo generalmente va a ser lo más importante para ella pero no puede ser sólo eso. Y hay mujeres que lo reconocen: “a mí lo único que me importa es estar con mis hijos”, afirman y entonces todos los deseos como mujer, caen.”

Para esta especialista en Psicología Clínica, “Lo importante es que la mujer tenga un deseo más allá del niño. Que no todo se resuma en la maternidad. Entonces cuando un hijo tiene una madre con un deseo más allá de él, (marido, amante, trabajo, amigas, estudios, proyectos, etc.) será menos amenazador para el niño y a su vez, éste será más responsable e independiente, en tanto ella dejaría de utilizar a este hijo como un tapón. Lo interesante en un tratamiento psicoanalítico, es captar qué, de sí misma como mujer, tapona esa madre con el problema del hijo”.

Para Patricia Tassara “Cuando en el tratamiento se logra captar y trabajar este punto de dificultad de cada una con ‘lo femenino’, es cuando se producen importantes virajes en la cura de la sintomatología infantil. Cuando llegan con el problema a la consulta, generalmente se ve que las madres han olvidado la mujer que hay en ellas. El encuentro con un psicoanalista, puede ser una excelente oportunidad para que una mujer pueda tratar el enigma de lo femenino. ¿Qué es ser una mujer?, no es una pregunta fácil de responder, ni para ellas, ni para ellos. Hacer de los hijos el tapón a esa pregunta es bastante habitual. Por ello, me parece importante situar que muchas veces, el síntoma infantil -como el de comer nada- es una respuesta a algo que no funciona bien respecto del deseo. Y en esta cuestión, los padres, también están concernidos, en tanto ellos, tampoco saben qué hacer, borrándose muchas veces de la función de padres pero también del lugar que ocupan, dejando por ejemplo que un hijo tome ese lugar, incluso en la cama” finalizó la doctora del hospital valenciano.

VLC NOTICIAS
29.10.13

Sección: Canal Salud
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9 de noviembre de 2013

Bordes 30+1

Cadáver exquisito

BORDES
No. 30+1
7 de Noviembre de 2013
Boletín de la NEL hacia el VI Encuentro Americano de Psicoanálisis de la Orientación Lacaniana
XVIII Encuentro Internacional del Campo Freudiano
HABLAR CON EL CUERPO
LAS CRISIS DE LAS NORMAS Y LA AGITACIÓN DE LO REAL
Buenos Aires, 22 y 23 de noviembre de 2013

En este boletín:
Palabras de despedida
La cosmética de la muerte.- María Cristina Giraldo

Opiniones y Comentarios
Comentario al texto de María Cristina Giraldo.- Raquel Cors U.
Comentario al texto de María Cristina Giraldo.- Liliana Bosia


EMPIEZA ESTO EN EL FINAL
¿Cómo ser otro y explicarte cómo soy
en el fondo, y al mismo tiempo
entregarte en una caja eterna un beso?
Trascender este cuerpo, también
esta dimensión respiratoria,
donde tú eres tú y yo soy yo.
Quiero ser tú y amar
en tú lengua-je.
Eso en el comienzo.
Ahora
¿cómo retroceder si tus latidos avanzan?
¿te vas?
¿cómo sellar tu silueta inmensa
en el lienzo que empapaste
como agua en el agua?
Empieza esto en el final.

Jean Pierre Bonnefont Bellolio

PALABRAS DE DESPEDIDA
  
Treinta más uno. Nos despedíamos y de pronto un más uno.
Despedida que entonces no ha sido sino un nuevo inicio. Despedida que es borde mismo. La distancia es breve. Nos despedimos al borde de un poema, una escultura, una pintura. En ese borde inscribe María Cristina Giraldo su trabajo, nos habla de la cosmética de la muerte, la plastinización del cuerpo muerto que tiene su manifestación en la muestra llamada “Bodies”, cosmética de la muerte que se sostiene en el desmentido de la destrucción y enfrenta al espectador de esta exposición itinerante al horror de la muerte, sin el velo de la estética.

