8 de abril de 2014

Deseo de control - Silvia Salman - La Gran Conversación en la Escuela Una

  Silvia Salman

Una vez más la Escuela Una nos encuentra conversando sobre la práctica del control en su interior. Práctica inacabada, infinita e inconsistente, que nos interroga una y otra vez sobre el modo en que opera el deseo del analista en la conducción de cada análisis.

El “in” que se repite en cada uno de estos términos que pueden adjetivar esta práctica, evoca  lo “i-n-a-n” al que alude Lacan en el Seminario 19 (p.114) para referirse a lo inan-alizable: “…No basta con decir que el psicoanálisis es imposible, ya que eso no excluye que se lo practique. Para que se lo practique sin ser inan, lo que importa no es la calificación de imposible; es su relación con lo imposible lo que está en tela de juicio…”

Indicar esta relación con lo imposible y volverla transmisible, es tal vez uno de los principales elementos que puede ofrecer la experiencia del control, tanto a partir del relato del caso como de su transmisión a la Escuela.

Ahora bien la experiencia de control comporta una demanda, que como tal siempre hace existir a un Otro, lo que permite interrogar qué posición conviene a este Otro para que en ella se ponga en juego esa relación con lo imposible.

Por la formación que la Escuela de Lacan dispensa a los analistas, al menos sabemos  que no se trata del Otro del saber, aquel que puede garantizar qué, cuándo y cómo interpretar, lo que llevaría al analista practicante a con-formarse a un ser analista, si no estandarizado, por lo menos tipificado. 

Un Otro suficientemente analizado, es decir advertido de su propia relación con lo imposible, tendrá la ocasión de hacer pasar en la experiencia ese real, a partir del cual cada practicante podrá asumir el analista singular que cada uno sabe hacer operar. 

El deseo del analista encuentra entonces en la experiencia del control un modo de manifestarse, lo que podrá desembocar, y es lo esperable, en un deseo de control. Es una responsabilidad de la Escuela producir este deseo, mantenerlo vivo y hacerlo ex -sisitir como inherente a su política que es también una política de la transmisión de una experiencia.

Tendremos entonces  que encontrar, cada vez, los modos de provocarlo.

3 de abril de 2014

La Gran Conversación de la Escuela Una

  Viernes 18 de abril de 2014
15:00 - 18:30 hs.  


 La Gran Conversación de la Escuela Una tendrá lugar después de la Asamblea General Ordinaria de la AMP y se desarrollará alrededor de varios temas.

Los intentos del legislador para encuadrar al psicoanálisis en el confuso campo de las psicoterapias: ¿Cómo resistir a ellos? ¿Qué estrategias darse en la variedad de lugares y según las coyunturas?

Las religiones que intentan instalarse en este mismo espacio en varios países: ¿Qué nuevos síntomas anuncian en el porvenir de las ilusiones?

La práctica del control en nuestras Escuelas: ¿Qué modalidades y particularidades tienen más allá de manifestar que esta práctica es necesaria para la formación del analista? ¿Compartimos los mismos puntos de vista sobre cada uno de los aspectos de su uso?

Y el vínculo fundamental entre lo Uno y lo Múltiple en la AMP ¿Cómo se mantiene en la actualidad de nuestras Escuelas?

Un programa denso y estimulante se anuncia ya para lanzar el debate en la Gran Conversación.

Programa
1. Las legislaciones sociales. Su evolución en Bélgica y en otros lugares
Guy Poblome, Samuel Basz
2. Incidencias de la religión. El caso del Brasil, una competencia inesperada
Antonio Benetti
3. La práctica del control. Su situación en cada Escuela
Jean Daniel Matet, Yves Vanderveken, Fernando Gómez Smith, Raffaele Calabria,
Patricia Tassara, Hilda Vittar, Philippe La Sagna, Luiz Fernando Carrijo da Cunha
4. Cómo terminan los grupos analíticos. Sobre la relación entre lo Uno y lo Múltiple en la AMP
Jacques-Alain Miller

Flashes
Para preparar la Gran Conversación, lanzamos un boletín virtual con breves intervenciones sobre los temas que nos ocuparán. Son los Flashes para la Gran Conversación que se irán difundiendo por la lista AMP-Uqbar.
La Gran Conversación espera la participación activa de los miembros de la AMP. Escriba su Flash (2000-2500 caracteres, espacios incluidos) y envíelo a las siguientes direcciones:

¡Hasta muy pronto!
Miquel Bassols y Leonardo Gorostiza

Sobre la legislación - La Gran Conversación de la Escuela Una

Flashes
Antonio Di Ciaccia
Europa existe, aunque podríamos dudarlo. Al menos desde el punto de vista de lo «psy». [1] Si por una parte, se propone la libre circulación de trabajadores, los «psy» entre ellos, no existe una uniformización de diplomas ni habilitación al trabajo. Italia y su ley sobre las psicoterapias festejan sus bodas de plata: 25 años. Es tiempo de hacer un balance, como en todo matrimonio que dura. Al menos desde el punto de vista que nos concierne, el psicoanálisis.

La ley pasó por alto al psicoanálisis.  No se lo menciona: entra en la ley como una forma de psicoterapia. Esta engloba toda forma de relación de palabra dirigida a alguien por uno o varios solicitantes, con un pago por la prestación de servicio- quedando de este modo excluida la confesión.  

Cómo se encuentre el psicoanálisis, sumergido en el bloque de las psicoterapias? Acaso ha sido engullido? Se ha desvanecido y ha pedido el norte freudiano?

La gente que llama a nuestra puerta, cree acaso que se encuentra frente a un comportamentalista o un cognitivista, o nos fastidia pretendiendo  conformidad con los estándares? Nada de eso. Es como si quien se dirige a nosotros –pero también a nuestros centros, a nuestros consultori di psicanalisi applicata– [2] sabe, o no le plantea problema que el psicoanálisis lacaniano sea… el psicoanálisis lacaniano. Añado este adjetivo porque si hay alguien que se encuentra en gran dificultad es aquel que, sin saber en donde se sitúa el límite, se jacta de ser freudiano o, peor aún, aquel que se dice jungueano. El “psicoanálisis lacaniano”, nos corresponde a nosotros volverlo tal, en acto.

Creemos saber que en otras regiones de Europa la ley sobre las psicoterapias excluye expresamente al psicoanálisis, como en Bélgica. Es otra política, que habrá que seguir. Tal vez, dentro de 25 años, ya no veremos con claridad de qué manera la situación ha evolucionado. Por cierto, aquello que hay que evitar es encerrarse en sus propios consultorios privados, hacerse excluir de los hospitales y de los centros de salud, de las escuelas y de las universidades. Aquello que se presente como una victoria para el psicoanálisis, no debería revelarse como una victoria “a la Pyrrhus”.

Traducido por Gabriela Pazmino

[1] N.d.T.: Locución que en francés se refiere al conjunto de profesiones pertenecientes al campo denominado como “salud mental”.
[2] N.d.T.: En italiano en el texto original. Se traduce al español como « consultorios de psicoanálisis aplicado ».

2 de abril de 2014

Sobre el SSSS - La Gran Conversación de la Escuela Una

Flashes

Gustavo Dessal

No es una errata. He escrito cuatro veces la S mayúscula, para indicar un problema: el Sujeto Supuesto Saber Supervisar. Releo, tras doce años de su aparición en el número 5 de la revista digital "Virtualia", un artículo de Eric Laurent titulado "El buen uso de la supervisión". Difícil, pero muy agudo. Pone el dedo en el meollo del asunto. Ninguna escuela ni corriente psicoanalítica dejó jamás de promover  la importancia de la supervisión, al igual que el análisis didáctico. A partir de allí, surgen desde luego los distintos modos de concebir ambas cosas. 

No voy a insistir en algo que en nuestra Escuela produce grandes discrepancias: que la supervisión ha dejado de ser  una disciplina de la formación, para convertirse en una demanda de auxilio ocasional. 