Raquel Cors retoma este trabajo partiendo de un punto de vital interés para los psicoanalistas. Si Lacan dio a la fórmula “no hay Otro del Otro” el valor de una revelación, eso fue posible solamente pensando contra sí mismo, y al final de su enseñanza. Si el velo que envuelve el Otro sin Otro se levanta salvajemente, la barbaridad se impondrá abruptamente. Cors señala cómo el trabajo de Giraldo nos permite conversar sobre la pasión del primer Lacan por las leyes del lenguaje, hacia el cortocircuito de su última enseñanza.

Liliana Bosia, por su parte, retoma el trabajo de María Cristina tomando otra arista de la muerte: cómo los sujetos de esta época, caracterizada por los  excesos, nos las arreglamos para tramitar la muerte de un ser querido. Entonces la pregunta que me surgió de este interesante texto fue ¿cómo se duela hoy?

Nos despedimos esta vez, por ahora. Algo resta, algo se desvanece, algo queda.

¡Buena lectura!

Comité organizador BORDES:
Piedad Ortega de Spurrier, Marcela Almanza, Elida Ganoza, Johnny Gavlovski E., Ruth Hernández

Leer Boletín Bordes 30+1        

5 de noviembre de 2013

UnReal 01


Editorial

Mercedes Iglesias

Encontramos en los textos que a continuación se presentan en este número, una serie de interrogantes con respecto al lugar que ocupa el real de la ciencia y el real del psicoanálisis. El texto de Juan Fernando Pérez señala entre otros puntos de interés que los planteamientos de Miller para el Congreso subvierten los fundamentos epistémicos que prevalecen en la ciencia por cuanto naturaleza y real han dejado de ser equivalentes. Se pregunta por un lado, si a mayor ciencia tendríamos más religión (tal como señalaba Lacan) y por otra parte, interroga si el avance de la ciencia instaría al abandono del orden patriarcal. Podríamos  preguntarnos si estos dos órdenes se relacionan entre sí o si, por el contrario, constituyen interrogantes diferentes. Finaliza afirmando que no hay orden en lo real pero sin embargo introduce una pregunta: ¿es temporal el desorden de lo real?


El texto de Mercedes Iglesias señala la paradoja existente entre un real sin ley, desordenado, desregulado y la pregunta intuitiva de Miller frente al gran desorden en lo real. Lo real para Lacan ha sido fundamental a lo largo de toda su enseñanza adquiriendo diferentes modalidades: la enunciación por oposición a lo enunciado, lo real como imposible y finalmente lo real sin ley, contingente y singular. Pero Lacan también visualiza que los cambios establecidos por la ciencia y el capitalismo cambiarán nuestra noción de real. Señala que se ve un ‘desbocamiento’ de las constantes establecidas hasta los momentos. Podríamos preguntarnos si la ampliación y modificación de las constantes establecidas en torno a lo real  modificará para el psicoanálisis la noción de real.

Tres acotaciones a propósito de lo real
Juan Fernando Pérez

La conferencia de Miller para París 2014 puede definirse como la puesta en orden de las tesis mayores de Lacan que subvierten los fundamentos epistemológicos que prevalecen en la ciencia. En tanto lo es, se derivan de tales proposiciones múltiples consecuencias, entre ellas no pocas para el psicoanálisis, así como para el curso de la época. Seguir leyendo 

¿Cómo no ser un desorden?
Mercedes Iglesias

Miller [1] afirma que ‘hay un gran desorden en lo real’ y que esto es una evidencia intuitiva para los que vivimos en el siglo XXI. Esta afirmación genera una tensión: por un lado, ciertamente vivimos en una época que se percibe como un gran desorden, por otra, mi pregunta es si lo real del psicoanálisis es sin ley, fuera de sentido, ¿Cómo no ser un desorden? ¿Cómo entender esto? Seguir leyendo




El Congreso de la AMP París 2014

Jornada clínica del miércoles 16 de abril de 2014.