Algunos colegas verifican este fenómeno, otros  todo lo contrario. Por lo tanto, dejo un poco de lado a los "supervisantes", que demandan una escucha cuando se ven sobrepasados por su acto (bien sea por exceso o por defecto), y me dirijo al SSSS, el Sujeto Supuesto Saber Supervisar, siguiendo la orientación que Laurent propone en ese artículo de absoluta actualidad. 

No tenemos una teoría muy desarrollada sobre el supervisor. Laurent hace un esfuerzo extraordinario para extender todo lo posible un conjunto de frases de Lacan, y fundar un punto de partida para esa teoría que nos falta. Una teoría que enfatice el lugar del supervisor en el dispositivo, y cómo encarnarlo. ¿En qué consiste "supervisar", más allá de lo más obvio -situar el diagnóstico, el impasse en la dirección de la cura, la interferencia del analista como sujeto, etc.? ¿Cómo evitar que el Sujeto Supuesto Saber Supervisar se identifique a esa suposición? Lacan consideraba verdaderamente asombroso que alguien pudiese formarse una idea sobre lo que le sucede al protagonista de un caso clínico sin verlo directamente, solo mediante la "superaudición" basada en el relato de otro.  

Lo curioso, es que eso a menudo funciona. Cuando sucede, (y de modo análogo a la relación entre analizante/analista) podemos tener por seguro que el secreto no reside en el saber del supervisor, ni en el volumen de su experiencia, sino en el hecho de que la relación con su inconsciente (lo que equivale a decir con su propio análisis) lo haya conducido lo suficientemente lejos como para ocupar para el "supervisante" el lugar del deseo. ¿Como lograr que el supervisor "se borre" del saber que se le supone, para dar paso a aquello que va a permitir producir en el supervisante esa rectificación subjetiva que ponga en su justo lugar el deseo del analista? El hecho (que puede leerse con bastante claridad en el artículo de Laurent) de que no tengamos que inventar nuevos conceptos para hablar del dispositivo de la supervisión, sino que baste con saber situar los mismos que nos permiten orientarnos en el análisis puro, nos indica que la frontera entre análisis y supervisión no es una línea divisoria, ni se trata de compartimentos estancos. Si la demanda de supervisión comienza con una S más que la del sujeto supuesto saber, y la transferencia está exactamente en juego tanto en un encuentro como en el otro, supervisar no consiste en un metalenguaje del caso, sino en la operación que, en el supervisante, logra relanzar el acto, es decir, ese deseo que Lacan anticipaba en "La dirección de la cura" bajo el epígrafe de "cómo actuar con el propio ser". 

1 de abril de 2014

La clínica y lo real - Graciela Brodsky

Graciela Brodsky
Invitamos a todos los miembros, asociados, cartelizantes y amigos de nuestra Escuela, a un riguroso recorrido por los distintos modos en que desde Freud y Lacan, analizantes, analistas y practicantes ficcionamos a partir de lo que el dispositivo psicoanalítico nos arroja sobre lo Real imposible, lo Real necesario y Un Real contingente.

Fuente: NEL-México D. F.

UnReal 20

Boletín de la NEL hacia el IX Congreso de la AMP
    Nº 20
        
1 de abril de 2014


Editorial

Con este número 20 de nuestro boletín damos por finalizado el recorrido, que iniciamos a finales de octubre del año pasado, del trabajo preparatorio en la NEL hacia el IXº Congreso de la AMP: “Un real para el siglo XXI”.

Con el nombre que inventamos para el boletín: UnReal quisimos atrapar lo que no se puede nombrar, lo que se presenta esquivo a todo sentido y permanece fijado e inaccesible.  Buscamos precisar el real inventado por Lacan que es azaroso y singular para cada uno en tanto es el encuentro contingente con un agujero en el saber incluido en lo real.

Con los textos breves y diversos en su abordaje de UnReal, que fuimos presentando todos los martes, quisimos animar las producciones que se fueron gestando en las Sedes y Delegaciones de la NEL.  Agradecemos a todos los que nos ofrecieron sus contribuciones que enriquecieron nuestro boletín.

En diciembre pasado se formaron 20 grupos de investigación  sobre UnReal y se empezó un trabajo de elucidación que concluyó en la Conversación UnReal que se realizó el 29 de marzo. En breve anunciaremos la publicación de las preguntas y respuestas que fueron motivo de un intercambio fecundo. Presentamos ahora la Apertura de la Conversación por María Hortensia Cárdenas y las Palabras de cierre a cargo de Alicia Arenas.

Este no es un final conclusivo porque siempre habrá más que decir como en toda conversación. Cada uno sabrá tomar un resto con el cual seguir el hilo de sus elaboraciones.

¡Hasta el IX Congreso de la AMP en París!


Conversación UnReal

Apertura

María Hortensia Cárdenas

“Un  real para el siglo XXI” es el tema que nos convoca para el IXº Congreso de la AMP y que se realizará en París del 14 al 18 de abril próximos. UnReal –considerado para el siglo XXI– el que intentamos circunscribir cada vez en la experiencia analítica o en nuestra práctica. Con el psicoanálisis se trata de UnReal diferente al real de la ciencia o al real del malestar contemporáneo que se presenta a diario bajo diferentes formas contingentes. Al final del Congreso pasado del 2012, Miller presentó el tema de ahora indicando que se trataba de dejar atrás el siglo XX para renovar nuestra práctica en el mundo, en un mundo bastante estructurado por dos discursos: el discurso de la ciencia y el discurso capitalista.

Por supuesto, podemos precisar en algunos casos e intuir en otros casos los efectos de estos dos discursos en el malestar actual. Pero se trata de ir más allá. De ahí la importancia no solo de prestar atención en nuestra práctica sobre estos efectos sino también de renovarla. Y si de eso se trata, son los analistas los que tenemos que estar a la altura de esta renovación. Lacan señaló tempranamente que "un psicoanálisis, tipo o no, es la cura que se espera de un psicoanalista". (1) Es un llamado ahora a tomar en consideración en nuestra formación lo que Lacan acentuó en su última enseñanza como lo imposible del psicoanálisis cuando precisó que lo real no habla.

Nos interesa hacer la diferencia entre lo real como imposible y UnReal al que se puede abordar a partir de la experiencia del análisis, un abordaje que no se realiza por la vía del saber sino como efecto de una invención al final de un análisis sobre un funcionamiento sintomático singular para cada uno.

Entonces, cómo acercarnos a lo real, cómo saber de lo real. Estamos en la oscuridad al respecto, advierte Miller, si es que no tenemos noticias ni indicios del saber que incluye lo real. Podríamos pensar a partir de ahí en el fracaso del psicoanálisis cuando lo simbólico no sutura el agujero. UnReal que, sin nombrarlo así, Freud dio las pistas para empezar a abordarlo cuando, en el encuentro inaugural traumático, señala un excedente de sexualidad que no dejará de repetirse en el síntoma. Un encuentro de lo real de un goce siempre inasimilable, que se conmemora en cada repetición y que Lacan formulará luego como el agujero de la ausencia de relación sexual. Entonces, desde sus orígenes había una promesa implícita en la eficacia del psicoanálisis por la vía del significante y del sentido. Pero lo real viene a desbaratar todo, caen las columnas sobre las que entendíamos y fundamentábamos nuestra práctica, dice Miller.

Lo real en psicoanálisis es una dimensión de la experiencia analítica a partir de la cual Lacan busca designar lo que no cambia y hace obstáculo, y afirmar que lo real es más fuerte que lo verdadero. Decimos UnReal para acercarnos a un significante rígido que rige e inscribe  un goce opaco al sentido. No hay relación sexual en lo real, por eso solo existe lo Uno que no hace más que reavivarse en el cuerpo. En última instancia se trata de abordar la consistencia de lo real en la experiencia del psicoanálisis, de un real que no se puede eliminar. De eso se trata.