La fecha tope para la entrega de los trabajos es el 15 de diciembre de 2013.




Comisión Editorial Boletín UnReal
María Hortensia Cárdenas
Mercedes Iglesias 
Ana Viganó

4 de noviembre de 2013

Bordes N° 29







Enrico Robusti

BORDES
No. 29
25 de Octubre de 2013

Boletín de la NEL hacia el VI Encuentro Americano de Psicoanálisis de la Orientación Lacaniana
XVIII Encuentro Internacional del Campo Freudiano

HABLAR CON EL CUERPO
LAS CRISIS DE LAS NORMAS Y LA AGITACIÓN DE LO REAL
Buenos Aires, 22 y 23 de noviembre de 2013


EN ESTE BOLETÍN:
·     Editorial.- 
Ruth Hernández B.

·     Sobre el cuerpo. 
Ronald Portillo.

·     Acerca de la bejahung en la anorexia. 
Paulina Moreno

OPINIONES Y COMENTARIOS

·     Comentario al texto de Ronald Portillo: Sobre el cuerpo. 
Ayesa Balliache.

·     Comentario al texto de Ronald Portillo: Sobre el cuerpo
Isabel Velásquez
.

"Nos comemos el tiempo, Luis. Lo devoramos insaciablemente; tan veloz pasa todo que cuando nos damos cuenta ya no estamos aquí. Procuramos sorprender el instante, conservar el recuerdo, una imagen soñada, tránsfuga de no se sabe qué aquelarre… La frase bíblica que dice que nuestra vida es un relámpago, una centella, un flash diría un fotógrafo, no deja de ser eminentemente cinematográfica. Un flash y otro flash y otro flash… Y otra pregunta tonta, inútil seguramente: ¿Puede ese relámpago de lucidez, que a veces es la vida, transmitirse?... Me gustaría decirte cuánto me inquietan esas imágenes, ese sueño terrible de carne que se desplaza, carnaza sin vida, carne muerta… Y esas irrupciones de personajes ocasionales que aparecen y desaparecen para contarnos cualquier historia infantil: el pasillo de la casa materna, la luz amarillenta, los armarios llenos de misterios, las luminosas puertas del final de un corredor…
Lo hemos soñado juntos, seguramente… ¿o acaso es verdad lo del “ruido de los pensamientos” que decían los místicos? "

Carlos Saura
Carta a Luis Buñuel (fragmento)


EDITORIAL

Ruth Hernandez B.
NEL Caracas

¡Se acerca el día!
En este número abrimos con imágenes de Enrico Robusti, que parecen sacadas de guiones de Buñuel o de Saura. Su arte es multifacético, onírico, constantemente al borde de las pesadillas.

Ronald Portillo, siguiendo a Lacan, nos trae un trabajo que retoma la idea de síntoma como manifestación del cuerpo, en contraposición a la noción freudiana clásica de retorno de lo reprimido. No se encuentran palabras para inscribir al síntoma en un discurso, ocupa el lugar de la palabra que falta, el lugar del significante que falta en el conjunto de los significantes: S(A/). Esta escritura designa, desde  su aparición en el grafo del deseo,  la ausencia de un significante que pueda venir a dar cuenta de lo real pulsional. De ahí el desplazamiento que hace Lacan de síntoma a sinthome, siendo éste el elemento  que viene a procurar el anudamiento de los tres registros  (RSI).