Al distinguir el real de la ciencia del real del psicoanálisis Miller propone que el deseo del analista sea abordado desde la relación con lo real por dos vías posibles: perturbar la defensa y reducir al Otro a su real liberándolo del sentido. Ambas estrategias no se pueden sostener sin tomar en cuenta la dimensión del sinthome. Pero, ¿cómo si nuestra práctica es del orden del semblante?, ¿cómo avanzar si se nos plantea la antinomia entre lo real y el sentido?, ¿cuál sería la función del analista que conduciría a un final y a una invención? La función del deseo del analista en la experiencia de un análisis sería la de construir una ficción para después deshacer esa ficción. Aunque parezca una paradoja, es una manera de resolver la opacidad de lo real.  (2)

En la última enseñanza de Lacan el sinthome constituye el verdadero nombre del sujeto: “Joyce el síntoma” es el ejemplo que da pero a condición de considerarlo desvinculado del inconsciente y como puro goce. En el análisis se trata de cercar un real, aislarlo y nombrarlo por efecto de una reducción, una invención del sujeto articulado a lo real. El sinthome designa justamente lo que no representa al sujeto ni desde el inconsciente ni desde el síntoma. Es una opacidad que, sorprendentemente, representa lo más valioso en uno por ser lo más singular en el modo de consentir a lo imposible.

Lacan hace un uso propio de lo real, que no siempre ha sido el mismo. Podemos seguir el hilo de su elaboración a lo largo de sus seminarios. Pero incluso en su ultimísima enseñanza no podemos decir que dejó el asunto esclarecido pero sí que abrió puertas por las que podemos entrar para iniciar una investigación.

En la NEL nos pusimos al trabajo de investigación sobre UnReal en pequeños grupos de miembros de las distintas sedes y delegaciones. Se nombraron 20 responsables de grupo que formaron un pequeño equipo de investigación de tres o cuatro integrantes. En esos 20 grupos participaron 73 miembros de la NEL, dedicados a elucidar lo que Lacan propone con “lo real”. Siguiendo la línea inaugurada en el boletín UnReal, partimos de UnReal para cada uno, así como de UnReal nuevo y que se construye para el siglo XXI. Nos propusimos interrogar y fundamentar ese UnReal a partir de temas tan disímiles pero también consustanciales. Propusimos a los grupos temas  como UnReal y la crueldad, UnReal y el fantasma, UnReal y el capitalismo, UnReal y el superyó, Un Real y la familia, etc. Los escucharemos ahora.

Una vez formados los grupos, en un lapso breve –menos de tres meses– presentaron los resultados de la investigación y se colgaron los textos en la web de la NEL para su lectura previa a esta Conversación. Desde entonces podemos ya considerar que este trabajo ha sido un éxito, los textos lo demuestran con su producción.

Pero hemos añadido una nueva vuelta de tuerca al trabajo. Para animar más esta Conversación hemos designado a cada grupo la lectura de uno de los trabajos para que elaboren una pregunta sobre lo que les ha llamado la atención del mismo. La pregunta fue enviada al grupo que redactó el texto: es el mensaje que les regresa de forma invertida sobre el escrito que prepararon. Y ese grupo tiene a su cargo exponer ahora su respuesta.

Conocemos los textos pero no conocemos la pregunta que se envió y, por supuesto, no conocemos la respuesta. Esa es la novedad en esta Conversación. Escucharemos las preguntas y las respuestas, se expondrán de manera breve, como flashes, será la manera de acercarnos a fragmentos de UnReal desde distintos rasgos y sesgos. Las preguntas y respuestas serán como piezas sueltas que –como dice Miller– juegan solas su partida.