Paulina Moreno nos trae una reflexión sobre la anorexia a partir de los textos de Recalcati. Por un lado, el orden simbólico divide al sujeto y lo aliena al significante; y, por otro lado, el cuerpo simbólico subordina al cuerpo biológico y lo humaniza. Se adquiere sentido y se cede un poco de goce. Recalcati nos dice que la anorexia está más del lado de la separación que de la alienación significante. Una separación que tiende a desligarse del Otro. Y para ello se sirve de la nada. ¿Para qué le sirve al sujeto anoréxico separarse del/rechazar al Otro? Si en la anorexia se produce un rechazo del Otro simbólico, si no se incorpora y se lo ‘escupe’, ¿podemos pensar que la misma maniobra se aplica para la Bejahung? Son preguntas que trabaja Paulina.

El trabajo de Ronald Portillo ha dado de qué  hablar. Ayesa Balliache e Isabel Velásquez nos envían su comentario sobre el mismo.

¡Buena lectura!

FUENTE: Nueva Escuela Lacaniana - Bordes

2 de noviembre de 2013

Entrevista a Ricardo Seldes



Entrevista a Ricardo Seldes
“El lazo social promovido por la experiencia analítica despierta a los sujetos del sueño de la eternidad”


El psicoanalista argentino Ricardo Seldes será el presidente del VI Encuentro Americano de Orientación Lacaniana, el próximo 22 y 23, centrado esta vez en La crisis de las normas y la ¿agitación de lo real en su relación al cuerpo.

Al encuentro llegarán psicoanalistas de toda América Latina y los franceses Judith Miller y Eric Laurent, que expondrán sobre las nuevas modalidades de tratar al deseo, el goce y la falta de relación sexual en una época caracterizada por la vigilancia policial, la pérdida de la privacidad, la descomposición del lazo social y la hegemonía megalómana de las nuevas tecnologías de la comunicación.

Seldes es analista miembro de la Asociación Mundial de Psicoanálisis (AMP), de la Escuela de Orientación Lacaniana (EOL) y presidente de la séptima versión del ENAPOL.


Esta es la conversación que sostuvo con Télam.

T : Hablar con el cuerpo pareciera arrastrar toda esa tradición terapéutica-anglosajona de cierta expresión de la cual las palabras no podrían dar cuenta. Sospecho que no se trata de eso en este encuentro. ¿De qué se trata entonces?

S : El psicoanálisis siempre ha tenido que vérselas con esa zona de lo no dicho, de lo que se asume como reprimido y luego ignorado y reconocido, o de lo forcluido que no admite sino un retorno en lo real, lo que suele ubicarse como algo que en el cuerpo se siente en un más allá de sus bordes. El sufrimiento, tanto neurótico como el psicótico,  implica siempre ese penar de más que es sentido como tal en el cuerpo. (Jaques) Lacan debía justificar en su primera enseñanza lo necesario de la relación del cuerpo en los análisis, cuando se lo acusaba de intelectualista, apasionado por el significante. Al final retoma el problema al indicar al sujeto como el que porta el misterio del cuerpo que habla en una experiencia, la del psicoanálisis que funciona sólo si el cuerpo está en la experiencia. Entiendo que la pregunta apunta a tratar de especificar de qué manera el cuerpo está presente en el análisis lacaniano, cuando sabemos que se trata siempre de palabras y solamente de palabras.

T : Usted habla de presentar  al cuerpo. ¿Qué cuerpo habría que presentar?
 
S : No puedo explicar mi chiste sin revelar que presentar el tema ha implicado de entrada el hecho de poner el cuerpo ante una comunidad investigadora. Así defino yo a los colegas con los que trabajamos en el campo freudiano para quienes la formación es un proceso inagotable. De entrada se trata del encuentro entre dos cuerpos, el del analista y el del analizante en los tiempos de las llamadas entrevistas preliminares. Cuando una primera transformación se produce, el consentimiento a una rectificación subjetiva por el lado del paciente, el cuerpo del analista puede decirse que está más compuesto de objeto a, un semblante de lo que implica ese punto en donde las palabras desfallecen, o donde cada uno puede ir encontrando en cada sesión un trozo de real, su verdad mentirosa acerca del imposible de decir. Presentar el cuerpo es sugerir que al final de su enseñanza, Lacan propone recordar que el cuerpo es lo que le da consistencia al ser hablante, ese cuerpo que habla a veces de un modo muy silencioso, sin palabras, en contra de cualquier efecto de comunicación. Es lo que Freud ubicaba como la dimensión de lo pulsional, un cuerpo que está habitado por un real incomprensible. Presentar el cuerpo es también poner el acento en que éste es el alojamiento del goce, y que la experiencia analítica apunta a que se produzca alguna mutación en el goce. Seguramente eso produce también un cambio en la relación del sujeto con su cuerpo, algo que escucharemos en los trabajos que han investigado la cuestión del final de análisis.

T : ¿Existe alguna relación entre la agitación de lo real, la pérdida de la intimidad y la vigilancia global, o bien ese problema, en la sociedad del espectáculo está mal planteado?

S : Es un planteo muy bien hecho. La manera en la que se vive la pulsión hoy tiene esas manifestaciones. Los sujetos se exhiben en sus desgracias, creen que muestran lo insoportable, los adolescentes se cortan por doquier (me refiero tanto a su cuerpo como en las zonas geográficas de nuestra América) para ver sangre. Y sin embrago hay un empuje a mirar por parte el amo que va mucho más allá de estas formas para saber cómo influir un poco más cada día en los gustos, en las decisiones, en las maneras de satisfacerse de cada uno y de los que quieren compartir nombres de goce colectivos. ¿Qué valor tiene el me gusta y no me gusta de Facebook? Se trata de reducir toda la gama enorme de goces individuales a una lengua unívoca en donde al poner el dedo levantado (o el otro) ya estuviera todo dicho. La experiencia analítica se ubica de un modo tan en sus antípodas que la indicación primaria de Freud al recibir un paciente es que el analista se olvide de todo su saber, que se interese por lo que el paciente tiene para decir, que se interese realmente en él.

T : En cualquier caso, ¿cómo pensar al cuerpo del psicoanálisis en relación a la biopolítica contemporánea?

S : Esa biopolítica quiere que las cosas no sean equívocas, y la interpretación analítica lo es. Considero que se trata de lo que domina en la influencia que tienen hoy tanto la ciencia como el lenguaje jurídico que se ubican siempre por detrás de los síntomas, los nuevos,  los que van surgiendo para señalar los malestares en la biocivilización de hoy (si se me permite el neologismo). Las nuevas formas de los síntomas tienen todo su valor excepto si se los quiere degradar en trastornos. Doy un ejemplo. No se admite la tristeza de las personas, pareciera ser un afecto no tolerable. Al medírselo del 1 al 10 y alguien se autoevalúa con un 8, hay que medicalizar y hacer desaparecer cualquier vestigio de lo que nosotros consideramos que hay de un deseo escondido. Tome Alegrol en cápsulas, o en jarabe si es un niño que acaba de perder a su mascota o si se acaba de mudar a otro barrio. Y si el niño no marca en los casilleros de las mediciones lo harán sus padres. Esos mismos que hoy están dispuestos a hacer que un niño de 5 años crea que puede decidir por su género. A mi hijo le gusta vestirse de mujer. Ah señora ¿y de 1 a 10 cuanto le gusta eso a su hijo? Y 8, quizá 9, especialmente cuando le muestro con detalles cuanto me gusta mirarme en el espejo delante de él. Durante horas. Ah entonces su hijo está decidido…Para Freud, la elección de la neurosis, o de la perversión indica fundamentalmente que las palabras inciden, que han incidido en cada uno para que algo de un programa de goce comience a funcionar. Pero no para que quede cristalizado de una vez y para siempre.