Para terminar quisiera agradecer a todos los que han participado en esta experiencia: a los responsables de los grupos especialmente que animaron y sostuvieron esta experiencia nueva, también a los colegas que los acompañaron en la investigación e hicieron de la Escuela una realidad efectiva. A Alicia Arenas por la confianza en esta propuesta de trabajo, así como a Ana Viganó y Mercedes Iglesias; con ellas tres compartí la tarea de pensar, preparar y coordinar este evento. Esta experiencia de Escuela demuestra una vez más que podemos inventar nuevas formas de trabajo y de intercambio transferencial; esa ha sido una gran ganancia.
______________
1. Lacan, J., Seminario 15, “El acto psicoanalítico”, clase del 13 de marzo 1968, inédito.
2. Miller, J.-A., Sutilezas analíticas, Paidós, Buenos Aires, 2011, p. 135.


Palabras de cierre

Alicia Arenas

Antes de dar por terminado nuestro evento, quiero darle las gracias a María Hortensia Cárdenas por animarnos a crear este torbellino de trabajo en torno al UnReal, como actividad preparatoria al ya muy próximo Congreso de la AMP. Gracias también a Ana Viganó y a Mercedes Iglesias por el esfuerzo de llevar adelante el Boletín UnReal, que viene acompañando nuestras producciones en este camino hacia París.

Este nuevo formato de investigación, que algunos han dado en llamar “express”, tiene la gran virtud de impulsar fuertemente el Uno de la Escuela precipitando un trabajo entre colegas en el que la función de la prisa ha de acompañar a la buena conclusión, función en la que el analista ha de ser practicante.

La diversidad que ofrece la enseñanza de Lacan, de la que son muestra estos 20 trabajos, nos ofrece senderos muy amplios y profundos, por eso la definición tanto del campo de trabajo como del tiempo son fundamentales para llegar a esa conclusión, solamente una  –no toda– aun cuando serían posibles otras.

Este estimulante formato no sustituye el trabajo a más largo plazo, tanto en lo local como entre sedes, de los carteles de mayor duración en los que se da otro tipo de precipitación. La función lacaniana de la prisa se da en ellos de forma distinta, el largo plazo permite no solo profundizar en el detalle sino también darnos cuenta tanto de los momentos fecundos como de los impasses.

Quiero felicitar a los miembros de la escuela por su disposición –en acto– a poner en práctica los dos objetivos fundamentales de una Escuela, la formación del analista y la producción de saber. Y en esto quiero subrayar la importancia que tiene para el cumplimiento de ambos objetivos la capacidad de preguntar, que para el analista pasa por preguntar-se. Pienso que esto ha sido puesto de manifiesto en el evento de hoy.

Muchas gracias a cada uno. 


Contribuyeron en el boletín UnReal


Jacques-Alain Miller
Juan Fernando Pérez
Fernando Gómez Smith
Mayra de Hanze
Diana Ortiz
Elena Sper
Clara María Holguín
Susana Strozzi
Antonio Aguirre
María Isabel Uribe
Lorena Greñas
Laura Arciniegas S.
Johnny Gavlovski
Mario Elkin Ramírez


Miquel Bassols
Gabriela Urriolagoitia
Carlos Márquez
Gerardo Réquiz
Lizbeth Ahumada
Edwin Jijena
Mónica Febres-Cordero
José Fernando Velásquez
Raquel Cors
María Elena Lora
Jessica Jara
Mónica Pelliza
Gustavo Stiglitz
Alba Alfaro


Elisa Alvarenga
Viviana Berger
Susana Dicker
Gloria González
Mario Goldenberg
Elida Ganoza
Silvia Tendlarz
Graciela Brodsky
Luz Elena Gaviria
Marita Hamann
Alicia Arenas
Ana Viganó
Mercedes Iglesias
María Hortensia Cárdenas



Comisión Editorial Boletín UnReal

María Hortensia Cárdenas
Mercedes Iglesias
Ana Viganó

NUEVA ESCUELA LACANIANA

27 de marzo de 2014

Entrevista a Eric Laurent

“La época en que la política daba respuestas a la pregunta por el sentido, está terminada” Eric Laurent 

Por Pablo Chacón

A pocos días del inicio del IX Congreso Internacional de la Asociación Mundial de Psicoanálisis (AMP), el psicoanalista francés Eric Laurent argumentó sobre el agotamiento de la búsqueda de sentido en la práctica política y en la religión en una época hegemonizada por el sueño absolutista de la razón científica cifrada en el cálculo y el individualismo democrático de masa, advirtiendo sobre la concentración empresaria en los espacios del común.