T : Si no entendí mal, este cuerpo actual está desamarrado, es susceptible a cualquier normativa y puede ser atrapado en un discurso. Si el discurso contemporáneo es el de la ciencia, ¿la agitación de lo real implica que hay algo, en esa ferocidad, que no es subsumible? Supongamos que sí. ¿Para qué serviría?

S : Hablar de lo real agitado tiene algo cómico, ya que lo real no quiere nada, no sólo es sin voluntad sino también sin ley. Usamos discursos, usamos nombres para ordenar el lazo social. El discurso contemporáneo sabe igual que el psicoanálisis qué implica la asimetría existente de los sexos de los seres parlantes fundada en la naturaleza. Cuando se cree que un niño que aún no sabe leer ni escribir el alfabeto, y se le hace decidir sobre el semblante que sostendrá, no se concibe ninguna autoridad a la asimetría sexual fundada en la naturaleza. Es evidente que la relación del sujeto con su cuerpo es la imagen confusa que tenemos de nuestro cuerpo. ¿Por que exigirle más y más? ¿Qué hay de la importancia de los afectos? Se piensa que un cuerpo es solamente una representación de ese sentimiento, que se trata sólo de la representación de estar tristes. Eso lleva como justificación tratar de hacer mapeos cerebrales de las emociones para neutralizarlas, descreer de la subjetividad, la que al tocar el cuerpo nos dice algo. Un real agitado podría ser un chiste para mencionar que a diferencia del real que para la ciencia está escrito en fórmulas, o sea leyes, normativas, el real del psicoanálisis es desobediente. Quizás seamos los mismos analistas los que agitamos esas aguas (una mala manera de referirme a lo real, las aguas de lo real), excepto cuando en mi mala metáfora quiero decir eso vivo que está ahí. Lo real es la vida, eso de lo que nada podemos decir excepto preguntarnos que significa gozar de la vida. En psicoanálisis no hacemos ciencia, ¿qué hacemos? Jacques-Alain Miller dice que hacemos cultura, lo que nos hace muy dependientes de la actualidad. Y al seguir a Lacan tratamos de abordar nuestra actualidad de un modo más ajustado y estamos obligados a hacerlo según los gustos actuales, los que pueden resultarnos difíciles de tragar. Quedarnos en la nostalgia de las tradiciones implica la muerte de todo deseo y de cualquier subsistencia posible del psicoanálisis.

T : Bajo condiciones comunitarias fragmentadas, desobradas, impropias, ¿cómo piensa el psicoanálisis hoy al lazo social?

S : Es el gran problema. Si el goce que nos toma es autístico, es más del Uno que del Otro, si el goce de cada uno es lo más opaco y no puede ser puesto en común, si el análisis es un verdadero forzamiento de esto y va a contrapelo por esa lengua que nos habita, la de cada uno y atañe al propio cuerpo, el desafío del análisis es producir un forzamiento que relacione el goce con el sentido para intentar resolverlo. Yo pienso al lazo social promovido por la experiencia analítica como la que despierta a los sujetos del sueño de la eternidad, o de la eternización. Si el cuerpo es el que tiene acontecimientos que le dejan una marca, la de lalengua, se trata de tener el tiempo, mucho, para resolverlos, librarse de los embrollos, lo más posible. El pedirle a alguien que hable de eso, con lo que para cada uno sea, hace que en esa metonimia del decir se ponga de relieve los fenómenos de brillo del sentido. Y es para que cada uno pueda encontrarse con ese tropiezo que permite un lazo diferente al otro, que no es solamente el de la comunidad. Asistir a las elaboraciones de los colegas de toda América en el ENAPOL, cómo cada uno se las ve con su propio imposible es un desafío de dos días en donde casi 300 casos y 14 conversaciones mostrarán que puede hacerse desde el psicoanálisis para producir una diferencia en el significante amo, hacerlo menos tonto y al mismo tiempo incidir en el  lazo social sostenido en una comunidad de singularidades que aceptan su modalidad de goce.

Fuente: Telam