Laurent, quien fue analizante de Jacques Lacan, también es docente; del 2006 al 2010 presidió la AMP, cuya acta de fundación se firmó en Buenos Aires el 3 de enero de 1992.

Entre sus libros figuran  El goce sin rostro, La batalla del autismo, Ciudades analíticas, Psicoanálisis y salud mental, Lost in cognition, El sentimiento delirante de la vida y Los objetos de la pasión.

Esta es la conversación que sostuvo con Télam desde París, donde reside.

T: El congreso internacional de 2012 se centró en el orden simbólico. Este, que empieza en unos días, tal como indicó Jacques-Alain Miller, sobre un real. Sin embargo, en ambos casos se incluye la perspectiva siglo XXI. ¿Cuáles serían las diferencias respecto al siglo pasado?
 
L: La diferencia esencial con el siglo pasado es que estamos en una época de triunfo de los poderes del cálculo; entramos en the digital age. Como dijo Jacques-Alain Miller, esto fue anunciado por Lacan en su fórmula Hay l’ Uno, en francés Y’a dlun. Con esta contracción, quienes piensan que el individualismo democrático de masa está fundamentado sobre el uno del cuerpo, se equivocan. Lo nuevo es la manera con la cual los cuerpos se articulan con el uno del cálculo. Esto se puede ver en el libro de los responsables de Google, Jared Cohen y Eric Schmidt, The new digital age, como en Big Data, de Viktor Mayer-Schönberger y Kenneth Niel Cukier. Ambos exploran cómo la acumulación de los cálculos cambian nuestra relación con el mundo. El horizonte del cálculo es una utopía. Un mundo puramenta calculable, sin nada que pueda quedar afuera. Si nada escapa al cálculo, estaríamos en un mundo sin contingencia, un mundo sin Real. El psicoanálisis propone, al revés de esta utopía, el reconocimiento de un real: un real vinculado al hecho de que la relación sexual como tal no se puede calcular.

T: Precisamente, uno de los últimos seminarios de Miller en castellano se titula El ultimísimo Lacan. ¿Qué hay más allá de ese ultimísimo?
 
L: Las consecuencias clínicas que hay que explorar. La articulación de los cuerpos al cálculo de las máquinas permite el sueño de una transparencia total del uso de los cuerpos. Se sueña un yo cuantificado, quantified self. Pero esta articulación a las máquinas, a los smartphones, que pueden saber todo del funcionamiento del cuerpo, sólo sostienen el discurso del superyo contemporáneo. Un superyo a medida que nos grita ¡Goza!, o tenés que mejorar tu performance. El goce se revela aún más como lo que escapa al cálculo. Lo que huye.

T: El discurso de la ciencia, ¿en qué relación cree usted está con las infinitas variantes de la religión (incluso laicas) y con cierto agotamiento epocal de las formas republicanas de la política?
 
L : El discurso de la ciencia nos promete the theory of everything. Lo que hay de común con las promesas del Big Data es el sueño de un mundo completamente simbolizado, pero sin sentido. El sentido es de lo que se ocupa la religión. Es la nueva complementariedad entre ciencia y religión. No fue siempre así. En el siglo XVII, cuando surgió la ciencia, era considerada un peligro para las creencias. Ya no es el caso.

La época del todo político en la cual la política daba respuestas a las preguntas sobre el sentido, está terminada. Las religiones laicas que cumplían esa función son cosas del siglo XX. El individualismo de masa no permite más estas creencias absolutas. Hay una fragmentación de los modos de vivir la pulsión. Pero subsisten trozos de común. El problema de la política mundial, como dice Paul Krugman, es saber si la concentración oligárquica del capital no pone en peligro todo el espacio de lo común. Parece que la política ha perdido su poder de regulación. Hay una llamada a un más allá de la política. Es un síntoma de la época.

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